FICHA

Título original: Rillington Place
Título en España: Rillington Place
Temporadas: miniserie (3 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016
Temática: Intriga.
Subgénero: Drama.
Resumen: Un individuo irrelevante que pasa por ser una persona respetable, era en realidad un asesino en serie que finalmente fue descubierto en los años 50 después de un terrible error judicial.
Protagonistas: Tim Roth, Samantha Morton, Nico Mirallegro, Jodie Comer, Christopher Hatherall, Sarah Quintrell, Chris Reilly, Eiry Thomas.
Lo mejor: Un Tim Roth casi desconocido.
Lo peor
: Que se trata de una historia absolutamente real.
Lo más curioso: Escuchada en versión original, uno de los protagonistas, Niko Mirallegro, hace gala de dos acentos diferentes (cockney y galés) en el primer y segundo episodio.
¿Cómo verlo?: Se ha emitido por BBC-1. También puede bajarse mediante programas P2P e incorporarse los subtítulos en castellano en http://www.subdivx.com

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre RILLINGTON PLACE

Lo más característico de John Reginald Christie eran sus gafas de gruesa pasta y su calvicie. En plena Segunda Guerra Mundial le dio por asesinar mujeres en su apartamento del número 10 de Rillington Place, en Notting Hill, Londres. No se sabe exactamente a cuántas mujeres asesinó, de lo que no cabe la menor duda es de que acabó con la vida de su propia esposa y de la esposa e hija de Timothy Evans, sus inquilinos. Además, puede ser considerado también como culpable de la ejecución de Evans por un lamentable e injustificable error judicial. Ahora, en esta miniserie Reginald Christie es reencarnado por Tim Roth.

La creación que hace Roth del siniestro personaje es impresionante. Físicamente, se parece bastante más al asesino real que Richard Attenborough, quien ya lo llevó a la pantalla en El estrangulador de Rillington Place (1971). En ambos casos, los guiones son extremadamente fieles al original, sólo que en esta ocasión, Roth, un actor verdaderamente obsesivo en cuanto a la creación de los personajes, aporta más matices, no de su cosecha, sino que adornaron –por así decirlo- al asesino. En efecto, uno de los elementos de esta serie que más ha sido criticado en el Reino Unido es que Roth-Christie, masculla verdaderamente algunas frases y que, en versión original, resulta casi inaudible. Efectivamente, es así, pero es que el personaje había sido soldado durante la Primera Guerra Mundial y sufrido un ataque con gases químicos que le afectó a las cuerdas vocales y le impedía hablar en el tono habitual. Hasta ese extremo la serie es fiel a los hechos originales. Y estos, como suele ocurrir, suelen ser mucho más dramáticos e imprevistos que el mejor guión.

Parece que el pequeño Reginald Christie ya era un niño difícil, con pocos amigos, malcarado y que asociaba el sexo con la muerte, de tal manera que solamente le excitaban prostitutas con las que pudiera realizar juegos de este tipo o… asesinando. De otra manera, incluso con su mujer, era completamente impotente. Se casó en 1921 y luego permaneció un tiempo separado de su mujer, cuando ésta advirtió la tendencia de su marido a frecuentar prostíbulos. Después de la Primera Guerra Mundial y hasta iniciarse la Segunda, había ejercido como pequeño delincuente, siendo detenido en varias ocasiones. A finales de 1938, la pareja se mudó al 10 de Rillington Place. Fue en esa vivienda y en ese barrio en donde se cometieron los asesinatos.

Al parecer asesinó, como mínimo, a Ruth Fuerst en 1943, una trabajadora de origen austríaco, prostituta ocasional. Su cuerpo apareció en el jardín. Al año siguiente conoció a Amelia Eady cuando trabajaba en una fábrica. Le prometió que le proporcionaría un fármaco ideado por él para curar la bronquitis; la asesinó conectándola a un tubo de gas. Como a Ruth Fuerst, la violó, estranguló y enterró en el jardín. Luego asesinó a la esposa y a la hija de Timothy Evans, su inquilino. Se produjeron errores en la investigación, después de que el marido denunciara la desaparición de su esposa e hija. Se encontró un feto en las inmediaciones que parecía dar la razón a Timothy cuando declaró que su esposa había muerto en un fallido aborto practicado por Christie. Sin embargo, presionado por la policía, confesó que él la había matado. Christie fue el testigo de cargo contra Evans y consiguió que lo declararan culpable y ejecutaran. Sin embargo, hoy se sabe que se trató de una investigación poco rigurosa, repleta de errores y sin método alguno. Evans fue declarado inocente décadas después de manera póstuma. Así mismo, Christie asesinó a otras tres mujeres y, finalmente, a su esposa entre 1952 y 1953.  Dado que ya no podía enterrar a más cadáveres en el jardín, los escondió en lugares de la casa. Cuando abandonó el inmueble, el inquilino sucesivo descubrió los cuerpos. Christie, en total, confesó siete asesinatos (se sospecha que pudo haber cometido varios más) y el jurado, tras una rápida deliberación, lo declaró culpable. Fue ajusticiado por el mismo verdugo que había ejecutado a Evans.

Tal es la historia que puede verse en esta miniserie realizada con rigor y detallismo obsesivo. Sabemos, pues, lo que vamos a ver, es una historia suficientemente conocida, un asesino en serie que ocupó las primeras páginas de los diarios de todo el mundo en los años 50, así pues, nadie se va a sorprender. Lo realmente notable de esta serie es que, a pesar de saber lo que va a suceder –unos por haberlo leído, otros por intuirlo y muchos por conocer la películas de Richard Fleisher– es que Tim Roth consigue capturar la atención y sorprender en cada gesto, en cada movimiento, con esa mirada despectiva, huidiza y propia de psicópata que sabe componer con tanta facilidad. Más parecido físicamente a Christie que Attenbogough, el protagonista del largometraje de Fleisher, Roth está desconocido, provisto de una calvicie extrema y enmascarada su mirada por unas gruesas gafas de pasta. Reginald Christie debía ser así.

El resto de actores realizan, igualmente, un trabajo excelente, en particular la experimentada Samantha Morton y el relativamente novato Nico Mirallegro, que interpretan a la sufrida esposa de Christie y al vecino ejecutado injustamente. Así como la película de Fleisher fue rodada en parte en el barrio de Rillington Place e incluso en el interior de la casa en la que tuvieron lugar los asesinatos (que fue derribada poco después), en esta ocasión se ha recurrido a una reconstrucción digital de los escenarios. La ambientación, en cualquier caso, es magistral, tanto del Londres, triste y gris de los días del a Segunda Guerra Mundial como de la postguerra.

Se trata de una producción que todavía no se ha emitido en España pero que puede ser visto mediante programas P2P. Fue emitido por la BBC-1 por lo que encontraremos solamente la Versión Original a la que habrá que añadir los subtítulos colocados en varias webs especializadas como la que hemos indicado. Vale la pena realizar el esfuerzo de buscarla.