FICHA

Título originalHabitación 503
Título en España: Habitación 503
Temporadas:  1 (38 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 1993-1994
Temática: Comedia.
Subgénero: Enredo.
Resumen: Anécdotas sobre los sucesos que continuamente tienen lugar en la habitación 503 del Hotel Cibeles. Líos entre todo tipo de personas que están de paso y se alojan allí y entre el personal de servicio en aquel destarlado hotel.
Protagonistas: Francisco Cecilio, María Luisa San José, Neus Asensi, Rafa Castejón, Eduardo Chamorro, Lydia Bosch, Paloma Cela, Miguel de Grandy, Agustín González, Juanjo Menéndez, Marisa Porcel, Ferrán Rañé, Mercedes Resino, Fernando Cebrián, Fernando Carrillo, Josep María Pou, Virginia Mataix, Sol Abad, Catherine Fulop, Aitor Mazo, Eva Isanta, Jesús Ruymán, Angela Thomsom.
Lo mejor: Una buena idea.
Lo peor: Un desarrollo mediocre.
Lo más curioso
: Los directores de la serie fueron Jose´Pavón y Pedro Amalio López.
¿Cómo verlo?: Se emitió en TVE. No hay ni rastro de la misma.

Puntuación: 6

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Lo menos que puede decirse sobre HABITACIÓN 503

No fue una gran serie, ni siquiera una serie que el canal por el que emitió considere que sea bueno recordarlo. No encontraréis ni rastro de Habitación 503 en la web de TVE. Y sin embargo la serie apenas está separada algo menos de 30 años de aquella otra que, casi con el mismo nombre, cautivó a la audiencia de los años 60: Habitación 508. Claro está que Adolfo Marsilla fue el fautor de la serie histórica y los guionistas de la reedición, no pasarán a la historia de la televisión nacional. Con todo, la serie es curiosa (en youTube se encuentran algunos fragmentos y rebuscando en revistas de la época, Interviu, especialmente, puede verse algún reportaje estimulante sobre alguna de las actrices que participaron en ella) y en cualquier caso merece ser mencionada a título de inventario y quizás para compararla con aquella otra más memorable que la precedió en 1966.

Como cabía esperar, la Habitación 503 corresponde a un hotel, el Cibeles, discreto, casi una pensión de la época, no más de dos estrellas. Los que pasan por allí no son ni personalidades relevantes, ni primeros espadas en ninguno de los campos de actividad humana. Son gentes normales y corrientes, en ocasiones estrafalarias y con problemas que se unen a los que hacen gala los empleados en el Hotel. Estos, constituyen los personajes fijos de la serie: Francisco Cecilio (entonces en su cénit) como Don Alejandro, María Luis San José (como Elisa, la gobernanta), Neus Asensi (Rocío, la chacha), Rafa Castejón (como Andrés) y Eduardo Chamorro (como el recepcionista siempre en su puesto). Algunos de estos actores estaban en la cumbre de sus carreras profesionales, otros (como Neus Asensi) iban sumando puntos. Verlos cómo estaban hace un cuarto de siglo puede resultar interesante para sus seguidores. Al mismo tiempo, la serie, además de los personajes fijos, aportaba en cada episodio, “transeúntes” llegados con muy distintas intenciones y de horizontes no menos alejados: entre ellos –véase el reparto- figuraron algunos de los primeros espadas de la escena de la época.

Ambas series Habitación 503 y Habitación 508 fueron emitidas por TVE, pero sus resultados fueron completamente diferentes. Por increíble que pueda parecer, la serie de 1966 era más mordaz, más crítica, más aguda e intensa, por mucho que, ciertamente, los medios de la cadena estatal en aquellos momentos fueran muy limitados y el marco de libertad de expresión mucho más reducido. Y sin embargo, el resultado era infinitamente más audaz que el que vio la luz casi treinta años después, cuando podía abordarse sin limitaciones cualquier tema y el presupuesto de “la casa” se había multiplicado por 100. ¿Qué había ocurrido entre 1966 y 1993… Muy sencillo: se había elevado el bienestar económico de la población, su capacidad adquisitiva, la recaudación de impuestos, las libertades públicas… pero se había empobrecido culturalmente al país. El espectador era mucho menos exigente en los años 90. A fin de cuentas en los 60 solamente existía una televisión y esta debía de tener cierta calidad. No había donde elegir y los que llegaban a TVE se esforzaban en mantener sus posiciones: y uno de los elementos que facilitaban eso era realizar productos de calidad aceptable. Tres décadas después habían irrumpido las televisiones privadas: la calidad, lejos de aumentar, disminuyó progresivamente. Todas se esforzaron por satisfacer los gustos de las masas… y estos eran cada vez más básicos, más simples, menos exigentes. Para ganar audiencia, las cadenas se embarcaron en una loca carrera de sondeos y encuestas para entrever qué es lo que interesaba a “los más”. Y a la mayoría solamente le interesan productos simples, sin complicaciones, lineales, humor fácil y de sal gruesa, antes que ironías críticas.

Eso fue Habitación 503, un portento de la mediocridad a la que había llegado la televisión generalista de la época y que constituyó un auténtico fracaso… porque otras cadenas ofrecían productos aún más simples: A las ocho con Raffaella (TVE), Lo que necesitas es amor (Antena 3), La consulta de Rappel (Tele 5), Burbujas (Antena 3)… y otras aun más olvidables. Ciertamente, en ese año también se emitieron programas extraordinariamente dignos (Al filo de la ley de Antena 3, Cerca de Ti en TV2, Código Uno de TVE). Habitación 503, no era lo suficientemente mala para satisfacer a los que exigían productos más simples, ni estaba a la altura de los que querían ver algo de calidad. Por eso pasó sin pena ni gloria. Por eso hoy ni siquiera la recuerda TVE que fue, a fin de cuentas, quien la emitió.