FICHA

Título original: Covington Cross
Título en España: Covington Cross
Temporadas: 1 temporada (13 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1992
Temática: Aventuras.
Subgénero: Medieval.
Resumen: Sir Thomas Gray es un viudo propietario del castillo de Convington Cross en donde vive con sus tres hijos varones y su hija. Todos estos protagonistas se sitúan en la sociedad medieval, los protagonistas se enfrentan a problemas derivados de sus situaciones sociales y de su edad.
Protagonistas: Nigel Terry, Cherie Lunghi, Ben Porter, Tim Killick, Jonathan Firth, Glenn Quinnn, Ione Skye, James Faulkner, Paul Brooke, Laura Howard, Miles Anderson.
Lo mejor: Volver a ver manejar la espada a Nigel Terry.
Lo peor
: Las conversaciones entre los jóvenes eran las propias de los 90.
Lo más curioso: En EEUU solamente se emitieron siete de los trece episodios.
¿Cómo verlo?: Imposible ver.

Puntuación: 7

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CABECERA (y parte del primer episodio en inglés)

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Lo mínimo que puede decirse sobre COVINGTON CROSS

No fue una gran serie, pero sí una serie cara de realizar. Era inevitable alquilar un castillo medieval que pasara por ser la fortaleza de Convington Cross que daba nombre a la serie. Finalmente, cuando  los productores lo encontraron en el castillo de Allington en Kent, Inglaterra, además de no pertenecer a la época en la que se situaba la serie, las restauraciones posteriores habían hecho del lugar un castillo romántico mas propio de los gustos arquitectónicos de finales del XIX y principios del XX que de la austeridad medieval. Para colmo, en los interiores no podía filmarse, así que hubo que alquilar otro castillo, el de Prenshurts Place en Tonbridge para esa tarea y, en cuanto al villorrio situado al pie de la fortaleza, hubo que reconstruirlo en los estudios de Shepperton…

Todo esto hizo que el precio se incrementara y que la serie, que, en principio no era excesivamente ambiciosa, basara la recuperación de lo invertido en la exportación. Y ciertamente fue bien. El problema vino porque en EEUU se encontraba en el momento en que se emitió por el canal ABC, en plena precampaña para las elecciones de 1992 y uno de los candidatos, el empresario Ross Perot que siempre solía presentarse como independiente, inundó la serie con mensajes publicitarios de tal manera que muchos espectadores optaron por utilizar el mando a distancia al iniciarse los bloques publicitarios. Después de siete episodios, la cadena norteamericana rescindió el contrato por bajas audiencias.

En España fue emitida por TV2 y apenas llamó la atención. El peso de la serie recaía sobre Nigel Terry quien diez años de haber revestido la cota de malla, la coraza y la corona de Rey Arturo en el famoso largometraje Excalibur (1981), cuando su rostro seguía asociándose a esta película y a este personaje. Terry, en realidad, no era actor de cine, ni mucho menos de televisión, sus escasas apariciones en estos medios no se debían a que no tuera un actor cotizado, sino a que estaba especializado y prefería el teatro. De hecho fue miembro durante muchos años de la Royal Shakespeare Company, tenía una sólida formación teatral y fueron decenas de obras las que representó en las tablas hasta su prematuro fallecimiento en 2015.

La serie nos mostraba a una familia feliz medieval, compuesta por un papá (viudo y que evocaba al Rey Arturo que todos habíamos visto y admirado en la película de John Broodman), sus tres hijos varones y su hija, todos ellos jóvenes o adolescentes que se encontraban con los problemas propios de su edad… y no los del siglo XIII, sino los de finales del siglo XX. Éste era el principal problema de la serie: en el siglo XIII, un joven de 21 años ella un adulto. Lo era desde el momento en que recibía el espaldarazo y las espuelas, a partir de ese momento, ya era caballero y debería comportarse como tal. Sin embargo, los hijos de “Sir Thomas Gray, señor de Covington Cross”, se comportaban como adolescentes discotequeros de los noventa. La serie, a partir de aquí, chirriaba extraordinariamente y resultaba muy poco creíble.

De todas formas, la serie tiene buena fotografía, una excelente ambientación y remite en algunos episodios al heroísmo y al afán de aventura que se presumía por la temática de la serie. El segundo elemento que chirriaba, se refería también a la tipología de los personajes. El padre, “Sir Thomas”, más que en aventuras de capa y espada, se veía embarcado en lances amorosos con una “Lady Elizabeth” que se muestra, inicialmente, esquiva. Nigel Terry ya había coincidido con esta dama: en efecto, “Lady Elizabeth” no era otra que Cherie Lunghi, la “Reina Ginebra” de la película Excalibur, en otro guiño de los productores hacia esta cinta de referencia.

En cuanto a los hijos, también llama la atención que el más “viril” de todos ellos, sea precisamente, la hija, “Eleanor” (Ione Skye) que, lejos de comportarse como una mujer de carácter de su época (una Leonor de Aquitania, sin ir más lejos), lo hace casi como una chica discotequera dispuesta a viajar a España para hacerse la “ruta del bacalao”. Los tres hijos varones, Armus (Tim Killic), Richard (Joonathan Firth) y Cedric (Glenn Quinn), tuvieron luego discretas carreras televisivas, y sus comportamientos en la serie, al igual que el de su hermana, responde mucho más a los estándares de los jóvenes británicos de los 90 que a hombres y mujeres de la dura Edad Media.

La serie puede verse en youTube en versión castellana o si se prefiere, en versión original (ver enlaces). No tuvo excesivo éxito fuera del Reino Unido, pasó desapercibida y en su misma patria se olvidó pronto. No es, sin embargo, una mala serie. Si se hace abstracción a la reserva sobre los valores y las caracterizaciones de los protagonistas, la fotografía es muy buena, técnicamente es irreprochable y si se trataba de realizar una serie de aventuras que tuviera un poco de Robin Hood, otro poco de Excalibur, algo de Los tres mosqueteros y, una pizca de Sensación de Vivir, el resultado no se puede decir que fuera malo.