FICHA

Título original: Silencio, se rueda
Título en España: Silencio, se rueda
Temporadas: 1 temporadas (13 episodios)
Duración episodio: 25 minutos.
Año: 1961
Temática: Sátira.
Subgénero: Tragicomedia.
Resumen: Serie de Adolfo Marsillach sobre las dificultades que debía afrontar un director de cine cuando intentaba realizar una película en la España de aquella época.
Protagonistas: El cuadro de actors de TVE en 1961.
Lo mejor: Mostrarnos el estado de inanición en el que se encontraba la industria del cine español en el arranque del “desarrollismo” de los 60.
Lo peor
: Que la misma situación que denunció Marsillach, amplificada, se sigue viviendo en ese sector.
Lo más curioso: Aparecía José Luis Borau como actor, representando a un alumno de la Escuela en la que constituyó su única aparición como actor en televisión.
¿Cómo verlo?: No quedan rastros en TVE de esta serie, ni en youTube, ni está editada en DVD.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre SILENCIO, SE RUEDA

Antes de esta serie, Adolfo Marsillach solamente había realizado una incursión en TVE, con Galería de Maridos (1959) que resultó un éxito y marcó el pistoletazo de la salida para la que sería una pródiga y prolongada cooperación del autor, actor y director con el “ente público”, hasta 1982 con la serie biográfica sobre Ramón y Cajal.  De esta colaboración surgirían series tan memorables como Silencio vivimos, La Señora García se confiesa, Silencio estrenamos o Fernández Punto y Coma

Como en el resto de producciones, Marsillach ironizaba sobre las costumbres de la sociedad española de aquella época y, en concreto, sobre los vicios de la industria del cine español. Marsillach no señalaba directamente a nadie, pero utilizaba las comidillas y rumores del reducido ambiente cinematográfico español como base para sus guiones, lo que hizo que muchos –con razón o sin ella (habitualmente, con razón)- se sintieran identificados y agredidos en su intimidad. La imagen del productor de pocos escrúpulos, las meritorias ingenuas, las madres de los actores, los aspirantes a estrellas de la pantalla, los actores de reparto oportunista, el director timorato, aparecen en esta serie que emergió en un momento muy concreto de la sociedad española: 1961.

Aquel era el año en el que empezaban a mostrarse los efectos benéficos de la Ley de Inversiones Extranjeras en España, gracias a la cual, el país pudo dejar atrás el período de la autarquía económica más o menos forzada y la entrada limitada de capitales puso en marcha la industria turística, especialmente, y la ambiciosa política de los “planes de desarrollo” que, sobre todo, fueron la causa de que en el curso de esa época, España pudiera acortar distancias con el resto de Europa en lo que se refiere a prosperidad, bienestar económica y abastecimiento de los mercados. Sin embargo, la industria del cine permanecía sujeta a viejos usos y costumbres que nunca han terminado de ser superados y que Marsillach relata, incluso con cierta crueldad.

Además de la aparición del que luego sería famoso director de cine, José Luis Borau, esta serie supuso la primera aparición en televisión de Rafaela Aparicio. Y fue también el comienzo de una larga colaboración con Amparo Baró que se prolongaría hasta Silencio, estrenamos, más de diez años después.

La serie gustó y recibió críticas unánimemente favorables. A los que no gustó fue a los personajes que se sintieron retratados y que vetaron a Marsillach en los años siguientes. De ahí el hueco que se abre en su filmografía en los años 60 y el hecho de que en esa época multiplicara sus intervenciones en televisión. Luego, volvería a sufrir el mismo calvario en el teatro cuando realizó la misma pirueta, denunciando los tics más odiosos de nuestra escena en Silencio, estrenamos tardó en volver al teatro y sólo lo hizo cuando fundó el Centro Dramático Nacional en 1978 y luego con la Compañía Nacional de Teatro Clásico en 1985.

Como suele ocurrir en estos casos: TVE o no ha juzgado oportuno colocar on line esta serie, o simplemente se ha perdido en los archivos o en algún incendio provocado en Torre España hace algunas décadas. No hemos encontrado ni fotos, ni clips, ni sintonías, nada absolutamente nada que pueda recordar esta serie histórica de nuestra incipiente televisión que recordamos con cariño quienes la vimos cuando apenas éramos unos niños, pero con el interés que tenía en aquel momento la novedad del medio.