FICHA

Título original: Glacé
Título en España:  Glacé
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2017
Temática: Drama.
Subgénero: Investigación.
Resumen: En los Pirineos centrales franceses se descubre el cadáver decapitado de un caballo al que además han despellejado. Se trata de un extraño crimen que parece relacionado con un psicópata encerrado en un manicomio de las inmediaciones.
Protagonistas: Charles Berling, Julia Piaton, Pascal Greggory, Nina Meurisse, Lubna Azabal, Anne Le Ny, Robinson Stévenin, Sophie Guillemin, Robert Plagnol, Alain Fromager, Olivier Cruveiller, Hubert Delattre.
Lo mejor: Desde el primer momento la serie entra en materia
Lo peor
: En los primeros episodios aparecen pistas que no prosperarán en los siguientes.
Lo más curioso: El género podría ser definido como “thriller psicológico pirenaico”.
¿Cómo verlo?: Se ha estrenado tardíamente en Netflix. Puede bajarse mediante programa emule en versión original. Los subtítulos pueden encontrarse en subvdix.com
Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre GLACÉ

La serie francesa Glacé (helado), todavía (en agosto de 2017) no se había emitido en ningún canal en lengua española a pesar de discurrir en un entorno muy próximo a la Península Ibérica: prácticamente en la cremallera que nos une a Europa, los Pirineos, y en el pequeño pueblo de Saint-Martin a dos pasos de Huesca. Afortunadamente, Netflix la ha estrenado con el año 2018 para el público hispano.

La belleza natural de la zona facilita las localizaciones y los filtros de las cámaras hacen que la combinación entre las nieves y las brumas adornen con unas tonalidades fantasmales a esta miniserie. Se trata de investigar un extraño crimen ocurrido en esa zona, aparentemente idílica, tan alejada que parece que no lleguen allí los problemas del continente. Pero la víctima no es una persona, sino un pura sangre cuyo cuerpo aparece exhibido en las inmediaciones de una teleférico que va a parar a una de las muchas pistas de esquí de la zona. Y lo más siniestro: no solamente el cadáver está despellejado sino que además, por algún motivo, lo han decapitado. La cabeza aparecerá poco después, limpiamente cortada.

El episodio reviste la gravedad suficiente (el pura sangre era propiedad de un millonetis de la zona) como para que se hagan cargo del caso un par de policías experimentados. Pronto las sospechas les llevan a un hospital psiquiátrico-penintenciario en el que está encerrado un asesino psicópata extremadamente siniestro. Esta parte de la trama sugiere una especie de reedición del ciclo expresionista del “doctor Mabusse”, loco de atar que, una vez encerrado, consigue hacerse con el control del manicomio. Aquí, el loco en cuestión es “Julian Hirtman” (interpretado por un casi irreconocible Pascal Greggory), mientras que los policías que tratan de explicarse como diantres consiguió, desde su celda, acabar con el pura sangre, le acechan. El veterano Charles Berling (“capitán Martín Servaz”) y Julia Piaton (“capitán Irène Ziegler”) son los intrépidos policías que van de sorpresa en sorpresa en el curso de su investigación.

Los personajes que rodean a “Hirtman” son también curiosos. Destaca, obviamente, su psiquiatra, frágil psicológicamente y propensa a la desesperación, el ataque de nervios, la melancolía y la depresión. Quizás la persona menos adecuada para una terapia psicológica y la evolución de un personaje manipulador y psicópata. Nina Meurisse asume el papel de “psiquiatra Diane Berg” (por favor que alguien le diga al estilista de la serie que el peinado que lleva, lejos de favorecerle, le hace una cara de torta de pan que, en realidad, no tiene).

A medida que avanza la trama, el criminal comete más asesinatos que complican la trama y hacen aumentar exponencialmente su interés. Sin embargo, lejos de ser un argumento retorcido y que deja cabos más cabos sueltos que una pelotilla de hilo, el guión se muestra en todo momento coherente y mesurado.

La serie gustará especialmente a los que conozcan los Pirineos. Si los han recorrido, reconocerán las localizaciones fácilmente. Aunque todo gira en torno a Saint-Martin, lo esencial de la serie fue rodado en Bagneres de Luchon (la antigua Ixilon romana), una estación termal, señorial y lujosa, de los Pirineos franceses. El teleférico utilizado es el que lleva a la estación de sky de esta población. La casa señorial del propietario del caballo es el Castillo de Pennautier en el Aude, también en los Pirineos centrales y el centro psiquiátrico-penitenciario que vemos corresponde al antiguo centro hospitalario para tuberculosos instalado en  el Col des Bordères.

En el momento de escribir estas líneas, la serie no ha sido estrenada todavía en España, si bien es probable que Netflix lo haga en los próximos meses [he hecho falta esperar al 1 de enero de 2018 para verla a través de esta plataforma]. Aún así, para los seriéfilos convictos y confesos, la serie puede “bajarse” a través de programas P2P. De momento los subtítulos están en subvdix.com (si bien, a fecha de hoy, no están todos los episodios). La primera temporada resultó un éxito en Francia y alcanzó niveles de audiencia más que aceptables (4.3 millones de espectadores y una cuota de pantalla del 18’4%. Serie que gustará, claro, a los amantes del cine de crímenes en lugares insólitos.

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