Ficha original: Aquarius

Resumen temporada: Relato de los meses inmediatamente anteriores a los asesinatos de Sharon Tate y de sus amigos por miembros de la “familia Manson” que termina precisamente en el momento de cometer los crímenes, aprovechando la serie para describir la realidad política de los EEUU en aquella época y los problemas que afrontaba tanto en el orden interno (violencia étnica y asesinato de Bob Kennedy) como en el exterior (Vietnam)

Actores:  David Duchovny, Chance Kelly, Grey Damon, Gethin Anthony, Emma Dumont, Carl Conti, Tara Lynne Barr, David Meunier, Whitney Rose Pynn, Jason Ralph, Milauna Jackson, Chris Sheffield, Spencer Garrett, Leah Bateman, Claire Holt, Brooke Anne Smith, Don Luce, Laura Lee Cebrick, Ambyr Childers, Cassandra Starr,

Estreno 2ª temporada: 16 de junio 2016

Episodios 2ª temporada: 13

Puntuación: 7,5

Verlo en: Netflix

PROMO 2ª Temporada (en inglés)

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INTRO

MUSICA

Lo mínimo que puede decirse sobre AQUARIUS 2ª Temporada

La segunda temporada de Aquarius ha tardado un año en emitirse en Netflix-España, pero solamente tres meses después de que lo hiciera la primera temporada filmada en 2015.  En su momento, ya comentamos que se trataba de una serie interesante desde el punto de vista de la “memoria histórica”: nos remite a finales de los años 60 y al espíritu de aquella época. Pero si en la primera temporada todo se reducía a pinceladas sobre el movimiento hippy, la burguesía acomodada y las malas relaciones con sus hijos, el origen de la “familia Manson” y la situación de la policía y de los derechos civiles en Los Ángeles, en esta segunda temporada, el clímax se alcanza con los asesinatos de Sharon Tate y sus amigos el 8 de agosto de 1969.

Como en la primera temporada, el clima de la época es reconstruido milimétricamente. Lo esencial del relato es histórico (la personalidad de Manson y sus resentimientos, el entorno de la llamada “familia Manson”, sus amistades en el mundo de la música, sus propósitos de iniciar una guerra civil racial, las pinceladas políticas relativas al asesinato de Bob Kennedy, a los Black Panthers, a la lucha por los derechos civiles) que se completa con pinceladas de carácter socio-cultural (una banda sonora que registra lo esencial de los hits de aquel momento, la importancia atribuida a la marihuana, el LSD, la mescalina y la heroína, el choque intergeneracional especialmente duro en familias de la burguesía media y alta, el impacto de la contracultura).

El relato empieza cuando el “agente Hodiak” investiga la desaparición de una menor cuya desaparición ha sido denunciada por su familia y pertenece a la “familia Manson”. En los momentos de lucidez, Charles Manson, solamente tenía una ambición: el triunfar como músico, cantautor y compositor. Había aprendido a tocar la guitarra en prisión y creía que estaba en condiciones de competir con los grandes del rock de la época. También se tenía por letrista y poeta. De hecho, utilizaba a las chicas de su “familia” como gancho para entrar en contacto con productores y famosos del mundo de la música que se movían en el entorno californiano. Fue el que, finalmente, se le cerraran las puertas de ese ambiente, lo que terminó desbocando la agresividad y la hostilidad hacia la sociedad que había incubado desde su triste infancia.

En los distintos episodios, el espectador puede asistir a la técnica utilizada por Charles Manson para controlar las mentes de los miembros de su familia, especialmente mujeres jóvenes: crearles fantasías y paraísos artificiales mediante las drogas y un lenguaje pedante, pretencioso y opaco que solamente tenía sentido en pleno colocón psicodélico: “ensanchar la mente”, “revolución de la paz”, “amor como ley de vida”, “nueva era”… Pobre y triste retórica que, sin embargo, encontraba eco en cerebros carcomidos por la psicodelia de la época.  Quizás una de los aspectos más interesantes de esta segunda temporada sea el desmitificar al movimiento hippi y presentarlo como lo que verdaderamente fue en su componente mayoritaria: una amalgama de desechos sociales, personalidades inmaduras y vagabundos, unificados por la droga y que hacían gala de una “doctrina” y de un estado de ánimo que solamente podía entenderse como resultado de la experiencia alucinógena.

En esta segunda temporada, quizás lo más  extemporáneo y forzado sea la política de altos vuelos que consigue engarzarse con la trama central a través de los padres de una de las protagonistas, miembro de la “familia Manson”. El padre, un abogado de prestigio que se movía en los círculos de la candidatura de Richard Nixon, tras divorciarse y mantener vínculos con la familia Manson, intenta salvar lo salvable en su divorcio chantajeando al equipo del candidato que, finalmente, venció en las elecciones de 1969. “Sam Hodiak” (David Duchovny), por su parte, se ve sorpresivamente convertido en guardaespaldas del Bob Kennedy, justo el día en que Bishara Sirham vació un cargador sobre su cabeza en un hotel de Los Ángeles el 6 de junio de 1968. Casi dos meses después tendrían lugar los asesinatos de Sharon Tate y de sus amigos…

Serie de alta gama, merece verse y no dudamos en recomendarla en tanto que tiene todos los alicientes de una serie magistralmente interpretada, perfectamente armada en su estructura interior, ágil en su argumento y sin concesiones a lo políticamente correcto: así fue aquella época y así vale la pena recordarla para no llamarse a engaño. Obviamente, en una época tan ligada a la música pop, la banda sonora es antológica y recoge lo esencial de las piezas que entraron por derecho propio en la historia de la música del siglo XX. Cada episodio es, en este sentido, un verdadero muestrario de los éxitos de finales de los 60.

Es una serie de la que no recomendaríamos que se viera la segunda temporada hasta que no se hubiera apurado la primera. Es en la primera en donde los personajes que aceleran sus líneas argumentales en la segunda temporada, son descritos minuciosamente. Si no se ha visto la primera temporada se corre el riesgo de que algunos matices de la serie resulten incomprendidos. Los que se engancharon a la primera temporada comprobarán que la calidad de la serie sigue siendo la misma. Lamentablemente, no habrá tercera temporada. La NBC canceló la serie justo cuando quedaba por explicar cómo fueron detenidos los miembros de la “familia Manson” y cómo reaccionaron durante el juicio e incluso en los 50 años que algunos de ellos llevan en prisión. Confiamos en que, antes o después, la NBC reconsidere el haber dado carpetazo prematuramente a una serie que figura entre lo mejor que nos ha ofrecido el plasma en estos dos últimos años.