FICHA

Título original: The secret
Título en España: The secret
Temporadas: miniserie (4 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2016
Temática: Intriga.
Subgénero: Drama.
Resumen: Un padre de familia perteneciente a la Iglesia Bautista empieza a relacionarse con una mujer de la propia congregación. Ambos terminarán matando a sus respectivos cónyuges para poder vivir su historia de amor. Finalmente, él termina confesando el crimen veinte años después.
Protagonistas: James Nesbitt, Genevieve O’Reilly, Patrick O’Kane, Nina Woods, Murray Speers, Jack Erdis, Sophie Mellotte, Stuart Graham, Katherine Kingsley.
Lo mejor: James Nesbit realiza una dramática interpretación.
Lo peor
: El primer capítulo es algo flojo.
Lo más curioso: Que, por increíble que pueda parecer, se trata de una historia real.
¿Cómo verlo?: En SundanceTV. También puede bajarse mediante programas P2P e incorporarse los subtítulos en castellano en http://www.subdivx.com

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre THE SECRET

Muy frecuentemente la realidad supera con mucho a la ficción más audaz. Tal es el caso del episodio verídico que narra la miniserie británica The Secret, en apenas cuatro episodios. Nadie podía decir, a primera vista, que una pacífica y sonriente congregación baptista norirlandesa se convirtiera en el escenario de dos crímenes y que, además, éstos fueran protagonizados por miembros ejemplares de la misma, verdaderos puntales de la comunidad. A pesar de lo aparentemente increíble de la situación, la trama ocurrió verdaderamente y acabó con la vida de Lesley Howell y Trevor Buchanan cometidos por sus respectivos esposos, Collin Howell y Hazel Buchanan.

Todo ocurrió en 1991 en Irlanda del Norte. Los cuerpos de las víctimas aparecieron abandonados en un garaje. Al parecer fue Collin quien asesinó a su esposa estrangulándola justo después del cumpleaños de su hija, mientras que Trevor resulta drogado por su esposa. Obviamente, todas las sospechas apuntaron inicialmente hacia sus respectivos cónyuges, especialmente después de que la policía descubriera que habían mantenido una tórrida relación poco tiempo antes. Sin embargo, el providencial descubrimiento de una carta en la que Lesley aludía que “tenía ganas de morir” después de conocer la infidelidad de su esposo, y la capacidad de convicción de Collin negando ser el autor del crimen, hizo concluir a la policía que se trataba de un doble suicidio. Y ahí quedó el caso.

La pareja de asesinos continuó su relación durante seis años más hasta que ambos terminaron casándose con otros cónyuges. Cuando parecía que toda la historia terminaba aquí, el accidente sufrido por el hijo de Collin y Lesley veinte años después y que le cuesta la vida, le lleva a Collin a retornar a sus ideas religiosas excéntricas y pensar que todo ha sido un castigo divino por los asesinatos, hasta el punto de entregarse a la policía y confesar el crimen, delatando, de paso, a su antigua amante como autora de la muerte de su marido. Por aquello de hacer las cosas bien, confiesa de paso que ha abusado de varias pacientes en su silla de dentista.

Se trata de un caso criminal único en la historia del Reino Unido y, mucho más, de Irlanda del Norte, no sólo por el carácter religioso de los personajes, unidos a una estrafalaria congregación mayoritaria en algunos Estados del Sur de los EEUU, sino por lo retorcido de ambos crímenes y por su resolución imprevista veinte años después. El guión de la serie está basado en el libro Let This Be Our Secret de Deric Henderson, escrito poco después de que esclarecieran los crímenes.

La miniserie logra transmitir –aunque no explicar, acaso por inexplicables- la atracción fatal que sentían ambos protagonistas y como llegaron a la increíble conclusión de que, para ser felices, debían asesinar a sus cónyuges. Ciertamente, en Collin Howell se encuentran algunos rasgos propios del psicópata, pero no todos. Y, en lo que se refiere a Hazel Buchanan, aunque parece evidente que se dejaba arrastrar por Collin y que era una personalidad débil, por eso mismo parece imposible que un buen día, ella misma, con su propia mano, acabara con su marido.

A James Nesbitt,  actor de moda en la televisión inglesa estos tres últimos años, le corresponde el papel protagonista. Lo hemos visto recientemente protagonizando otra serie de éxito, Stan Lee’s Lucky Man y ahora repite en un papel completamente diferente, no como policía suertudo sino como marido, creyente baptista y asesino. Nesbitt se muestra convincente tanto en su papel de puntal de su congregación y hombre de fe siempre dispuesto a ayudar, como de sátiro implacable. Su partener está interpretado por Geneviene O’Reilly como Hazel Buchanan que era suficientemente conocida desde que protagonizó Diana, últimos días de una princesa (2007) y se multiplicaron sus apariciones televisivas (entre otras series en Cossing Lines). Ambos resultan convincentes en sus actuaciones. Hay que decir que la serie, inicialmente parece algo banal y su primer capítulo es de tono menor, pero, a medida que va avanzando gana en intensidad y dramatismo. La serie pasa algo por encima el hecho de que, a pesar de todas las evidencias, la policía optara por no reconocer los crímenes y valorarlos como suicidios a pesar de las escasas pruebas en esa dirección.

Lo mejor de la serie es, sin duda, el estudio sobre la compleja personalidad de Collin Howell, su cerebro perturbado por sus creencias religiosas y por su actuación cotidiana que las vulneraba, contradicción que, finalmente, fue el motivo por el que confesara el crimen incapaz de soportar por más tiempo su contradicción interior. Padre de familia tradicional, tenía una irreprimible tendencia a confundir sus deseos personales con los dictados de Dios. Y así le fue.

Una miniserie que merece verse a condición de contemplar con cierta benevolencia el primer episodio y estar dispuesto a creer lo increíble: que se trató de un caso real.