FICHA

Título original: Entourage
Título en España: Entourage (El séquito)
Temporadas: 8 temporada (96 episodios)
Duración episodio: 28 minutos.
Año: 2004-2011
Temática: Tragicomedia.
Subgénero: Cine.
Resumen: Un joven actor de éxito decide llevarse a su mansión de Hollywood a los amigos de toda la vida y a su hermanastro para tener ayuda, consejo y mantener los pies en el suelo. Cada uno de ellos y su representante, interactúan con los personajes producto de la enloquecida vida en la Meca del cine.
Protagonistas: Adrian Grenier, Kevin Connolly, Jerry Ferrara, Kevin Dillon, Jeremy Piven, Rex Lee, Debi Mazar, Monica Keena, Samaire Armstrong, Perrey Reeves, Rhys Coiro, Gary Cole, Emmanuelle Chriqui, Scott Caan, Carla Gugino, Nora Dunn, Melinda Clarke, Beverly D’Angelo, Sasha Grey, Mandy Moore, Jami Gertz,Constance Zimmer, Kate Albrecht, Cassidy Lehrman, Jonathan Keltz, Jamie-Lynn Sigler, Autumn Reeser, Eli Jane, Nicolette Nightingale, Dania Ramirez, Janet Montgomer, Alexis Dziena, Anna Faris, Kate Mara, Genesis Rodriguez, Alice Eve, Leighton Meester, Candice Patton, Edy Ganem, Lauren London,Cameron Richardson, Maria Menounos, Diana Prince, Olivia Hardt, Brit Shaw, Rachel Sterling, Taylor Cole, Natasha Hall, Jennifer Woods, Mini Anden, Natasha Alam, Candace Smith, Nicole Sienna, Beau Dunn, Nico Elicerio.
Lo mejor: Kevin Dillon en su papel de “Jonathan Chase”, junto a Jeremy Piven como representante del actor.
Lo peor
: Hay momentos en los que se piensa que se trata de un mero entretenimiento sin más ambiciones.
Lo más curioso: A la vista del número de nostálgicos de la serie en 2015 se filmó un largometraje que daba fin a las ocho temporadas televisivas y que, en general, fue bien acogido.
¿Cómo verlo?: En HBO. Ha sido emitida por La Sexta (sólo las dos primeras temporadas) y por Canal+. Puede comprarse en DVD

Puntuación: 7

PROMO 1

PROMO 2

PROMO 3 (en español)

CABECERA 

MÚSICA

VER SERIE

WEB OFICIAL (en inglés)

Comprar DVD en Amazon

Lo mínimo que puede decirse sobre ENTOURAGE

Serie realizada con toda la alquimia de Hollywood, pensada hasta en los más mínimos detalles y realizada con un esmero que desdice la opinión que puede tenerse tanto por el tema tratado como por las primeras escenas. En efecto, se trata de una serie de la que uno duda si los guionistas han abordado un tema que conocen bien (porque es el que está presente en todos los actores jóvenes que han tenido un pelotazo en Hollywood) sin más ambiciones que construir una serie divertida, o bien se trata de una seria de denuncia de la locura que se ha apoderado desde sus orígenes de Hollywood y que sigue creciendo año tras año. En cualquier caso es una serie que se puede ver e incluso disfrutar: hará pensar si quien la ve está dispuesto a pensar y entretendrá a quien solo busque llenar su tiempo de ocio con un producto digno y más que llevadero.

Entourage es la historia de uno de esos actores jóvenes, sin pasado y sin excesivas aptitudes para la interpretación, un rostro simpático que, de repente, aparece en una película y encandila al público juvenil: “Vincent Chase” (Adrian Grenier). Podría tratarse de un Leonardo Di Caprio en sus comienzos o del mismo Mark Whalberg que, de paso es productor de la serie y que se ha inspirado en su propia vida para componerla. “Chase” está acompañado por una serie de personajes inefables, empezando por su representante (“Ari Gold” – Jeremy Piven), un tipo desagradable, hiperactivo, conocedor del medio hollywoodiense, prepotente, agresivo, racista que da lugar a algunas de las situaciones con más comicidad de la serie. Le siguen los amigos de infancia de “Vincent” y su hermanastro, actor de reparto de poco éxito en muchas películas y series televisivas (un gran papel y una gran representación para “Jhony Chase” – Kevin Dillon, quizás porque en la vida real es también el hermano de Matt Dillon y conoce perfectamente ese rol de eterno segundón). Salvo “Ari”, el resto (“Tortuga”, “Eric”, “Drama”) vive en la mansión que “Vincent” ha comprado en Hollywood.

¿Tiene algún mensaje la serie o es mero entretenimiento? Sea lo que fuere lo que quiso realizar su creador, Doug Ellin, o su productor Mark Wahlberg, el resultado final tiene de lo uno y de lo otro: nos muestra a un actor sin excesivas cualidades –de hecho, el personaje de “Vicent” es el más plano, irrelevante y soso de todos los que aparecen-, al que bruscamente, un pelotazo sitúa en la cúspide de la fama. Está obligado a actuar, vivir y comportarse como tal: cochazos, fiestas, vida frívola, desmadre, chicas revoloteando, dudas sobre cómo encarar su carrera, superficialidad, nula profundidad en el protagonista y en la mayoría de personajes de su entorno inmediato. Hollywood no es para todos.

El ritmo de la serie es excelente. A pesar de no ser una comedia de situación, los productores le han dado un formato de 25 minutos: un formato reconcentrado en el que no hay tiempo para cansarse. La presencia de cameos es relativamente frecuente: Jay Leno, el propio Mark Whalberg, Scarlett Johanson, Hugh Hefner, Johnny Galecki, Bono, Cristina Aguilera, Matt Damon, Martin Scorsese y muchos más, enriquece la serie que termina girando, especialmente, en torno a “Ari” y a “Johny”, los personajes que, por sus rasgos revistan más comicidad. No hay risas enlatadas, ni claustrofóbicos escenarios, por el contrario, es una serie luminosa, un escaparate del lujo y la inconsciencia que rodea a Hollywood. Realista en grado de exaltación que parece decirnos “¿ve verdad admiráis a estos cretinos?”. La serie tiene un indudable parecido con Ballers, cambiando al entorno de un joven actor, por jugadores de fútbol americano.

La serie arranca a buen ritmo, pero a partir de la segunda temporada, todos los personajes y el equipo en su conjunto, parecen sentirse a gusto, familiarizados e identificados con la temática y dispara su calidad que se mantiene constante hasta la quinta temporada en la cual empieza a decaer, para recuperarse y lograr sus mejores momentos en la última. Los episodios, prácticamente, son autoconcluidos, con lo cual se evita la fórmula culebrón interminable.

Una serie agradable de ver, para “todos los públicos”, y no por edad sino por aspiraciones. Que nadie piense que va a ver un Boardwalk Empire, un House of Cards o un Ray Donovan: lo que va a ver es una serie tan ligera como entretenida, tan realista como divertida.