FICHA

Título original: Tres eran tres
Título en España: Tres eran tres
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 23-27 minutos.
Año: 1972-1973
Temática: Drama
Subgénero: Temática femenina.
Resumen: Tres hermanas de caracteres y experiencias muy diferentes, hijos de un matrimonio separado y que se han criado y frecuentado grupos sociales muy diferentes, coinciden nuevamente en casa de la hermana mayor, poniendo de manifiesto sus distintas formas de ser en una relación repleta de acercamientos, disputas, rupturas y reconciliaciones.
Protagonistas
: Amparo Soler Leal, Julieta Serrano, Emma Cohen, Lola Gaos, Charo López, Yolanda Ríos, José Vivó, Joaquín Roa,
Lo mejor: Una nueva vuelta de tuerca en el estudio de la personalidad femenina realizada por Jaime de Armiñán.
Lo peor
: Se notaba cierta falta de intensidad y convicción en algunos tramos.
Lo más curioso: El título hacía alusión a un refrán español.
¿Cómo verlo?: En el enlace indicado de Televisión a la Carta.

Puntuación: 7

CABECERA

MÚSICA

VER SERIE

WEB OFICIAL

Comprar DVD en Amazon (no está a la venta)

Lo mínimo que puede decirse sobre TRES ERAN TRES

“Tres eran, tres, las hijas de Elena; tres eran, tres, y ninguna era buena” era un refrán español relativamente conocido -más una cantinela que un refrán en realidad- que solía aplicarse a aquellas gentes que realizaban un oficio sin brillantez ni pericia o, considerado de otra manera, como gentes que se ven obligadas a vivir juntas sin tener capacidad ni interés para este tipo de convivencia. La serie tenía como atractivo la presencia de tres actrices que en este momento estaban en distintas fases de su carrera: “Elena” era Amparo Soler Leal, entonces en la cúspide; “Paloma” estaba representada por Julieta Serrano que había alcanzado grandes éxitos en TVE por su participación en distintos Estudios 1 y en otros espacios dramáticos, era la estrella ascendente y, finalmente, Emma Cohen, “Julia” para el caso, era la “joven promesa de provincias” por mucho que a ella no le gustaba que se la considerase así. Llegada de Cataluña, con cierta presencia en películas de la “Escuela de Barcelona” (Tuset Street en 1968 de Jorge Grau) con el que rompió justo después de participar en esta serie y cuando se unió a Fernando Fernán Gómez. Las tres actrices llenan la pantalla en esta serie que apenas cuenta con participación masculina y que, en realidad, son pequeñas obras de teatro escritas por Jaime de Armiñán y escenificadas como tales.

Las tres actrices aparecían como hermanas que se habían separado durante la infancia a raíz de las desavenencias de sus padres. Una, “Elena” se había quedado a vivir con la madre, la otra con el padre y la más joven, “Julia” la habían enviado al extranjero. Nada les unía, salvo la sangre y recuerdos de su infancia. Parece indudable que, al menos en el planteamiento inicial, De Armiñán se inspiró en A puerta cerrada, la obra de teatro de Jean Paul Sarte en el que tres personajes se encuentran en una habitación claustrofóbica. Han muerto y están en el infierno: el infierno son los otros, tal es el mensaje. De Armiñán, más o menos, repite la misma idea pero con el atractivo de que las rupturas, desavenencias y conflictos entre las protagonistas son superadas por los vínculos afectivos que, antes o después, emergen. No es una serie canalla, ni una serie malvada, ni siquiera depresiva, ni contraria a la vida familiar: es una serie en la que se analizan las personalidades de mujeres muy distintas, con educaciones que las han modelado con rasgos antagónicos a pesar de que su “sustancia” genética fuera la misma.

“Elena” era enérgica y dura, “Paloma” dulce y maternal, algo chapada a la antigua, “Julia” independiente, desenfadada, moderna y proclive a las ideas, más o menos “revolucionarias”, que corrían en la época. Eran difícilmente compatibles salvo que la sangre ejerciera como fuerza de cohesión. Pero luego estaba un personaje que no formaba parte de la familia de la sangre, pero sí del hogar, la “chacha”, “Fuencisla Calatrava”, interpretada por Lola Gaos. Así como las tres protagonistas estaban limitadas económicamente, a “Fuencisla” (“Fuen” en la serie) le toca una quiniela multimillonaria y cambia su vida y la de la familia. La presencia de Lola Gaos contribuye a generar otro elemento contradictorio: le han tocado 2.765.824,25 pesetas de la época, pero su mentalidad no le permite ni independizase, ni adaptar un rumbo nuevo en su vida, sino quedarse como estaba, en una situación de subordinada con las tres mujeres a las que ve como indefensas y sin condiciones para enfrentarse a la vida.

El mensaje de la serie es ambiguo y contradictorio, el propio de una época en donde se tenía la sensación de que se iba a producir un cambio político, pero nadie estaba en condiciones de adivinar cómo se produciría ese cambio. De lo que no cabía la menor duda, es que los cambios en las costumbres ya se estaban produciendo aceleradamente. En esta serie, por ejemplo, las protagonistas son mujeres que responden a tres modelos: el convencional hasta la época (la mujer madre), el enérgico (la amazona) y el moderno (la mujer con ideas avanzadas especialmente en materia de relaciones con hombres).  Si tenemos en cuenta que hasta ese momento, el franquismo había puesto especial énfasis en promover una visión de la familia tradicional y evitaba al máximo cualquier referencia a una sexualidad libre, se verá que esta serie era el producto de un momento (1973) en el que se percibía el final de un ciclo y el principio de otro y como en estos períodos las viejas ideas debían alternarse y estar presentes junto a las nuevas.

Hoy la serie parece algo lenta, ocurren pocas cosas, buena parte de los diálogos remiten a los usos, costumbres y problemas de principios de los años 70 y, desde luego, los jóvenes no pueden estar en condiciones de apreciar sus matices. Es una serie adaptada para quien quiera conocer cómo fue aquel tiempo o simplemente recordar aquellos años ya remotos en los que veía la vida con ojos muy parecidos a las de las protagonistas.

La música, por cierto, como en Las Doce Caras de Eva, de Vainica Doble. Pegadiza, la canto medio país mientras duro la serie.