FICHA

Título original: Luck
Título en España: Luck
Temporadas: 1 temporada (9 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2012
Temática: Drama.
Subgénero: Hípica.
Resumen: Un empresario medio mafioso sale de la cárcel y se promete vengarse de los socios que le han llevado hasta allí. Decide irrumpir en el mundo de la hípica, comprar un caballo, inducir a su empresa a introducirse en el negocio de los hipódromos, en el que actúan otros personajes y grupos que buscan todos obtener ganancias con el esfuerzo de los purasangre y de los jockeys..
Protagonistas: Dustin Hoffman, Dennis Farina, John Ortiz, Richard Kind, Kevin Dunn, Ian Hart, Ritchie Coster, Jason Gedrick, Kerry Condon, Gary Stevens, Tom Payn, Jill Hennessy, Nick Nolte.
Lo mejor: el casting es de los de éxito garantizado.
Lo peor
: agotará a quienes desconozcan el mundo de las carreras de caballos en EEUU.
Lo más curioso: La serie se canceló después de la muerte de tres caballos.
¿Cómo verlo?: En HBO. Fue emitido inicialmente por Canal+ poco después de estrenarse en 2012.

Puntuación: 7,5

PROMO 1 (en inglés)

PROMO 2 (en inglés)

CABECERA 

MÚSICA

VER SERIE

WEB OFICIAL (en inglés)

Comprar DVD en Amazon (en inglés)

Lo mínimo que puede decirse sobre LUCK

El mundo de las carreras de caballos en los EEUU es difícil y complicado. Y en algunos Estados más que en otros. En California, por ejemplo, la legislación no permite la apertura de casinos, pero sí en cambio, están legalizadas las apuestas hípicas. El resultado es que el dinero que, habitualmente, se destina a juegos de azar, va a parar al azar de las carreras de caballos. Eso hace que estén presentes en el negocio, clanes mafiosos o, simplemente, pobres diablos ilusionados con la posibilidad de hacerse con dinero fácil mediante apuestas o comprando pura-sangres. Este es el ambiente en el que nos sitúa esta serie: para aceptarla y asimilarla, necesariamente, tienes que sentir cierta atracción, o bien por el mundo de los caballos, o bien tener un deseo irreprimible de volver a ver a grandes actores en acción.

En efecto, no es, sin duda por casualidad, que los productores de esta serie han apuntado bien alto a la hora de realizar un casting cuyos tres pilares son Dustin Hoffman, Nick Nolte y Dennis Farina. “Luck”, a todo esto, no es el nombre de nadie, sino la traducción más directa de la palabra “suerte”. Y no fue suerte lo que tuvo esta miniserie, a pesar de sus cualidades indudables y de las críticas positivas que recibió en los EEUU. La serie fue cancelada por “razones de seguridad” después de que tres caballos, uno tras otro, se rompieran alguna pierna o quedaran conmocionados por golpes en la cabeza en el curso del rodaje. Algunas de las escenas de carreras eran excesivamente violentas para que todos los caballos resultaran indemnes.

Obviamente, tanto Hoffman, como Nolte, Farina y Richard King, hacen unos trabajos excelentes e irreprochables. El guión es, igualmente, bueno: nos sitúa cuando “Ace Berstein” (Hoffman) sale de una estancia de tres años de prisión y planea una venganza contra sus ex socios. “Gus Demitriou” (Farina), es su fidelísimo brazo derecho. “Ace” induce a la empresa de la que es directivo a entrar en el negocio de los callos (de los que ha aprendido mucho en la cárcel) y esto le lleva a conocer a un entrenador, el peruano “Turo Escalante” (John Ortiz) cuyo caballo estrella es codiciado por un grupo de pequeños apostadores que han hecho algo de dinero con una acertada apuesta. De los cuatro, solamente “Marcus” (Kevin Dunn) tiene dos dedos de frente, los otros tres son balarrasas despreocupados por el dinero y sin visión de futuro. Todos estos elementos interfieren con otros que van apareciendo y que constituyen un repertorio de rostros muy conocidos en televisión: Jill Hennessy (protagonista de Crossing Jordan), Ted Levine (co-protagonista de Monk y de muy destacada actuación en Ray Donovan o El puente.

El resultado es una serie entretenida en cuanto a su desarrollo y complicada por su temática. Aquí, el mundo de las apuestas hípicas se realiza en un tono y una dimensión completamente diferente y cualquier comparación es difícil, como difícil es seguir la evolución del entorno y de las iniciativas de “Ace”. No es fácil entender que el mundo de los jockeys, el de los caballos, el de los propietarios, el de los entrenadores, el de los propietarios de los hipódromos, el de las apuestas, van cada uno por su parte y, constituyen, en sí mismos, círculos cerrados sólo para iniciados. De todas formas, la serie tiene cinco años –se filmó cuando en EEUU estaban presentes todavía las secuelas de la crisis económica iniciada en 2009 y esta serie contribuía a demostrar lo fácil que es enriquecerse realizando una apuesta hípica o simplemente comprando un purasangre y forrándose con sus triunfos…- y ha resistido muy bien el paso del tiempo.

Lo que vamos a ver es, sobre todo, lecciones de interpretación de todos los participantes: incluso los cuatro infelices que constituyen una pequeña sociedad para lucrarse en el medio hípico, realizan interpretaciones antológicas (Jason Gedrick, Kekin Dunn, Ritchie Coster e Ian Hart). Lo mismo puede decirse de la ambientación: la serie casi huele a hipódromo y a cuadra. Las escenas están filmadas con la destreza propia de profesionales experimentados (no es raro que algunas escenas implicaran el que tres caballos salieran malparados: lo que se les exigía era un realismo extremo que tiene su precio; no en vano, las asociaciones de derechos de los animales, al conocer las bajas que se habían producido, atacaron a la serie con una furia que habitualmente solamente emplean en los sanfermines).

De todas formas, su éxito comercial fue limitado, especialmente por su especificidad exclusivamente norteamericana. En realidad, se ha dudado de que HBO terminara cancelando la serie por las protestas de las asociaciones animalistas; más bien, es posible que solamente las utilizara como excusa para una serie que, comercialmente, funcionó muy discretamente. Era una serie cara en su ejecución y, por tanto, si el mercado exterior no respondía, el futuro del producto se vería comprometido, como así sucedió en la práctica.

En nuestra opinión es una serie buena. Quizás en el futuro se revalorice y se convierta en una serie mítica. Puede verse y disfrutarse, desde luego. Un producto que ha pasado discretamente por España y que merecería mejor suerte.