FICHA

Título original: Better Things
Título en España: Better Things
Temporadas: 1 temporada (10 episodios; en septiembre 2017 se estrenará la 2ª)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2016
Temática: Humor.
Subgénero: Comedia.
Resumen: Una madre soltera, actriz de cine con una carrera modesta, y tres hijas  con los problemas de la adolescencia, protagonizan esta comedia sobre el estado de ánimo de una mujer a los cuarenta años que empieza a ver el futuro con pesimismo.
Protagonistas: Pamela Adlon, Hannah Alligood, Olivia Edward, Celia Imrie, Mikey Madison, Riley Watson, Rebecca Metz, Alysia Reiner, Abraham Lim, Emma Loewen, Patricia Scanlon, Tom Amandes, Stella Angelova, Sarah Baker, Laura Bilgeri, Cass Buggé.
Lo mejor: Pamela Adlon creando un personaje gracioso pero no desmadrado ni excéntrico.
Lo peor
: Humor negro poco efectista.
Lo más curioso: El título de la serie procede de una canción del grupo inglés The Kinks: “Better Things” (Cosas Mejores), aunque el tema principal es de John Lennon, “Mother”.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 6,5

PROMO 1 (en castellano)

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Lo mínimo que puede decirse sobre BETTER THINGS

“Sam” (Patria Adlon) es una actriz que anda por los cuarenta años, con tres hijas y una carrera profesional realizada a trompicones sin películas relevantes y en la que suele encarnar papeles tópicos de mujer americana. Su vida parece estar en un punto muerto o lo que es peor, en un callejón sin salida. Ella es consciente y da la sensación de que cada vez soporta peor la vida que le ha tocado vivir. Los estados de desesperación y la contención ante el sentimiento de que se encuentra ante el abismo y algo indefinido le atrae hacia el vacío, se traduce en un humor negro que no siempre logra su efecto.

Una de las primeras escenas de la serie es memorable: vemos a la protagonista sentada en un banco de, probablemente, Central Park; en el otro extremo del banco está sentada otra mujer, anodina por completo. La hija pequeña de “Sam”, se sitúa detrás de su madre pidiendo que le compre unas gominolas. La madre se niega. La niña, grita, llora, insiste, se pone pesada, terca y escandalosa. La persona sentada en el otro extremo del banco vuelve su mirada a la protagonista censurándole con el gesto su actitud. “Sam” no tiene más remedio que levantarse e irse: nadie le va a decir cómo educar a su hija. La escena tiene gracia: es simple, austera y lineal. Pero no siempre ocurre lo mismo. El efecto cómico en otras es bastante menor.

De todas formas, hay que reconocer que si la serie no está completamente redondeada es porque los guionistas no han sido espoleados lo suficientemente como para que matizaran situaciones y perfilaran más los roles. La serie se sostiene en la protagonista, Pamela Adlon, que, a fin de cuenta, está contando su propia historia: su carrera en Hollywood no ha sido irrelevante, pero sí modesta, en especial por los objetivos que ella misma se había fijado. De origen judío, es, como la protagonista, madre de tres hijas. Su rostro ha aparecido en varias películas desde que era una niña, pero quedará ligado a la historia de la televisión por su participación en dos series: Californication y Loui (2010-2015). Sin ser una carrera irrelevante, hay que reconocer que es muy inferior a su calidad interpretativa y se encuentra en esos momentos en los que los años empiezan a pesar y uno tiene la sensación de que tiene más pasado que futuro (acaba de cumplir los 50). La serie parece hecha a medida para ella e incluso se ha insinuado que era “semi-autobiográfica” (lo que parece probable).

A diferencia de las comedias de situación en las que se trata de arrancar una carcajada continua, Better Things tiene otro formato: humor, tirando a humor negro; podemos discutir si es o no “comedia”, pero, desde luego, no es comedia de situación ni las risas enlatadas aparecen en momento alguno. Está rodada en distintos escenarios abiertos y su visionado genera inevitables sonrisas por las situaciones e interés por la aparición de algunos famosos en cameos habituales que enriquecen la serie: Lenny Kravitz, David Duchovny, entre otros.

La serie nos muestra la vida del escalón intermedio entre el cuerpo de actores de Hollywood: las constantes luchas por obtener un papel por parte de aquellos actores que tienen experiencia, que han aparecido en películas y series con roles notables, pero cuyas carreras no están lo suficientemente consolidadas; no son ni extras primerizos, ni estrellas consagradas. Nos muestra también la vida de una mujer de edad intermedia, consciente de que sus atractivos de juventud van quedando irremisiblemente atrás y que no podrá jugar con ellos para obtener nuevos papeles. Sin olvidar que, se ha podido realizar como mujer siendo madre de tres hijas, pero que sus retoños le dificultan en su carrera profesional

Se trata de una serie discreta en su concepción y en su desarrollo. Un producto que ha sido muy bien acogido en EEUU –todo lo que aparece en él es típicamente americano- y corre el riesgo de pasar desapercibido fuera de aquel país. Se trata de una de esas series low-cost que se filman continuamente. Aquí ha fallado el trabajo de guionización que hubiera debido ser más riguroso. Simplemente: falta chispa. Incluso cuando el punto de partida de un gag sea bueno, los guionistas no logran estrujarlo lo suficiente como para sacarle todo el jugo (véase el séptimo episodio, por ejemplo, en el que aparece una madre mormona). Y este es el problema, porque precisamente la protagonista pertenece al equipo de guionización.

Es una de esas series que pueden verse a condición de que uno no se genere excesivas expectativas. Puede entretener, puede ilustrar sobre la vida en EEUU, puede enseñarnos algo sobre aquella sociedad, pero provocar alguna sonrisa, pero no mucho más. Es de esas series que se ven alternadas con otras, cuando uno está ya desesperado de buscar productos geniales y se resigna a ver series de consumo. Esta es una de ellas.