FICHA

Título original: Mike Judge Presents: Tales from the Tour Bus
Título en España: Mike Judge Presents: Tales from the Tour Bus
Temporadas: 1 (6 episodios).
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2017
Temática: Historia.
Subgénero: Música.
Resumen: La historia del country en el siglo XX presentada mediante una mezcla de dibujos animados, fotografías y clips de vídeo.
Protagonistas: Animación, Mike Judge, Richard Mullins, Dub Comett,
Lo mejor: Además de su contenido el modelo para presentarlo.
Lo peor
: Que se realiza mediante entregas semanales, es decir, con cuentagotas.
Lo más curioso
: La serie está traducida al español, sin embargo no hemos encontrado ningún rastro de que se haya promocionado en España.
¿Cómo verlo?: En HBO desde el 1 de octubre de 2017. En youtube se han colocado infinidad de clips de la serie.

Puntuación: 7,5

PROMO (en inglés)

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CABECERA

MÚSICA

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Lo mínimo que puede decirse sobre TALES FROM THE TOUR BUS

La música country surgió en el primer tercio del siglo XX en los EEUU y contagió a algunas zonas de Canadá y Austria. Es una mezcla de música folklórica recuerdo de la patria originaria de algunos inmigrantes que terminaron lejos de su patria (especialmente irlandeses), combinando con formas de música religiosa. Inicialmente no se le llamó country sino hilbilly, pero en los años 50 empezó a tomar la forma y el nombre por el que se le conoce hoy y en 1970 ya estaba consolidada. Esta serie, una de las propuestas más originales, de 2017, nos cuenta una historia desenfadada, espectacular y enloquecida de esta corriente musical y, además, nos trae una selección de clips de sus piezas más memorables.

La serie ha sido creada por Ricard Mullins, Dub Cornett y Mike Judge y amparada por Cinemax que hacía décadas que no realizaba incursiones en la comedia. Porque esta serie es una extraña mezcla de dibujos animados, clips de vídeos musicales y fotografías, con el común denominar de “comedia musical”. Y sin embargo, por desmadradas y excesivas que puedan parecer todos los datos que nos aportan, se trata de episodios muy reales protagonizados por los más conocidos cantantes country.

Lo que, aparentemente, parece solamente una serie de dibujos animados para adultos (con unas animaciones deliberadamente sencillas y básicas), se convierte pronto en un producto extremadamente adictivo: desde las primeras frases se percibe que los hitos del country que se han seleccionado se caracterizan todos por su extraordinario sentido del humor e, incluso, cuando se alude a situaciones dramáticas, ese sentido del humor no se pierde. Entre los dibujos animados se intercalan fotografías y clips musicales, consiguiéndose un ritmo narrativo ágil y que satisface tanto a amantes de la historia del country como a aquellos que solamente les interesa su música.

A lo largo de 2017 hemos podido ver series de todo tipo, más o menos originales, más o menos agradables, más o menos intensas, pero ésta, hay que reconocerlo, figura entre las propuestas más innovadoras e incluso sorprendentes: hasta aquellos que se sienten poco dispuestos a ver una serie de “dibus” o que no están interesados por el country, corren el riesgo de quedar atrapados por esta serie en los escasos 30 minutos semanales que pueden disfrutar.

Cuando se emitió Silicom Valley, ya tuvimos ocasión de ver las cualidades de Mike Judge para la ideación de productos originales y divertidos. Pero, con todo los méritos de esta serie, se trataba de un producto convencional. Ahora, con Tales From The Tour Bus, Mike Judge se sitúa más allá de cualquier límite convencional: explora formas nuevas de expresar la historia de una música repleta de baladas de amor y de relatos intrascendentes y nostálgicos, con una convulsión continua provocada por el particular carácter desmadrado y permanentemente rondando las fronteras de la ley (o traspasándolas en muchos casos) de sus intérpretes y creadores. Esta serie no nos ahorra ningún escándalo ni anécdota de la turbulenta historia del country y de sus excentricidades.

Será celebrada por quienes siempre hayan tenido propensión a adornar sus instantes de ocio con este tipo de música, pero también por quienes sientan necesidad de ver fórmulas nuevas en un plasma sometido permanentemente a la apisonadora de lo convencional y a la amenaza de series clónicas que reproducen una y mil veces, los caminos ya explorados antes. Pero recomendar esta serie solamente a este tipo de público supondría limitar la audiencia a unos pocos sectores sociales, por definición, bastante reducidos. La serie, vale la pena no olvidarlo, destila un humor y una ironía propia de comedia (y en algunos momentos de tragicomedia), así que todos aquellos –y estos si son mayoría- que quieran estimular alguna carcajada, están llamados a convertirse en devotos de Tales fron the tour bus. Y, por cierto, la serie lleva tres semanas emitiéndose y ya le amenaza una granizada de premios.

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