FICHA

Título original: Empire of the Tsars: Romanov Russia with Lucy Worsley
Título en España:  El imperio de los Zares
Temporadas: miniserie (3 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016
Temática: Documental.
Subgénero: Historia.
Resumen: Documental en tres entregas sobre la Rusia de los Romanov, dinastía legítima que reinó en Rusia desde 1613 hasta la abdicación de Nicolás II en 1917. En tres horas, se exponen los principales acontecimientos de estos 300 años de historia rusa y la evolución de la dinastía de los Romanov.
Protagonistas: Lucy Worsley.
Lo mejor: Un buen resumen de la historia de Rusia en el que lo esencial está narrado.
Lo peor
: Demasiado rápido en algunos tramos. Hubiera dado de sí dos episodios más.
Lo más curioso: Fue rodado en los escenarios en los que ocurrieron los hechos.
¿Cómo verlo?: Puede verse en Netflix. Fue emitido por TV2. También aparece en youTube y en emule.

Puntuación: 7,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre EL IMPERIO DE LOS ZARES

En febrero de 2017, coincidiendo con la abdicación del Zar Nicolás II, TV2 emitió una miniserie de tres documentales titulada El Imperio de los Zares, presentado por la historiadora Lucy Worsley que viene a ser un resumen y una introducción de los  últimos 300 años de monarquía absoluta rusa y una historia de los Romanov, la dinastía imperial. El primer episodio está dedicado a los primeros monarcas, Mikhail Romanov, coronado prácticamente niño, y a Pedro El Grande, forjador del Imperio y constructor de la ciudad que lleva su nombre. El segundo episodio está consagrado al reinado de Catalina la Grande y a la invasión de Rusia por Napoleón, mientras que lo esencial del tercer episodio es la industrialización tardía del país, la conversión de legiones de agricultores en proletarios, las reformas emprendidas por Alejandro I, la aparición del terrorismo nihilista y los movimientos revolucionarios y el reinado de Nicolás II, su abdicación y el final de la dinastía.

Tres horas para examinar trescientos años de historia parecen suficientes, a costa de que nos sintamos mínimamente interesados por esta rama del conocimiento. Así pues, si de lo que se trata es de tener una perspectiva global de lo que supusieron aquellos años en la historia rusa, el documental cumple ampliamente las expectativas. Pero, incluso a aquellos que no se sientan particularmente atraídos por la historia en general, ni por la historia de Rusia en particular, este documental les resultará llevadero por la cantidad de anécdotas y curiosidades que cuenta (y que están lejos de agotarse).

La directora y presentadora, Lucy Worsley, además, tiene títulos para asumir la responsabilidad de este realizar y guionizar el documental. No se trata del habitual rostro más o menos agradable y fotogénico que repite lo que otro le ha escrito, sino que es una afamada historiadora que hace dos años recibió el premio de la Royal Television Society a la Mejor Presentadora y al Mejor Programa de Promoción de la Historia. También en 2015 fue nombrada Doctor Honoris Causa por la Universidad de Sussex donde realizó su doctorado. Desde 2009 se ha dedicado a producir, presentar y escribir guiones para documentales de contenido histórico, especialmente para la BBC y el Canal Historia.

Sobre el contenido de la serie no puede formularse ningún reproche, salvo quizás el de ser demasiado rápido en algunos momentos. Quizás hubiera sido bueno poner el freno en algunos momentos que pasan fugazmente (la campaña de Rusia de Napoleón) o algunos instantes que ni siquiera se mencionan (como el cruce del Beresina por la Grand Armée en retirada. Si bien hay que agradecer algunas anécdotas desengrasantes dispersas en el metraje (como el que la palabra francesa “bistró” es de origen ruso y fue introducida por los soldados de ocupación que acompañaron al Zar Alejandro I durante su estancia en París tras la victoria sobre Napoleón). Así mismo, algunos detalles sobre el terrorismo nihilista y el movimiento socialrevolucionario del siglo XIX no hubieran estado de mas y, desde luego, contribuirían a que entendiéramos mejor el clima que llevó a la Revolución de 1905.

¿Alguna conclusión? Sí, los procesos históricos se reproducen siempre sea cual sea la latitud en la que se desarrollan: un monarca eleva un país, esa monarquía degenera en una forma de absolutismo que, sin embargo, es apoyada por la población; se producen cambios en la estructura económica de ese país pero las clases hegemónica quieren seguir siéndolo y taponan las “reformas necesarias”; aparece un monarca comprensivo y lúcido que accede a realizar esas reformas demasiado tarde, cuando siguen siendo “necesarias”, pero ya indican síntomas de debilidad; los intelectuales se oponen a la monarquía en nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad; estalla un proceso revolucionario que termina con la monarquía en medio de una orgía de sangre. Ocurrió en Francia en 1789 y volvió a ocurrir en Rusia en 1917.

Vivimos tiempos de desvalorización y desinterés por la historia. Y es un mal asunto, porque quien no conoce la historia, suele decirse, está condenada a repetirla. La Worsley nos muestra que es posible interesarnos por la historia siempre y cuando quien nos la explica sea un buen comunicador y el presupuesto sea lo suficientemente importante como para permitir desplazamientos de un equipo por los escenarios en donde ocurrieron los hechos históricos que se narra y un buen equipo de documentalistas. Esta serie sobre los Romanov tiene todo eso y, por tanto, vale la pena verla. Tres horas de tu vida a cambio de tener una panorámica sobre 300 años de historia Rusa. Una buena relación inversión de tiempo – conocimientos adquiridos. Y es que el saber no ocupa lugar, pero sí tiempo. Recomendable como introducción.