FICHA

Título originalBelief: The Possession of Janet Moses
Título en España: El exorcismo de Janet Moses
Temporadas: documental
Duración episodio: 90 minutos.
Año: 2015
Temática: Documental.
Subgénero: Exorcismos.
Resumen: Una aborigen neozelandesa, madre de familia, y una prima adolescente, son sometidos a un exorcismo por sus familiares, que desemboca en una situación de histeria colectiva con resultado de muerte de la protagonista.
Protagonistas: La acción representada por actores maoríes que alternan con algunas tomas reales del juicio al que fueron sometidos los participantes en la ceremonia de exorcismo. Kura Forrester, William Davis, Tina Cook.
Lo mejor: Poner de relieve que el sincretismo entre cultura tradicional maorí y cristianismo de importación tiene desembocaduras inesperadas y perversas.
Lo peor: el hecho en sí mismo.
Lo más curioso
: Los participantes en el exorcismo creían que la víctima era objeto de una maldición lanzada por la estatua de un león.
¿Cómo verlo?: En Netflix

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre EL EXORCISMO DE JANET MOSES

Lo que nos ofrece este documental es la dramatización de un hecho real ocurrido en Nueva Zelanda en octubre de 2007 en la que falleció una mujer, madre de familia, y una prima suya resultó gravemente herida, en el curso de un rito similar a los exorcismos occidentales. Todos los participantes eran maoríes y el episodio se produjo como resultado de la interferencia entre elementos de la cultura ancestral de este grupo étnico y un estado de creciente histeria colectiva con elementos importados por iglesias cristianas. El episodio dio mucho que hablar en aquellas latitudes y está perfectamente adaptado para el medio televisivo bajo la forma de documental, en el que algunas de las tomas –especialmente sobre el juicio al que condujo el episodio- son reales.

En octubre de 2007, una mujer, acaso bipolar o con algún trastorno neurológico, en cualquier caso no extremo, empezó a preocupar a sus familiares. Creían que alguien le había lanzado un “makutu”, algo parecido a una maldición lanzada por una bruja o una hechicera. De alguna manera, alguien determinó que todo el problema había partido de la separación de dos leones de piedra que habrían permanecido junto durante más de 200 años y que debieron separarse al reformarse el lugar en el que estaban instalados. Sin saber por qué, en el curso del ritual, muy similar a los exorcismos que se realizan en Occidente para liberar endemoniados (o presuntos tales), los familiares de Janet Moses empezaron a verter agua sobre ella en pequeñas dosis, mediante cuencos y botellas de plástico que terminaron ahogándola.

El ritual duró cuatro días, se desarrolló en el interior de una pequeña vivienda infestada de familiares de la víctima, con una temperatura constante de 40 grados, sin dormir, frenéticos golpes en el suelo, los gritos histéricos de Janet y de su prima adolescente (que, por algún motivo, también creyeron víctima del “mukutu”), en medio de un clima de tensión e histeria creciente, que solamente se diluyó cuando se constató que Janet había fallecido.

Nueve miembros de la familia fueron llevados a los tribunales por el episodio. Estaba claro que no podían ser condenados a penas graves, porque todos ellos habían actuado de buena fe e incluso parece que con el consentimiento de la víctima. Ninguno de ellos tenía antecedentes penales, ni siquiera había dado muestras de desequilibrios psíquicos o de comportamientos erráticos, además, habían mostrado arrepentimiento por todo lo sucedido y su dolor era evidente, así que seis de ellos fueron condenados a la pena mínima que pudieron cumplir en sus domicilios con la única limitación de no poder salir por las noches…

Detrás de todo este lamentable episodio (reconstruido paso por paso y de manera extraordinariamente convincente en este documental) lo que subyace es que la cultura maorí ha perdido su perspectiva autóctona al haber sufrido la influencia de iglesias evangélicas que la han desnaturalizado y convertido en una especie de superstición sincrética. En el curso del documental son entrevistados, desde un curandero maorí con los tatuajes tradicionales en el rostro, hasta psicólogos y antropólogos especializados en cultura autóctona, con formación científica. Nadie reconoce el fondo de la cuestión: que una cultura tradicional en un ambiente moderno genera contradicciones insuperables y degenera en superstición. Y, casos extremos, en situación de histeria colectiva. Viendo este documental nos podemos hacer una idea de cómo sucedieron los hechos de las “brujas de Salem”. En realidad, si el episodio se hubiera producido en una comunidad rural autóctona completamente aislada probablemente todos los presentes hubiera ido apareciendo sucesivamente como víctimas del “mukutu”.

Lo más terrible es que ni la forma de exorcizar vertiendo agua sobre la víctima tenía nada que ver con los rituales maoríes, ni siquiera el asunto del león como desencadenante de la maldición, era cierto (los leones eran como esos enanos de jardín, modelados en serie y apenas llevaban un lustro fabricados, su propietario los había envejecido artificialmente). Todo era una simple situación de depresión grave por parte de Janet Moses y de histeria colectiva creciente por parte de sus familiares.

El documental ha sido dirigido por David Stubbs que también es el autor del guión. El ritmo narrativo es buena y el espectador poco a poco se va introduciendo en el núcleo de la tragedia. Quizás falta espíritu crítico, ausente en función del culto a la corrección política y para evitar ofender a la cultura autóctona. Pero no hubiera estado de más unas pinceladas sobre la degeneración de las creencias ancestrales. Decía Oswald Spengler que cuando una religión tradicional cae (en Europa o en Nueva Zelanda), no viene sustituida por un período de objetividad científica y de positivismo filosófico, sino por supersticiones. El caso de Janet Moses demuestra a casi 30.000 km de Alemania y a un siglo de distancia, que la afirmación del historiador es rigurosamente cierta.