FICHA

Título original: La femme Nikita
Título en España: Nikita
Temporadas: 5 temporadas (96 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 1997-2001
Temática: Acción.
Subgénero: Thriller.
Resumen: Una mujer detenida y encarcelada por un crimen que no cometió es reclutada por un servicio de inteligencia especializado en realizar misiones peligrosas. Su superior en el servicio tratará permanentemente de manipularla y a pesar de la frialdad y la sangre fría que le exigirá, ella no podrá evitar seguir siendo profundamente humana.
Protagonistas: Peta Wilson, Roy Dupuis, Don Francks, Matthew Ferguson, Eugene Robert Glazer, Alberta Watson, Carlo Rota.
Lo mejor: Peta Wilson estaba en su mejor momento y es la que imprime carácter a la serie en todos los episodios. Sin ella, la seria no hubiera pasado del cuarto episodio
Lo peor
: Demasiado oscura en sus tonos generales y la relación entre los dos protagonistas termina mereciendo más atención por parte de los productores que los casos en los que están implicados.
Lo más curioso: El número de palabras que contiene los títulos de cada episodio son los del número de la temporada: si contiene una palabra, primera temporada; si contiene cuatro, cuarta temporada.
¿Cómo verlo?: En España fue emitido por Telecinco. Puede comprarse en DVD, algunos episodios en castellano están colocados en youTube y la serie puede bajarse mediante programas P2P en versión original y algunos en castellano.

Puntuación: 7,5

PROMO – 1ª temporada en inglés

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Lo mínimo que puede decirse sobre NIKITA

En 1990 había obtenido un éxito mundial la película Nikita, dirigida por Luc Besson y protagonizada por Anne Parillaud. Ambos, director y actriz, se habían casado poco antes, justo después de que ella tuviera un ligue con el todavía lustroso Alain Delon y antes de que se divorciara y volviera a casarse con Jean Michel Jarre del que no hace mucho se ha, obviamente, divorciado. Una carrera limitada en películas pero prolija en vaivenes sentimentales. Como la personaje de Nikita, que entre tiroteo y troteo, nunca olvidaba su humanidad y su feminidad. Tal como lo pintó el matrimonio Besson-Parillaud, el personaje era contradictorio y oscilaba entre la frialdad glaciar del sicario y el humanismo calenturiento de una Teresa de Calcuta. El que fuera poco creíble no quiere decir que no tuviera un punto atractivo que fue el que Jean Surnow (creador luego, junto a Robert Cochan, del personaje de “Jack Bauer”, protagonista de 24) aprovechó para transformarlo en serie imprimiendo unas pocas rectificaciones en relación al modelo orignal.

Se conoce el argumento: Nikita está condenada a muerte a pesar de no haber cometido ningún crimen. Pero la misteriosa “Section One” le propone redimir su pena a cambio de trabajar para ellos en misiones secretas. No son unos angelitos estos de la “Section One”: la tortura, el secuestro, las operaciones encubiertas, los asesinatos y las operaciones de “bandera falsa” son habituales en ellos. Quien no pasa por el aro y ofrece su colaboración ciega, absoluta y continua, se arriesga a ser “cancelado”, esto es, muerto por “fuego amigo”. Nikita logra escalar en la organización gracias a su mentor, “Michael Samuel” e, incluso, logra sobrevivir a intentos de “cancelarla”. La organización está dirigida por un tipo desagradable y odioso (“Paul Wolfe”) jefe de operaciones de la “Section One”, un verdadero cabronazo de “nivel 9” (Nikita, tras duros esfuerzos logra escalar al “nivel 2” y su mentor, “Michael” anda estancado en el “nivel 5”). Una serie interminable de informáticos, funcionarios de la sección y enemigos jurados, completan el reparto de esta serie que tiene el formato de thriller y en el que la tensión sexual entre los dos protagonistas ocupa un lugar prioritario.

Nikita aparece como una mujer víctima de una trampa mortal de la que quiere escapar, pero a la que se ve obligatoriamente ligada por el miedo a ser “cancelada” y por los lazos que le unen a “Michael”. En varias ocasiones intentará escapar y medio lo conseguirá, pero siempre volverá a las sordideces de la “Section One”. Nikita intenta mantener la integridad y la humanidad y, a menudo lo consigue, aunque esta actitud le depare problemas de todo tipo y comprometa su propia vida.

La temática, como se puede comprobar, es completamente increíble: simplemente no existe gente así, y si existiera nunca serie contratada por servicios como esta “Section One”. Pero eso es lo de menos. Tampoco los guiones son excesivamente imaginativos y resultan, a decir verdad, bastante desiguales y con interés variable. Sin embargo, el elemento más interesante lo pone Peta Wilson, actriz canadiense hasta ese momento desconocida y que no se ha prodigado con posterioridad excesivamente en pantallas (en La Liga de los Hombes Extraordinarios [2003] interpretó el papel de “Mina Harker” y también la recordamos de algunos episodios de CSI: Miami) a pesar de que su participación en esta serie le varió tres premios de interpretación. Por su parte, la carrera del también canadiense, Roy Dupuis (“Michael Samuel”), ha tenido un análogo desarrollo participando en algunas películas notables (Las invasiones bárbaras, 2003). En nuestra opinión, no era el actor más adecuado para hacer de contrapunto a Peta Wilson.

La serie desencadenó polémicas en su momento: sus fans irreductibles polemizaron hasta la saciedad sus detractores. Los primeros hicieron de Nikita una serie de cuto, los segundos la denigraron como un subproducto poco elaborado de “agentes secretos”. En realidad, la mayor parte de la opinión pública permaneció al margen de las polémicas sin atribuirle un valor especial, pero reconociendo que era un entretenimiento “aceptable”. La serie se canceló después de los atentados del 11-S y quizás como producto directo del impacto que causaron. Fue entonces cuando la serie 24 vio cómo llegaba su hora. La “Section One” se convirtió en la “Unidad Contra Terrorista”, dirigida por “Jack Bauer”: la ficción siguió siendo ficción.

En realidad, la película de Besson es mucho más convincente que la serie, pero Peta Wilson tuvo más atractivo que Anne Parillau al encarnar al personaje. Eso es todo.