FICHA

Título original: Riviera
Título en España: Riviera
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016
Temática: Intriga.
Subgénero: Drama.
Resumen: Una pareja multimillonaria en la que ella es la segunda esposa de un marido volcado a sus negocios. Él muere en un misterioso accidente ocurrido a bordo de un crucero en la Riviera francesa, mientras ella intentaba comprar un cuadro en Nueva York. Se trata de investigar quién está detrás de la muerte del marido.
Protagonistas: Julia Stiles, Iwan Rheon, Lena Olin, Anthony LaPaglia, Adrian Lester, Vincent Perez, Roxane Duran, Phil Davis, Igar Naor, Olivia Popica, Xavier Brossard, Nicholas Rowe, Marc Rissmann, Stacy Shane, Yan Tual, Amr Waked, Dimitri Leonidas, Daniil Vorobyov, Nora Arnezeder.
Lo mejor: Lena Olin en el papel de primera esposas despechada.
Lo peor
: Que remite a los culebrones de los 80 en versión actualizada.
Lo más curioso: Vincent Perez aparece en un papel casi residual y completamente irreconocible.
¿Cómo verlo?: Movistar Series Xtra. También puede bajarse mediante programas P2P e incorporarse los subtítulos en castellano en http://www.subdivx.com

Puntuación: 6,5

PROMO – 1

PROMO – 2 (en inglés)

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Lo mínimo que puede decirse sobre RIVIERA

Serie de firma irlandesa y factura británica que derrocha lujo por todos los poros. De hecho recuerda a todos aquellos culebrones norteamericanos que proliferaron en los años 80 y que tenían como centro a familias con posibles (e incluso, con imposibles): Dallas, Falcon Crest, Dinastía… que hoy resultan completamente infumables, a la par que interminables. Lo que han hecho los productores de Riviera es situar a los mismos personajes (una familia multimillonaria) en un entorno particularmente proclive para exhibir millones (la Riviere francesa) y con fecha de caducidad: 10 entregas (el público difícilmente toleraría más de un producto como éste). El resto ha sido sencillo: se varían los hábitos de los multimillonarios (que han variado en los últimos 35 años mucho), se les renuevan los modelos de vehículos, el ajuar y, en cuanto a las mansiones, basta con introducirles los nuevos modelos de electrodomésticos (hay lujos arquitectónicos que no cambian). Y ya tenemos nueva serie.

En este caso la familia disfuncional está compuesta por marido y esposa reciente, dos hijos, la menor ligeramente suicida y depresiva, el mayor una buena pieza, y una primera esposa, madre de ambos, que ejerce de personaje siniestro que lo sabe todo, no cree en nada y conspira hasta a la hora de pedir fuego. El padre de la saga es “Konstantine Clios” interpretado por Anthony LaPaglia. La primera vez que vimos a este actor en televisión fue en la serie Frasier, como hermano inglés de la asistenta del padre, ejerciendo su mejor papel de colgado integral; luego, volvimos a verlo, más serio, Murder One (1996-2000) y, posteriormente, en su papel protagonista, dramático por completo, en Sin rastro. El papel de policía parecía haberlo encasillado, pero ahora aparece como multimillonario. Brevemente, porque a los 20 minutos de iniciada la serie, salta por los aires después de ver como una despampanante starlet se arroja desde la borda del crucero que estallará segundos después.

Tal incidente puede considerarse como el arranque de la serie. Lo que ocurrirá después está marcado por la intriga (el hijo del multimillonario ruso que lo había invitado al yate en el que tiene lugar la explosión sospecha que se ha tratado de un asesinato y que apuntaban contra ambos millonetis). Se trata, pues –y de eso va la serie- de investigar y descubrir quién ha inducido y cometido el crimen. Por el momento, lo único que tienen los investigadores es el cuerpo irreconocible de los fallecidos y una mujer que ha aparecido desnuda y agarrada a una roca no muy lejos de donde tuvo lugar la fatal explosión del barco.

A partir de aquí, el desarrollo de la trama es bastante previsible: la viuda y la ex-esposa van a competir por ver cuál de las dos se queda con la parte del león de la herencia, el amor de los hijos y la casa en la Riviera.  El policía francés, por su parte, perseguirá a los culpables. La primera esposa del millonario conspirará, tramará cualquier bellaquería y jugará con el amor (o el desamor) de sus hijos. La viuda, como suele ocurrir en estos casos, se convertirá pronto en una viuda alegre y tampoco parece que exista mucho misterio en intuir quién la va a alegrar…

La serie es fácil de ver. Insistimos en que es un culebrón de los 80 comprimido y adaptado al público y a la velocidad del siglo XXI. Ni mejor, ni peor. La sobredosis de lujo asiático que aparece en todas las escenas está rigurosamente cuidada, parece excesiva, especialmente en estos tiempos de crisis. Quizás lo que nos quieran transmitir los guionistas es aquello tan manido de que “los ricos también lloran”. En cualquier caso, en series como ésta, no se trata de si el mensaje es o no oportuno, sino de si entretiene o no. Dependerá de los gustos y de las afinidades. Los actores veteranos que aparecen en las escenas son bastante convincentes (Julia Stiles, Lena Olinb Adrian Lester, Yigal Naor), sobre los jóvenes, habría que discutir en cada caso. Cabría mencionar la presencia testimonial de Vincent Pérez que desapareció de la pantalla hace algunos años y cuya carrera era extremadamente prometedora en los años 90 (Cyrano de Bergerac, 1992, y La reina Margot, 1994, entre otras).

De todas formas, el guión es ágil, no particularmente imaginativo, ni excesivamente retorcido. No es creíble, por supuesto, como no era creíble el “JR” de Dallas o “Angela Channing” de Falcon Crest. Lo único creíble es ese Porsche del que usted no gozará jamás, el yate que tan solo verá amarrado en el muelle de sus sueños o el Rolex de oro y brillantes que no es de esos relojes que se compran a plazos en la teletienda. Lo que tiene de bueno esta serie es la envoltura, mucho más que el contenido. Éste es, pasable, sin más.