FICHA

Título original: Liar
Título en España:  Liar
Temporadas:  1 (6 episodios)
Duración episodio: 55 minutos.
Año: 2017
Temática: Thriller.
Subgénero: Abusos sexuales.
Resumen: El padre de un alumno y su profesora de gramática inician una relación que terminará dramáticamente el mismo día de su comienzo: lo que aparentaba ser una velada tranquila se convierte al día siguiente en una denuncia por violación. El episodio afecta inmediatamente y de manera dramática a las vidas de ambos personajes y a sus entornos profesionales y familiares.
Protagonistas: Ioan Gruffudd, Joanne Froggatt, Zoe Tapper, Warren Brown, Shelley Conn, Richie Campbell, Jamie Flatters, Danny Webb, Chu Omambala, Akbar Kurtha, Peter Davison, Adjoa Andoh, David Avery, Ivana Basic, Kieran Bew, Eileen Davies, Fatah Ghedi, Ty Hurley, Oliver Maltman, Steven O’Neill, Shanice Sewell, Genevieve Barr, Dejan Bucin, Laura Aikman, James Baller, Harry Capehorn, John Carr, Rosie Fellner, Vanessa Hehir, Christian James, Simon Manley, Conrad Peters.
Lo mejor: Que el espectador no sabe exactamente qué es lo que ha pasado, si se ha producido la violación o no.
Lo peor
: Que HBO la va sirviendo por entregas semanales, rompiendo los nervios de los seguidores de la serie.
Lo más curioso: La serie se estrenó en el Reino Unido y una hora después en HBO.
¿Cómo verlo?: En HBO. También puede bajarse mediante programas P2P.
Puntuación: 7,5

PROMO (en inglés, subtitulada en castellano)

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Lo mínimo que puede decirse sobre LIAR

Alguien miente en esta serie recién estrenada por HBO y de la que solamente hemos visto dos de las seis entregas en el momento de escribir esta crítica. La traducción literal de Liar en lengua castellana es “mentiroso”, claro está que el título no deja presuponer quién está mintiendo, pero, una de dos: o la maestra que acaba de romper con su novio policía es una neurótica que imagina que ha sido forzada a pesar de no oponer ninguna resistencia a su violador, o bien el cirujano y padre de familia oculta tras sus modales agradables y su comportamiento correcta un impulso irreprimible hacia la violación. No hay una tercera posibilidad -¿o quizás sí?- y de este tema va la serie.

Un tema siempre desagradable: porque lo que nos presenta esta serie es un intolerable abuso sexual o… una neurótica que disfruta presentándose como víctima de una violación imaginaria destrozando la vida de la otra parte a la que acusa injustamente. Hay que decir que a la altura del segundo episodio, sea como fuere y sea lo que ocurrió aquella fatídica noche, ambas vidas están, profesional y socialmente, rotas en mil pedazos. En estos casos, sea cierta o falsa la acusación, ninguna de las partes sale indemne. La víctima tiende a no comprender por qué la ley no actúa más tajantemente con el sátiro que la ha forzado y alterna momentos de presión, con impulsos de ira que apuntan hacia la venganza realizada el margen de la ley. El caso de acusación injusta, el protagonista, no entiende por qué la otra parte ha lanzado contra él la peor acusación que se puede lanzar contra el nombre y el honor de un varón. Cree que la ley lo respalda y que todo debería terminar siendo judicialmente exonerado. Pero no siempre ocurre así. Y en eso estamos. Serán en los próximos episodios cuando la situación se aclare.

Ahora bien, la primera impresión que da esta serie es que ha tocado un tema de actualidad. De lamentable actualidad. En Europa se está viviendo una epidemia de violaciones. Harina de otro costal es que esta serie, para situarse en terrenos no comprometidos y políticamente correctos, haya presentado a un brillante cirujano como “presunto violador”. Lo que cierto es que, por algún motivo, en países como Francia o en el Reino Unido, la mujer rubia (la protagonista lo es) se ha convertido en “presa”. Corresponde a la sociología criminal explicar por qué y de dónde procede la principal bolsa de violadores. Pero, en cualquier caso, el problema está ahí. También es cierto que en procesos de divorcio, especialmente, abundan (en países como España) falsas acusaciones que tienden a mejorar la posición de la mujer y a situar en la picota al marido. Y, finalmente, no hay que olvidar que la situación mental del continente, está empeorando por momentos, y determinados fármacos, tranquilizantes, euforizantes, especialmente mezclados con alcohol, incluso en débiles cantidades,  generan alteraciones en la percepción de la realidad y el no saber si unas imágenes corresponde a recuerdos reales o a situaciones imaginarias.

Los protagonistas de la serie con Joanne Froggatt (“Laura Nielson) y Ioan Gruffudd (“Andrew Earlham). Ambos son rostros que hemos visto en series y tv-movies británicas. Ella ha aparecido en los 52 episodios de Dowton Abbey (2010-2015), en Robin Hood (2009) y él tiene, así mismo, un amplio historial televisivo, a pesar de que en España sea más conocido por sus apariciones en largometrajes (Titanic, 1997; 102 dálmatas, 1999, etc). Ambos imprimen a sus papeles los giros que requiere cada situación: simpáticos en su encuentro y relajados en sus vidas personales previas al “incidente” y tensos y crispados a partir de ese momento. Ambos, tienen amplia experiencia teatral y dominan la escena.

En lo que se refiere al argumento, el giro que toma la seria a partir del último tramo del primer episodio, cuando la policía va a detener al hospital en el que trabaja al protagonista acusado de la violación, resulta impactante y sorprendente. Nadie hubiera apostado, en principio, que la serie derivase hacia esos derroteros. Todo lo que hemos visto antes ha sido una mera puesta en situación, necesaria para que en los capítulos siguientes, el espectador entienda y valores los cambios que tienen lugar “después del incidente” en las vidas de los protagonistas.

A la tensión propia de la serie, hay que añadir la que genera la propia plataforma HBO al servir este producto en entregas semanales. Liar es una de esas series que, en otras condiciones, de haberse servido íntegramente, se degustarían en una maratón de fin de semana. El formato semanal, es comprensible para la televisión convencional, pero mucho menos para las plataformas en streamming. De todas formas, si lo que se pretende es que permanezcamos atentos (como hemos hecho en los últimos meses con series tan diferentes como Snowfall, El jardín de Bronce, Preacher, Ray Donovan, etc), esperando como agua en el desierto, la siguiente entrega, con esta serie también lo han conseguido…