Ficha original: Club de cuervos

Resumen temporada: Tercera temporada de la serie mexicana producida por Netflix. Los Cuervos han subido a primera división pero se enfrentan a graves problemas económicos, políticos, deportivos y a la proyección de fantasmas del pasado.

Actores: Luis Gerardo Méndez, Mariana Treviño, Ianis Guerrero, Jesús Zavala, Melissa Barrera, Mauro Mauad, Said Sandoval, Aldo Escalante, Tomás Gorós, Guillermo Dorante, Raqúl Briones, Markin López, Renato Gutiérrez, Carlos Álvarez, Alfonso Borbolla, Antonio de la Vega.

Estreno 3ª temporada: 29 de septiembre 2017

Episodios 3ª temporada: 10

Verlo en: NETFLIX

PROMO 3ª Temporada

MUSICA

INTRO

Lo mínimo que puede decirse sobre CLUB DE CUERVOS. 3ª TEMPORADA

Cabe reprochar a la tercera temporada de Club de Cuervos el que haya tardado tanto en llegar a los plasmas. Y apenas habían pasado nueve meses desde que vimos la segunda temporada: el signo de las buenas series es que el espacio que media entre una temporada y otra se hace eterno. En esta nueva temporada existen algunas novedades, pero el tono de la serie está marcado por las dos anteriores: los guionistas no se han dormido, los actores no se han apoltronado, el equipo técnico no ha caído en la rutina y todos los engranajes están en forma revalidando lo que se esperaba de esta serie mexicana que cabe definir como una de las mejores que se han dado en el ámbito hispano en los últimos años.

El Club de Cuervos de Nuevo Toledo, una vez en primera división, ha pasado a ser “los Cuervos Negros Salvajes de Nuevo Toledo Club de Fútbol” y por circunstancias políticas han debido desplazarse a la nueva localidad de Puebla, pero la pareja propietaria de club, los hermanos Iglesias, cuentan con devolverlo a su estadio originario. Las circunstancias políticas no son las óptimas y Chava pronto entiende que si quiere ver su sueño realizado deberá presentarse él mismo a las elecciones para el cargo de gobernador. Así pues esta serie tiene una primera vertiente política. Pronto entenderemos lo que supone una campaña electoral, lo que tienen que mentir los candidatos, los recursos publicitarios y los entresijos de la política mexicana (que, por lo demás, no son muy diferentes de la de cualquier otra democracia moderna: puro teatro).

A esto se une otro hecho capital: el club ha logrado ascender a primera división pero necesita mantenerse en ella. Para ello precisa fondos que los hermanos Iglesia no tienen, deberán aliarse con un multimillonario que les prestará dinero a cambio de que su hija, novia más o menos forzada de Chava, tenga un cargo en el club. La chica se convierte en una “mosca cojonera” para los dos hermanos justo en un momento en el que –tercera línea argumental- el fútbol mexicano vive una polémica interna: los jugadores se quejan de sus condiciones de trabajo y del hecho de que la liga mexicana esté abierta a la contratación de figuras extranjeras. Los jugadores se sienten arrinconados, manipulados y sienten que viven en régimen de esclavitud respecto a los directivos. Éstos, por su parte, tienen sus razones para querer un marco similar al que se da en Europa en donde algunos equipos locales no tienen ni un solo jugador nacido ni en esa localidad ni en ese país. Así pues, esta tercera línea argumental nos lleva a un problema: “cantera” o “foráneos”, un debate que se cree cerrado quizás demasiado apresuradamente en el fútbol europeo, pero que sigue vigente al otro lado del Atlántico.

Otra novedad es que, en cada episodio de esta temporada conoceremos algo sobre el pasado turbulento del padre de los hermanos Iglesias. En cada episodio se apunta alguna pincelada sobre su fulgurante ascenso desde los años 70 que influirá en la situación y en las decisiones de sus hijos. Esto da lugar a una línea argumental en la que están presentes elementos de intriga y misterio. Las relaciones sentimentales y personales entre los protagonistas ocupan un lugar importante en esta serie. Los dos hermanos Iglesias, a pesar de sus caracteres distintos, han forjado una alianza (él se encarga de la campaña política y ella del club), cada uno tiene sus devaneos amorosos (que habitualmente se cierran con fracasos sentimentales), pero también aparecen relaciones imaginarias como la hilarante entre los dos secretarios de cada uno de los hermanos.

Una vez más debemos alabar a todos los elementos (guionistas, actores, equipo técnico y de producción) que han participado en esta serie y agradecerles el que nos hayan hecho pasar unas horas de diversión, pero también de reflexión. Porque detrás de tanta broma y de sobredosis adictiva de comicidad, se perciben realidades políticas, futbolísticas y sociales que están ahí en el México de hoy, que no son pura frivolidad, divertimento o ficción, sino problemas que nos dicen mucho sobre aquella sociedad. Club de Cuervos, no es una serie para tomársela a broma (o al menos, hay que tomársela no sólo a broma).

Obviamente, las mayores responsabilidades recaen sobre los hermanos Iglesias (Mariana Treviño y Luis Gerardo Méndez). Ambos están geniales en la creación de sus personajes, igual que sus respectivos secretarios. Pero sería difícil encontrar en esta serie algo que desentone o que esté por debajo de la calidad del conjunto. Mariana Treviño es un prodigio de expresividad y su vis cómica evidencia a una actriz de raza. Méndez, por su parte, ha desarrollado un personaje “pijo” y snob en el que su particular vocabulario lo distingue de cualquier otro que se haya visto en televisión. Frases como “Es un servidor público, nosotros controlamos el pedo”, “Ay que no mamen”, “Ah, y una cosa más, chinga tu puta madre”, “vaya pedo, pinche”, “no me sean chingones” o “¿Qué chingada estamos haciendo?”, no tienen un significado semántico reconocido por ninguna Academia de la Lengua pero sí son extraordinariamente expresivas en la cultura pop. Su versatilidad es bidireccional: aumenta en unos momentos el dramatismo de las situaciones y en otras la comicidad. Es, desde luego, uno de los elementos más característicos de esta serie.

Está producida por Netflix. Una serie completa que recomendamos a todos nuestros amigos y que nos hará pasar otro año con la sensación de que nos falta algo hasta que se emita la cuarta temporada.