FICHA

Título original: The Flash
Título en España: The Flash
Temporadas: 4 temporadas (69 episodios)
Duración episodio: 43 minutos.
Año: 2014-2017
Temática: Ciencia Ficción.
Subgénero: Cómic.
Resumen: Un niño ve como su madre es asesinada por un tipo extraño con traje amarillo y no puede evitar que culpen a su padre el cual ingresa en la cárcel. Es adoptado por un detective padre de su mejor amiga y él ingresa en la policía como CSI. Sin embargo un accidente en la inauguración de un acelerador de partículas genera en él cambio en su estructura molecular que le permiten tener acceso a algunos superpoderes.  
Protagonistas: Grant Gustin, Rick Cosnett, Candice Patton, Tom Cavanagh, Michelle Harrison, Al Sapienza, Jesse L. Martin, Danielle Panabaker, Chad Rook, John Wesley Shipp, Wentworth Miller, Emily Bett Rickards, Malese Jow, Bre Blair, Anna Hopkins, Ciara Renée, Shantel VanSanten, Robbie Amell, Patrick Sabongui, Teddy Sears, Victor Garber, Morena Baccarin, Violett Beane, Peyton List, Vanessa Williams, Tom Felton.
Lo mejor: Algunos efectos especiales son de campanillas.
Lo peor
: Algo ha fallado en el casting.
Lo más curioso: En realidad, es un spin-off de Arrow.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre THE FLASH

The Flash pertenece al género de “ciencia ficción”, subgénero de “superhéroes”. Así que ya sabemos lo que nos vamos a encontrar: en los primeros capítulos, una explicación de cómo el protagonista adquiere sus superpoderes; en los siguientes, su incipiente desarrollo y dominio de los mismos; a partir de ahí, enfrentamientos con otros supermalvados dotados de superpoderes similares; y en medio de todo esto, la lucha por permanecer en el anonimato, la obsesión por esclarecer episodios oscuros de su infancia y una permanente actividad para “salvar al mundo”. Estas series de superhéroes parecen estar hechas a troquel, con las únicas variaciones de las capacidades que el protagonista tiene elevadas a la enésima potencia. Por lo demás, las hay “buenas” por sus protagonistas y por las sutilezas del guión, “malas” en las que todo parece muy forzado y rápido y “regulares”, distantes de las alturas de lo sublime pero también de los abismos de la cutrez. Ésta, The Flash, está en esa zona intermedia: muy inferior a Daredevil o Gotham, pero algo por encima de Legends of Tomorrow.

Los productores no se han gastado excesivamente en actores, intentan colocar en los papeles protagonistas a chicos y chicas guapos, sin mucha experiencia en actuación y basan el éxito de la serie en los efectos especiales en 3D que, en esta ocasión, están extremadamente cuidados y suponen el plato fuerte de la trama. El resto de elementos es de tono menor, poco novedosos en cuestión argumental y muy predecible.

Así como a Spiderman le pica una araña, Supermán sale disparado del planeta Kripton o Daredevil es un individuo con capacidades de superhéroe prenatales que solamente se trata de desarrollar, la historia de cómo “Barry Allen” se convirtió en “The Flash” es quizás lo más interesante de la saga. El padre del protagonista ha sido juzgado y condenado por el asesinato de su esposa, sin embargo quien verdaderamente fue el responsable de la muerte –una extraña figura detraje amarillo- sale impune. “Barry” en aquel momento tenía apenas 11 años y diez años después se convierte en un brillante CSI que ha emprendido esa vía para demostrar la inocencia de su padre. Durante esos años ha vivido con un policía que ha sido casi como un padre para él. “Barry” está interesado en los experimentos de física de un científico alucinado, “Harrison Wells” y acude al estreno de un acelerador de partículas que durante apenas media hora funciona a la perfección para luego explotar y arrasar el laboratorio y a quienes se encuentran allí. El propio “Barry” es atravesado, de arriba abajo por un rayo que lo mantiene nueve meses en coma hasta que un buen día despierta renovado y con superpoderes, es especial el don de la velocidad. Pero no es el único humano que ha adquirido superpoderes y no todos los que los tienen están dispuestos al servicio de la justicia, la humanidad y el resto de chorraditas a las que es de rigor que se entreguen los superhéroes. Luego viene, claro está, la sorpresa por tomar conciencia de sus superpoderes y, lo más importante en todos estos casos: la elaboración del uniforme y de los distintivos que hacen de “The Flash” un personaje con rostro (tapado) propio. Y, claro está, solamente unos pocos miembros de su entorno más cercano están al tanto de que aquel joven tímido, debilucho y con aspecto de julay es, en realidad, un individuo que puede dar la vuelta al mundo a pie en un abrir y cerrar de ojos.

El personaje ya aparecía en el episodio 8 de la serie Arrow, correspondiente a la segunda temporada y se mantuvo hasta el final de la misma, para luego independizarse. Es pues, un spin-of de esta serie que, sin embargo, el algo superior. Pero, sobre todo, es una serie para adolescentes habituados a videojuegos, difícilmente podrá satisfacer las aspiraciones de un adulto o de un joven a partir de cierto grado de madurez. Es lo que tienen estos superhéroes: cuando te encaprichas con uno, te engancha, lo sigues haga lo que haga y cualquier evolución de la historia por pedestre que sea la incorporar a tu mentalidad freaky. Ahora bien, si el personaje o el actor que lo encarna, el uniforme y los que lo rodean, no te han entrado bien, esta serie se te hará insoportable. En realidad, es una serie leve, para jóvenes en la divisoria con la adolescencia. También podría interesar a los fanáticos de los efectos especiales en 3D (en el segundo episodio, el efecto del tornado que “The Flash” desactiva –imagínense- corriendo a la inversa de su dirección de giro -un recurso que Superman ya había utilizado para viajar el pasado y modificarlo, por cierto- está muy bien logrado. De hecho, lo más interesante de la serie son esos clips en los que ocurre algo, habitualmente una catástrofe en la que los creadores de efectos en 3D han estado sembrados. El resto de la serie tiene un valor bastante menor.