FICHA

Título original: Ennemi public
Título en España:  Enemigo público
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2016
Temática: Drama.
Subgénero: Investigación.
Resumen: Un asesino de varios niños es puesto en libertad y confiado a una institución religiosa instalada en un pueblo cuyos habitantes no aceptan la situación. Como cabía esperar, poco después se produce la desaparición de una niña en dicho pueblo y todas las sospechas apuntan al exconvicto.
Protagonistas: Stéphanie Blanchoud, Jean-Jacques Rausin, Clement Manuel, Philippe Jeusette, Angelo Bison, Laura Sepul, Vincent Londez, François Neycken, Olivier Bonjour, Blaise Ludik, Sylvain Daï, Jeanne Dandoy, Anthony Poladore, Frédéric Clou, Michel Israël, Simon André, Laurent Caron, Eduardo Aladro, Jean-Philippe Lejeune, Ange Dialot Nawasadio, Daniel Hanssens.
Lo mejor: La interpretación de Angelo Bison como “Beranger”, el asesino pedófilo.
Lo peor
: Sobran algunos personajes secundarios.
Lo más curioso: Es la serie producida en Bélgica que ha tenido más audiencia tanto en su país como en la exportación.
¿Cómo verlo?: Ha sido emitida por Movistar+. Actualmente puede bajarse mediante programa DVD en versión castellana.
Puntuación: 7

PROMO

PROMO (en francés)

PROMO (en francés)

CABECERA

MÚSICA

VER SERIE (en movistar)

WEB OFICIAL (en movistar)

Comprar DVD en Amazon (no está a la venta)

Lo mínimo que puede decirse sobre ENEMIGO PÚBLICO

Los secuestros y asesinatos de niños están a la orden del día. Recientemente, hemos visto la exitosa serie argentina El Jardín de Bronce que va de eso precisamente. Y no es la única. En España se han hecho ensayos de tratar el tema en El Caso Wanninkhof, o en Inocentes (sobre el caso de las llamadas “niñas de Alcácer”), tratándose de productos, más o menos, frustrados. Ahora, cuando la televisón belga nos ofrece esta serie, Enemigo Público, la duda estriba si se parecería más al modelo argentino o al español. Realmente, se trata de una serie basada en hechos reales (a diferencia de la Argentina), pero con una calidad interpretativa extraordinaria y una calidad técnica depurada (a diferencia de las españolas).

Quienes empiecen a peinar canas o hayan perdido cabellera, recordarán el caso que traumatizó a Bélgica y a toda Europa a mediados de los años 90: el llamado “affaire Dutroux”. Resultaron inculpadas cuatro personas (Marc Dutroux era el jefe de la banda criminal) por el asesinato de tres niños, y el secuestro de otros dos que lograron sobrevivir. Es posible que el grupo hubiera cometido más asesinatos que no lograron demostrarse. En 2004 fue condenado a cadena perpetua. La sordidez del  caso escalofrió a la opinión pública, así como determinados errores en la investigación y a los rumores de que se encontraban implicadas altas personalidades (lo que no dejaba de ser un bulo). Ahora, veinte años después de aquellos asesinatos, esta serie producida por la televisión estatal belga, se inspira en ellos para construir una serie amena y entretenida.

Imaginemos lo que puede ocurrir: el asesino de niños, a pesar de haber sido a cadena perpetua, puede ser puesto en libertad por buena conducta. De hecho esto quedaba previsto en la condena de Dutroux, estableciéndose que, si se producía esa eventualidad, durante 10 años estaría vigilado por el Estado. Esto es, precisamente, lo que ocurre: el asesinato, “Beranger” (angelo Bison), es puesto en libertad pero bajo custodia de una comunidad religiosa, la abadía de Vielsart, un pequeño y tranquilo pueblo de las Árdenas belgas. Una inspectora de policía, “Muller” (Stephanie Blanchoud), más cortante que el fino acero toledano, debe encargarse de vigilarlo, estando convencida de que volverá a reincidir. No se sorprende, por tanto, cuando desaparece una niña del pueblo. Entre la policía y un joven monje de la abadía, harán todo lo posible por esclarecer el caso.

Las Ardenas es un lugar mágico y salvaje, inquietante como pocos, y repleto de leyendas y mitos en los que todavía creen las gentes del lugar. Se presta para una serie de este tipo en el que se compagine el relato de terror, la investigación criminal, las reflexiones sobre el pasado y sobre la efectividad de las condenas penales, sobre el perdón y el derecho al olvido, los elementos legendarios y la serenidad del lugar. Los productores han aprovechado las condiciones naturales del lugar para realizar un alarde de fotografía e imagen. Obviamente, la serie ha sido rodada en los escenarios naturales que corresponden a las Ardenas (si bien se han cambiado los nombres de los pueblos). Incluso la abadía que aparece en la serie es, realmente, un lugar monástico (la Marche-les-Dames en Namur) De las interpretaciones destacan las de los dos actores citados que, junto con Clément Manuel (monje Lucas Stassart), forman el tríptico protagonista de la serie. Entre los tres dan una lección de interpretación.

La serie tuvo una calurosa acogida, no solamente en Bélgica, sino en los países francófonos. Se la ha considerado como la serie que ha registrado más audiencia de las producidas por la televisión de aquel país. En el mes de mayo de 2017 se anunció que se produciría una segunda temporada.

El único “pero” que podría ponerse a esta producción es que algunos de los personajes secundarios que aparecen son completamente irrelevantes para el desarrollo de la trama y que ésta podría haberse acortado dos episodios de haberse concentrado en lo esencial. De todas formas, el público no tiene conciencia de este error hasta el final de la serie en la que comprueba qué es lo que ha resultado accesorio y qué ha sido lo esencial en la trama. Es una serie, interesante, en cualquier caso; recomendable, sin duda, y que resulta entretenida para un pública amplio: amantes de los casos criminales, de las investigaciones en parajes exóticos y de las actuaciones intensas. La serie fue emitida en España por Movistar+`.