FICHA

Título original: The Black Adder
Título en España: La Víbora Negra
Temporadas: 4 temporadas (25 episodios)
Duración episodio: 35 minutos.
Año: 1983-1989
Temática: Humor.
Subgénero: Parodia histórica.
Resumen: Cuatro personajes distintos, encuadrados en cuatro épocas diferentes de la historia de Inglaterra (el Medievo, el período isabelino, el inicio del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial) protagonizan episodios y situaciones grotescas y surrealistas .
Protagonistas: Rowan Atkinson, Hugh Laurie, Stephen Fry, Tim McInnerny, Tony Robinson, Brian Blessed, Miranda Richardson, Elspet Gray, Robert East, Helen Atkinson-Wood, Roy Evans, Bert Parnaby, Alex Norton, Natasha King, Peter Cook, Peter Benson.
Lo mejor: Cada temporada era diferente de la anterior y tenía rasgos diferenciales que sorprendían y evitaban la monotonía
Lo peor
: El grupo de actores y guionistas nunca más se ha vuelto a coaligar para conseguir una serie de similar comicidad.
Lo más curioso: El hermano de Rowan Atkinson era líder en el año 2000 del UKIP, Partido para la Independencia del Reino Unido, siendo sustituido por Nigel Farage.
¿Cómo verlo?: En España fue emitido por distintos canales autonómicos. Puede comprarse en DVD, algunos episodios en castellano están colocados en youTube y la serie puede bajarse mediante programas P2P en versión original y algunos en castellano.

Puntuación: 8

PROMO – 1ª temporada en inglés

PROMO – 2ª temporada en inglés

PROMO – 3ª temporada en inglés

FINAL DE LA SERIE – 4ª temporada en inglés

CABECERA – 1ª temporada

CABECERA – 2ª temporada

CABECERA – 3ª Y 4ª temporada

MÚSICA – 1ª y 2ª temporada

MÚSICA – 3ª y 4ª temporada

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Lo mínimo que puede decirse sobre LA VÍBORA NEGRA

Las cuatro temporadas de La Víbora Negra fueron una revelación. En primer lugar vimos por primera vez a un grupo de actores que la mayoría destacarían en la escena inglesa de los 90. En segundo lugar, los ingleses nos demostraron que eran capaces de jugar con su historia, convertirla en sainete y sacar toda la comicidad, hasta lo irreverente, que podía haber en ella.

Cada temporada estuvo situada a un período en la historia de Inglaterra: en la primera, el protagonista –“Edmund Blackadder”- es el duque de Edimburgo, hijo de Ricardo IV (rey que nunca existió, obviamente) que aspira a hacerse con el trono ayudado por “Baldrick” y “Percy”. Todas sus maquinaciones terminan en fracasos y, para colmo, su padre lo quiere casar con una infanta española no precisamente hermosa. En la segunda temporada,  el protagonista es un noble de la corte de Isabel I, que aparece aquí como una reina completamente idiota; La Víbora Negra intenta aproximarse a la reina y, como en la temporada anterior, sus dos compañeros, meten la pata continuamente. La siguiente temporada está ambientada en las guerras napoleónicas, a principios del siglo XIX. La Víbora Negra ha sido degradado a sirviente de un príncipe completamente imbécil por el que no siente el más mínimo respeto. Finalmente, la Primera Guerra Mundial es el escenario de la cuarta temporada. La Víbora Negra es ahora un capitán inglés que se mueve entre trincheras según las órdenes de un general absolutamente imbécil. La serie termina con una insensata carga a la bayoneta ordenada desde el Cuartel General que, presumiblemente, acabará dramáticamente con todos los protagonistas.

No puede decirse que Rowan Atkinson (creador de la serie junto a Richard Curtis y Ben Elton, además de guionista y protagonista) haya respetado un palmo de historia inglesa. Todos los personajes de la serie, a través de las cuatro épocas, son los mismos pero van evolucionando. En el protagonista siempre hay algo de desaprensivo y oportunista, pero así como en la primera temporada es un perfecto imbécil, en la última solamente pretende salir indemne. “Baldrick”, a medida que avanzan las épocas, va cayendo en una estupidez cada vez mayor. Este es quizás uno de los hallazgos de la serie: los personajes no son estáticos, no vemos lo mismo en cada temporada, aunque la temática sea muy similar y en todas se intente una desmitificación de la historia inglesa.

Cuando irrumpió La Víbora Negra en televisión, la escena humorística inglesa seguía todavía bajo el impacto de los Monty Python y de sus extravagancias que se había prolongado con la serie Fawlty Towers. Pero, en 1983 el grupo se había disuelto y había dejado un vacío que nada parecía tener calidad suficiente para llenar. Y entonces irrumpió La Víbora Negra demostrando que los intentos de los Monty Python de “trabajar” la historia británica desde el punto de vista cómico (véase Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locas aventuras, 1975) no habían sido en vano y que era una veta que podía explotarse (si se tenía la comicidad y el valor suficiente para hacerlo). El grupo que dio vida a La víbora Negra jamás constituyó una “fraternidad” de cómicos coaligados para desatar una conspiración de carcajadas, sino que, más bien fueron indivualidades, más o menos geniales, que luego darían mucho que hablar en la escena británica: Rowan Atkinson (“Víbora Negra”), Tim McInnerny (“Percy”, “Capitán Amor”), Tony Robinson (siempre como “Baldrick”), Stephen Fry (“Lord Chambelan”, “General Melchett”), Hugh Laurie (“Teniente George”, “Príncipe Regente”)…

Quedaría por decir, cuál de todas las temporadas es la más redondeada: confesamos que tenemos especial simpatía por la primera (que nos sorprendió) y por la última (que, especialmente, en su último episodio, llegó a emocionarnos). Sin embargo, los hay que opinan que la tercera es la más cómica (aunque probablemente es la más ácida).

La serie está considerada como una de las mejores series británicas de todos los tiempos y ocupa uno de los primeros puestos en la clasificación mundial de series (por subjetiva que pueda ser). Recibió varios premios británicos a la “Mejor Comedia” en 1990 y 1988. Aún hoy puede verse sin que haya perdido ni su humor, ni su capacidad para hacer pasar un rato inolvidable al espectador. Bienaventurados los pueblos que pueden reírse de su propia historia porque eso demuestra que, al menos, no han olvidado la historia.