FICHA

Título original: Da Vinci’s Demons
Título en España: Da Vinco’s Demons
Temporadas: 3 (28 episodios).
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2013-2015
Temática: Género Fantástico.
Subgénero: Superhéroes.
Resumen: Los personajes de la Florencia del siglo XV aparecen aquí como protagonistas de una serie de aventuras en la que desfilan Lorenzo de Medicis, Nicolás Maquiavelo, Sixto IV, Giuliano de Medici, varios artistas del Renacimiento, en una trama de intriga y aventuras poco convenciona cuyo protagonista es el joven Leonardo Da Vinci.
Protagonistas: Tom Riley, Laura Haddock, Elliot Cowan, Ian Pirie, Blake Ritson, Lara Pulver, Gregg Chillin, Tom Bateman, Hera Hilmar, Allan Corduner, Eros Vlahos,Tim Farada, Elliot Levey, Ross O’Hennessey, Paul Westwood, Estella Daniels, Ted Allpress, Nicholas Rowe, Paul Rhys, Carolina Guerra, Celyn Jones, Dilan Gwyn, Raoul Trujillo
Lo mejor: cierto desenfado en la construcción del personaje principal de Da Vinci.
Lo peor
: que con mucha frecuencia el argumento y la historia se dan de patadas.
Lo más curioso
: se ha intentado dar cierta credibilidad histórica a la serie mostrando la realización de algunos diseños de Da Vinci.
¿Cómo verlo?: En Netflix. Fue emitida inicialmente por la Fox España. Puede obtenerse mediante programas P2P y comprarse en formato DVD

Puntuación: 7

PROMO (en inglés)

PROMO  (en inglés)

CABECERA

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Lo mínimo que puede decirse sobre DA VINCI’s DEMONS

Hay series que resultan simpáticas, aceptables y entretenidas, a condición de no ser muy exigentes con el rigor histórico. Si esto es lo que buscamos, quede claro desde el principio que no lo vamos a encontrar en Da Vinci’s Demons.  Cuando terminemos de verla, seguiremos sin saber gran cosa sobre el Renacimiento italiano, ahora bien, nos habremos divertido unas horas. Porque lo que pretende esta serie no es enseñar historia (para eso hay documentales a cascoporro: Historia del Arte Universal – 7. El Renacimiento, entre otros, y tampoco faltan biografías precisas sobre Leonardo: Leonardo Da Vinci – Biografía), sino entretener). Da Vinci’s Demons no encierra la gravedad afectada de otras series Medici: Masters of Florence (2016) o de Los Borgia (2011-2014), es una serie diferente, realizada con cierto sentido del humor, dramatismo y, sobre todo, escenarios digitales.

Lo fundamental para abordar esta serie es que no hay que tomársela al pie de la letra. Si el creador de la misma, David S. Goyer, quiso llevar al artista medieval al plasma, fue seguramente porque todavía coleaba la aureola de misterio creada en torno al personaje por la novela de Dan Brown, El Código De Vinci, que todavía nos presenta a un Leonardo más falso. Al menos, el creado por Goyer es un personaje simpático y vital. Goyer, a todo esto, ha colaborado en el guión de tres entregas de “Batman” (Batman Begins, 2005; The Dark Knight, 2008; y The Dark Knight Rises, 2012), sin olvidar su trilogía de Blade.

Así pues, si nos disponemos a ver una serie desenfadada de aventuras, esta serie puede satisfacernos. Empieza en la Florencia del siglo XV, con un Leonardo que no ha cumplido los treinta y va experimentando utilizando a sus colaboradores como conejillos de indias. Quiere escalar en la corte de los Medici y para ello no duda en llamar la atención de la amante de Lorenzo el Magnífico quien terminará nombrándolo “ingeniero militar”. Da Vinci probará sus baterías de mosquetes con distinta fortuna, improvisará, aparecerá como un personaje disperso y, para colmo, colaborará en el descubrimiento de América y apoyará a los florentinos en su lucha contra los Pazzi. Un extraño individuo, “el Turco” o “Sasias Al-Rahim (Alexander Siddig), miembro de una enigmática sociedad secreta, lo tutelará.

Por la serie desfilan todos los personajes de la Florencia renacentista, incluido Nicolás Maquiavelo (Eros Vlahos). Todos los personajes que aparecen en la serie –no hay que decirlo a estas alturas- tienen un remoto parecido con la realidad: repetimos, una vez más que no es historia lo que nos ofrece esta serie sino intriga, aventuras, amores y pasiones, amén que alguna otra excentricidad de Leonardo. Quizás uno de los elementos más interesantes de la serie es que, mediante simulaciones digitales (unas mejores y otras peores), podemos ver el paisaje florentino de aquella época reconstruido con cierto rigor. Sabemos, obviamente, que se trata de una reconstrucción digital y que los actores, están interpretando en una sala vacía ante una pantalla verde… pero la intensidad de la trama en algunos momentos, hace que nos olvidemos que todo es fantasía. En algunos momentos, incluso nos olvidamos que el Leonardo Da Vinci que aparece es el Leonardo de La Última Cena o de la Mona Lisa, casi más bien nos parece un personaje del Ministerio del Tiempo o el protagonista de El joven Indiana Jones.

La serie es convincente y satisface especialmente en su primera temporada. Ganó algunos premios internacionales y fue nominada en varios festivales de cine en los años 2013 y 2014. El papel protagonista está interpretado por Tom Riley al que conocíamos de algún episodio de Poirot y lo habíamos vuelto a ver en Doctor Who (como Robin Hood). No es un actor excesivamente conocido, ni que haya proliferado mucho en cine o en televisión, pero es, en cualquier caso, convincente y adaptado al personaje. Cumple con creces con su trabajo.

Dicho todo lo cual, está claro al público al que va dirigido esta serie desengrasante y, casi diríamos, juvenil: a quienes no quieran problemas y sientan necesidad de series trepidantes en las que “pasan cosas”, por enloquecidas que sean. Antes hemos mencionado El Código Da Vinci, la novela de Dan Brown llevada al cine por Ron Howard. Si hay que comparar la película con esta serie, cabría decir que gana por goleada Da Vinci’s Demons. Y, sin embargo, ha pasado casi desapercibida para el público. La diferencia entre ambas es que a la serie no le falta sentido del humor y al largometraje le sobra pretenciosidad. Por lo demás, ambas están situadas de espaldas a la historia.