FICHA

Título originaliFamily
Título en España: iFamily
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2017
Temática: Comedia.
Subgénero: Familiar.
Resumen: Dos hermanos opuestos en todo y que apenas se soportan llegan al acuerdo de fingir ser como no son para poder sacar adelante a su familia, lo que da lugar a todo tipo de situaciones contradictorias entre padres e hijos además de la contradicción entre los dos hermanos protagonistas.
Protagonistas: Raúl Fernández, Antonio Garrido, Antonio Resines, Fernando Cayo, Bárbara Goenaga, Santi Díaz, Karmen Garay, Arnau Colomer, Alicia Fernández, Alicia Chojnowski, Sara Vidorreta, Chanel Terrero, Susana Bequer, Darío Paso, Carlota García, Magdalena Broto, Denisse Peña, Roberto Correcher, Javier Ruiz de Somavia, Javier Mendo, Guillermo Campra, Jorge Cabrera.
Lo mejor: Antonio Garrido no hace un mal papel.
Lo peor: fallos garrafales en la guionización.
Lo más curioso
: La serie partió con una audiencia media aceptable que fue perdiendo desde el primer episodio hasta quedar con una audiencia final cinco veces inferior.
¿Cómo verlo?: En TVE a la Carta

Puntuación: 5

PROMO (tráiler extendido)

PROMO (tráiler extendido)

PROMO

CABECERA

MUSICA

VER SERIE (en TVE a la Carta)

WEB OFICIAL

Comprarlo en Amazon (no está a la venta)

Lo mínimo que puede decirse sobre iFAMILY

La serie iFamily ha sido considerada como el gran fracaso de TVE1 en 2017. No es la primera vez que esto le ocurría a la televisión pública, pero si una de las veces en las que el pinchazo fue mayor. La serie estaba mal concebida, era excesivamente clásica, los personajes no estaban bien planteados y o no se había exigido a los guionistas mucho o se habían dormido cometiendo imperdonables errores en la guionización (como cuando uno de los protagonistas está en coma y firma el consentimiento para internar a sus hijos…). A partir de aquí, puede intuirse que la crítica no puede ser muy favorable.

En primer lugar, se repite ese error español tal habitual en serie televisivas que consiste en tratar de prolongar durante más de una hora una serie de humor. Nuestros guionistas (y los directivos de las distintas cadenas) deberían comprender que el género humorístico es muy arriesgado y cada episodio debe ser corto. Lo sabían en los albores de televisión, pero parece que, a medida que se ha ido avanzando en el tiempo, cada cadena ha tratado de cubrir una hora con un episodio de humor, consiguiendo únicamente cansar al personal (y, en muchos casos, incluso aburrirlo). La duración ideal de una comedia de situación y, por extensión de cualquier serie de humor, no pasa de 30 minutos. Habitualmente, las mejores duran solamente 20. Una duración del doble, del triple o del cuádruple de tiempo, provoca que se rebaje el listón del humor, aparezcan tiempos muertos, los gags cómicos no sean sorprendentes y bruscos y sea necesario introducir a más y más personajes –todos ellos descritos de una manera muy sucinta- para dar más amenidad al guión. Frecuentemente lo que ocurre es que la serie pierde intensidad, se muestra superficial y, como se dice en España, resulta “casposa”.

Todo esto es lo que le ocurrió a iFamily en apenas ocho episodios, aunque desde el primero resultaba evidente que la serie se estrellaría ante la indiferencia de parte del público de TVE y la hostilidad de un amplio sector. La serie tiene un planteamiento tan bueno como cualquier otro: dos hermanos de caracteres y rasgos contradictorios (“Luis” y “Kike”, respectivamente Antonio Garrido y Raúl Fernández), que habitualmente han mantenido malas relaciones entre ellos y que apenas se soportan, llegan al acuerdo de fingir ser lo que no son (dos hermanos entrañables) para poder establecer una paz llevadera en el interior de la familia. “Kike” es un tipo despreocupado, un verdadero zángano, despreocupado y sin responsabilidades. Su hermano “Luis” está a cargo de cuatro hijos, pero pronto queda inhabilitado y “Kike” debe hacerse cargo de la familia con lo que sus responsabilidades pasan de cero a infinito. Así pues, tenemos a dos protagonistas y cuatro adolescentes. Una serie de personajes secundarios completan la trama (el abogado de “Luis”, interpretado por Fernando Cayo, el propietario del bar en el que “Kike” juega a cartas (Antonio Resines) y así sucesivamente.

Como puede comprobarse, todos los intérpretes son actores conocidos y de calidad interpretativa más que aceptable. Y, sin embargo, la comedia no funciona. La audiencia media quedó en un 6,3% y no llegó a 900.000 espectadores, pero estas cifras son sólo “mentiras estadísticas” que dicen poco sobre lo que ocurrió con iFamily: de 1.520.000 espectadores en el primer episodio (7 de marzo de 2017), cayó hasta la ínfima cifra para un canal nacional sin publicidad, de 360.000 (el 18 de abril de 2017), ¡casi la quinta parte de la audiencia inicial! Por el camino, en algo más de un mes, se perdieron 1.160.000 espectadores. Fracaso total e inapelable. Casi dramático, que no se merecían los actores que participaron en el intento.

El guión había corrido a cargo de José Luis Acosta y la dirección fue cosa de Rafa Montesinos, Antonio Recio e Iñaki Peñafiel. La fórmula, simplemente, no funcionó y ahí ha quedado en el corral de Televisión a la Carta para que podamos analizar con calma cuáles fueron las razones del fracaso. Moraleja: si no dominas completamente el humor, condensa los pocos rasgos chistosos en veinte minutos y no cansarás a la audiencia, e incluso es posible que éste te recuerde con simpatía. Hazle perder más de una hora, diluye en ese tiempo los gags cómicos y de abandonarán a los 20 minutos de iniciados los créditos.