FICHA

Título original: The Brink
Título en España: The Brink
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2015
Temática: Comedia
Subgénero: Política.
Resumen: Una crisis política en Pakistán hace que un dictador enloquecido con brotes esquizoides llegue al poder y tres personajes muy distantes entre sí (un modesto funcionario diplomático, el secretario de Estado de los EEUU y un piloto de reactor destacado en un portaviones, coincidan cada uno en su puesto, dispuestos a superar la crisis.
Protagonistas: Tim Robbins, Jack Black, Pablo Schreiber, Aasif Mandvi, Maribeth Monroe, Geoff Pierson, Esai Morales, Eric Landin.
Lo mejor: Tim Robbins en su papel muy creíble de Secretario de Estado.
Lo peor
: Termina siendo una sucesión de esqueches más o menos cómicos.
Lo más curioso: la serie inicialmente debía tener dos temporadas, sin embargo, solamente se estrenó la segunda y la primera ha quedado inédita.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 6,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre THE BRINK

The Brink (que bien a traducirse algo así como “el borde” o “al borde” y no en su acepción como “frontera” o “límite”, sino en en el sentido de “persona tosca o torpe” o incluso “persona que se comporta de manera extremadamente irrespetuosa o despectiva y molesta”, y de situación extrema; el título de la serie juega con ambos significados) es una serie extraña cuyo paso por las pantallas hubiera debido ser digno de mejor suerte, pero incluso en su proceso de realización tuvo ya unos comportamientos extraños. La presencia de Tim Robbins parecía garantizar que la serie tendría el éxito asegurado. Pero, desde el principio, empezaron a aparecer los problemas. Algún conspiranoico dirá que el hecho de que en la serie aparezcan personajes destacados de la política norteamericana (un émulo de Barak Obama o que el propio Robbins encarne a su Secretario de Estado), en una clave desaprensiva y cómica, entrañó el final de la serie. ¿Será que los EEUU pueden aspirar a tener a un presidente psicópata y calculador –el “Frank Underwood” de House of Cards– pero no consienten el tener a un presidente y a un secretario de Estado ridículos? Quizás, el caso es que la serie encontró dificultades desde el momento mismo de su concepción.

La serie nos muestra a un verdadero cretino, funcionario del Servicio Exterior de los EEUU y destacado en la embajada de Islamabad, “Alex Talbot” (Jack Black) que, acompañado por un chófer, huye de una manifestación antinorteamericana y se refugia en el domicilio de éste. Allí tiene acceso al dossier psiquiátrico del nuevo dictador, el “general Uair Zaman” (Iqbal Theba) y que logra enviar por fax a la embajada y de ahí llega al despacho del gabinete de crisis del “presidente de los EEUU, Julián Navarro” (Esai Morales) cuando está reunido en el gabinete de crisis para decidir qué hacer.

Entre los partidarios de esperar y no adoptar soluciones drásticas, se encuentra “Walter Larson, Secretario de Estado de EEUU” (Tim Bobbins) que mantiene un pulso casi de patio de colegio con los “halcones” de la administración. “Larson” es un tipo frívolo, adicto a los juegos sexuales y al alcohol, que no sería nadie sin su eficiente secretaria “Kendra Peterson” (Mariberth Monroe).

Finalmente, en alta mar, se encuentra un gigantesco portaviones, el USS Ulysses S. Grant, entre cuyos pilotos figura “el comandante Z-Pak” (Pablo Schreiber), otro irresponsable recién divorciado y que sumistra drogas y estimulantes a la tripulación enviada por su exmujer, empleada en una farmacia. Además de estos personajes, nos encontramos a un siempre excéntrico John Larroquette como embajador de los EEUU en Paquistán. Entre todos ellos discurre esta trama de enredo geopolítico.

The Brink se estrenó el 21 de junio de 2015 en los EEUU dentro de la plataforma HBO y ha sido estrenado en la primavera de 2017 en España. La HBO, empresa productora, firmó por dos temporadas, pero se rodó antes la segunda que le primera y, tras emitirse, la serie se canceló en octubre de 2015. Así pues, lo que el espectador va a ver como “Primera Temporada”, en realidad, debía haber sido la segunda. La explicación oficial (que no satisfizo a nadie) a la cancelación fue la muerte del productor ejecutivo Jerry Wintraub a los 77 años.

Pero, en realidad, no se entiende como una serie que había recibido una buena crítica, con mucho potencial y que había interesado al público, se cancelase fulminantemente… salvo que se hubieran producido presiones al ser excesivamente crítica e irrespetuosa hacia distintos escalones de la administración norteamericana (presidencia, servicio exterior, secretaría de Estado, marina). En realidad, The Brick es muy superior a Veep que sería su más directo competidor (dentro de la misma plataforma) y cuya temática afectaba también a la administración USA, pero ésta resulta mucho más benévola y respetuosa con las instituciones.

Sea como fuere, los 10 episodios estrenados de The Brink saben a poco. Los dos primeros son de mera puesta en situación. El equipo no se conoce, los actores nunca han trabajado juntos, les cuesta asumir sus papeles y es solamente a partir del tercer episodio cuando la comedia función a la perfección y los 25 minutos de duración se hacen cortos.

Las capacidades interpretativas de Tim Robbins están fuera de toda duda. Se mueve perfectamente en comedias (La espía que me achuchó, 1999), como lo hace en dramas (Mystic River, 2003) o en fábulas (El gran salto, 1994). Jack Black, en cambio, es un actor discutido: cae muy bien o mal, muy mal, para unos es la quintaesencia del “humor judío” de Hollywood, para otros es el “judío con menos gracia de Hollywood”; sea como fuere, en esta serie da el perfil que se requiere de él: el de un perfecto idiota.

La serie puede resultar la típica comedia americana desmadrada que se ha intentado modular con un tema geopolítico, pero que no puede caer a menudo en excesos. Algunos gags son extremadamente buenos. Quizás le falta un hilo conductor propio o éste sea extremadamente tenue y los esqueches parezcan algo deslavazados. Pero, a decir verdad, hay que reconocer que en los catálogos de las plataformas en streamming hay mucha morralla de calidad más que cuestionable y esta serie está situada por encima de la mediocridad generaliza. Tiene, además, la ventaja de ser una serie ligera: 10 episodios de 27-30 minutos de duración.  Nos exige menos de lo que nos da. Y nos da entretenimiento, sonrisas y astracanadas.