FICHA

Título original: Scream
Título en España: Scream
Temporadas: 2 (24 episodios).
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2015-hoy
Temática: Thriller.
Subgénero: Terror adolescente
Resumen: Un vídeo subido a youtube considerado como acoso, genera lo que parece un suicidio y luego una serie de crímenes que remiten a un asesino que operó en el mismo instituto de enseñanza media veinte años antes. Una adolescente se propone llegar al fondo de la cuestión e identificar al asesino, mientras las víctimas siguen proliferando.
Protagonistas: Willa Fitzgerald, Bex Taylor-Klaus, John Karna, Carlson Young, Connor Weil, Bobby Campo, Amadeus Serafini, Joel Gretsch, Tom Maden, Tracy Middendorf, Jason Wiles, Amelia Rose Blaire, Bella Thorne
Lo mejor: Frecuentes guiños y burlas hacia lo más tópico del cine de terror.
Lo peor
: Falta garra en los actores que han sido contratados según su físico.
Lo más curioso
: En la serie aparece el personaje de “Stavo” está interpretado por Santiago Segura, actor norteamericano que no hay que confundir con el intérprete de “Torrente”…
¿Cómo verlo?: En Netflix (las dos primeras temporadas). Puede bajarse mediante programas P2P y comprar en DVD.

Puntuación: 7

PROMO (en inglés, los primeros 7 minutos de la temporada 2)

PROMO (en inglés, los primeros 8 minutos de la temporada 1)

PROMO (en inglés, temporada 1)

PROMO (en inglés, temporada 2)) 

CABECERA

MÚSICA

VER SERIE (Netflix)

WEB OFICIAL (mtv, EN INGLÉS)

Comprarlo en Amazon  (1ª temporada, en inglés)

Lo mínimo que puede decirse sobre SCREAM

Las series y franquicias ambientadas en una high School norteamericana cuyo transfondo son las peripecias de unos alumnos perseguidos por un misterioso asesino en serie, no son raras. De hecho se han convertido en un producto habitual en plataformas por cable, cadenas convencionales y salas de proyección. La franquicia Scream, hasta hace poco con formato largometraje ha sido extendida y adaptada al plasma sin que varíe ni uno solo de los elementos que la popularizaron.

Todo comienza con un vídeo viral subido a youTube en el que dos alumnas son filmadas en una efusión amorosa. El clip es visto por toda la High School. A partir de este elemento desencadenante, se produce lo que parece haber sido el suicidio de una de las protagonistas del vídeo y una serie de asesinatos que parecen revivir la oleada que se produjo en la misma High School, en el mismo pueblo, veinte años antes. Una alumna, “Emma Duval”, reacciona y se propone descubrir que hay detrás de esta nueva oleada de crímenes. Sus amigos y compañeros de estudios, la ayudarán, pero no podrán evitar que el misterioso asesino que se creía muerto siga generando el terror entre la población. Cada episodio demostrará que el caso que parecía cerrado dejó muchos cabos sueltos, todos los alumnos, sus padres, los policías que investigaron el caso, mantenían secretos inconfesables que “Emma Duval” y sus compañeros van desvelando, entre asesinato y asesinato. Así transcurre episodio tras episodio, sin alteraciones.

Evidentemente se trata de un “slasher”. Para los que no estén muy familiarizados con el término, habrá que establecer que se trata de una mixtura entre “cine de explotación” y “cine de terror”. El término deriva de la palabra “slash”, cuchillada. En toda muestra de este subgénero un psicópata la emprende a cuchilladas con todo el que se pone por medio (primera característica). El ambiente en el que se desarrollan los “slashers” es siempre juvenil, una High School o una universidad, ocasionalmente una pequeña comunidad, pero siempre los protagonistas son jóvenes o adolescentes (segunda característica) que, a lo largo de las distintas muestras (largometrajes o episodios de una serie) muestran una irreprimible tendencia a mantener relaciones sexuales y consumir drogas (tercera característica). En lo que se refiere al asesino, se trata de alguien que busca venganza después de alguna tragedia personal, en nombre propio o de sus familiares; su naturaleza es anónima (cuarta característica). Las víctimas suelen ser otros jóvenes (aunque ocasionalmente, también pueden palmar algunos de sus familiares, padres, policías, maestros, bibliotecarios), pero siempre existe una “última chica” que es perseguida con más saña de lo habitual y cuyo desenlace tiene lugar en las últimas escenas (quinta característica), con ello el asesino demuestra ser un misógino de tomo y lomo, mientras que la chica en cuestión se convierte, de alguna manera, en la heroína y protagonista de la serie o de la franquicia, una especie de “protagonista positiva” a la figura lúgubre del asesino en serie desconocido.

Scream fue inicialmente una franquicia pensada para la gran pantalla en la que el sentido del humor ocupaba un lugar destacado. Esta característica ya no está presente en la serie que, en ocasiones, peca de excesivamente grave. Los mismos asesinatos podrían tener lugar en un gediátrico y no sería necesario cambiar apenas los diálogos. La matriz original de la serie, dirigida por Wes Craven, se estrenó en las navidades de 1996 y fue un verdadero éxito mundial que fue seguido por otras tres entregas en 1997, 2000 y 2011. Fue de ese tipo de películas que tuvo un público devoto (habitualmente joven) y unos encarnizados detractores entre los críticos (que abominan de películas ambientadas en centros de enseñanza y con protagonistas jóvenes). La franquicia tuvo también sus parodias y veinte años después de haber sido estrenada la primera cinta, en lugar de realizar una quinta entrega, los propietarios de la marca, la orientaron hacia MTV, un canal de audiencia juvenil, transformándola en la serie que conocemos.

Sobre los intérpretes puede decirse poca cosa. Salvo la joven Bex Taylor-Klaus que ya conocíamos de The Killing y de Arrow, el resto son completamente desconocidos. Les faltan tablas y aparecen como excesivamente encorsetados en sus papeles, no logran transmitir emociones y, verosímilmente, han sido elegidos con criterios “españoles”: un buen físico para una modesta actuación. En cuanto al guión es una simple excusa para justificar las “slashers”. En ocasiones puede suponerse que se está parodiando al cine de terror (cuando la chica ve un reguero de sangre, en lugar de avisar a la policía, lo sigue hasta toparse con el asesino, como era de suponer; si es una noche oscura, la chica aspirante a ser asesinada, recorrerá las calles más solitarias y sombrías sin inmutarse, y así sucesivamente…), pero en otras se tiene la ocasión de que la intención no es esa, sino simplemente que falta imaginación y brío para crear situaciones que dieron fama a la matriz original y al subgénero.

La serie, naturalmente, gustará a los jóvenes amantes del cine de terror o a quienes compartan esa afición. La condición sine qua non para ver esta serie es no albergar ninguna reserva ante series ambientadas en centros de enseñanza y con personajes jóvenes. No es necesario que te haya gustado la franquicia dirigida por Wes Craven, las diferencias entre estos cuatro productos y la serie ofrecida por Netflix y MTV son tales (incluso la máscara es diferente) que bien podría hablarse de dos productos distintos.