FICHA

Título original: How I Met Your Mother
Título en España: Cómo conocí a vuestra madre
Temporadas: 9 temporadas (208 episodios)
Duración episodio: 2 minutos.
Año: 2005-2014
Temática: Comedia de situación.
Subgénero: Humor.
Resumen: En el año 2030 un arquitecto decide contar a sus hijos cómo conoció a su madre en el año 2005. La historia incluye a los que eran los mejores amigos del arquitecto en aquella época.
Protagonistas: Rachelle Lefevre, Mike Vogel, Dean Norris, Aisha Hinds, Britt Robertson, Natalie Martinez, Jolene Purdy, Nicholas Strong, Alex Koch, Colin Ford, Kylie Bunbury, Sherry Stringfield, Crystal Martinez, Eriq La Salle, John Elvis, Stephanie McIntyre.
Lo mejor: Formato de comedia de situación rápida: apenas 20 minutos
Lo peor
: No hay comedia de situación sin carcajadas y aquí se generan en contadas ocasiones
Lo más curioso: Enrique Iglesias apareció en los primeros personajes de la tercera temporada como .
¿Cómo verlo?: Ha sido emitido en España por Neox y Fox y puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 5

PROMO – 1

PROMO – 2 (en inglés)

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Lo mínimo que puede decirse sobre CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE

Hay series con las que uno no logra sintonizar, especialmente porque no encuentra lo que busca: una comedia de situación es lo que es, no es otra cosa. Las comedias de situación, tal como fueron configuradas desde Te Quiero Lucy en los años 50, están obligadas a hacer reír: ¿Cuándo? Respuesta: siempre. Por eso no pueden durar más de 25 minutos. De prolongarse más, o bien generarían dolor de diafragma en el espectador o bien sería imposible para los guionistas mantener el ritmo de gags y chistes. Y este es el problema de Cómo conocí a vuestra madre: que, si bien la duración es propia de una sit-com, esos 22 minutejos distan mucho de tener una comicidad constate. De hecho, algunas de los gags son tan pedestres que generan una pobre impresión. El problema de esta serie es que, difícilmente podríamos considerarla como una comedia de situación por mucho que tenga algunos elementos comunes con Friends. Es otra cosa: quizás un culebrón sobre un grupo de amigos, banales, intrascendentes, que hablan sobre problemas de todo interés y cuyas vidas, en general, bastante plana y sin alicientes, no consiguen emocionar al público, salvo que esté muy predispuesto a aceptarla.

Todo gira en torno a cinco personajes: “Ted”, el protagonista inicial de la historia que, instalado en el futuro decide contar a sus hijos cómo conoció a la que fue su madre (tema que pierde vigencia a partir de la tercera temporada), busca esposa pero no termina de elegir el modelo de mujer.  “Marshall” y “Barney”, el hombre convencional y el soltero empedernido. “Marshall” es el eterno novio de “Lily”. “Robin” es el primer amor de “Ted”, es lo opuesto a “Lily”, fría como un témpano, distante y que no siente ninguna pulsión femenina (maternidad), salvo el gozo “aquí y ahora” sin compromisos y sin futuro. Y, finalmente, “Barney”, soltero empedernido, ligón y poco interesado por las relaciones duraderas… no puede decirse que se trate de personajes originales, ni siquiera que de los doscientos episodios de la serie pueda extraerse una conclusión o la más mínima moraleja. Eso se deja al albur del espectador…

… Y ese es el problema: porque lo que se está defendiendo son modelos familiares y de comportamiento muy diversos, de los que no se indican sus aspectos negativos: “Marshall” y “Lily” encarnan a la pareja clásica, mientras que “Robin” y “Barney” pasan a ser los defensores del no-compromiso, de la no-familia, del no-futuro… Y “Ted” es la duda eterna. Al menos, estas eran las características de partida.

El problema sigue siendo que, en sus interrelaciones estos personajes no generan sino esporádicas sonrisas. Alguno de ellos es el menos indicado para encarnar al personaje que interpreta. Neil Patrick Harris, dejando aparte que no es un actor de grandes cualidades interpretativas, es uno de los iconos del mundo gay hollywoodiense. Su papel como ligón heterosexual es absolutamente increíble, dejando aparte que los diálogos que le entregan tienen cualquier cosa menos brillantez. No es raro que el personaje fuera variando a medida que avanzaba la serie en un vano intento de otorgarle una credibilidad de la que no disponía en las primeras temporadas.

Sobre los protagonistas cabe decir que sus historiales cinematográficos son muy diversos: Josh Radnor (“Ted”) era conocido por su participación esporádica en A dos metros bajo tierra, Ley y Orden y ER Urgencias. Jason Segel (“Marshall”) deambuló por series juveniles de poca repercusión, desembarcó en CSI, sin que pueda considerarse que su carrera, en el momento actual, haya despagado. Cobie Smulders (“Robin”) había pasado por Smallville (2004) y protagonizao algnas películas como secundaria. Alyson Hannigan (“Lily”) era suficientemente conocida por sus intervenciones como “Willow” en Buffy cazavampiros, y por su presencia en las tres entregas de American Pie (1999, 2001 y 2012). Finalmente, Neil Patrick Harris, tiene un amplio historial como actor de reparto en largometrajes y tv movies, voz en series de animación y series como Médico precoz de adolescente y Una serie de catastróficas desdichas en la actualidad. En general, no es un reparto de primera, pero todos los intérpretes tienen a sus espaldas años de trabajo en series y conocen, en cualquier caso, su trabajo. Pero ante guiones pobres y creadores que no les han otorgado matices de atractivo suficiente, la serie se pierde y las supuestas o reales cualidades interpretativas de todos ellos, quedan dilapidadas.

Si se ven los episodios de la primera temporada y los de la última, se comprobará que todos los personajes han cambiado, que nada es ya lo que parecía que iba a ser en la primera. Sí, se han introducido modificaciones en todos ellos, pero no las suficientes como para que la comedia de situación funcione. Si se quieren ver arquetipos propios de la modernidad, la serie puede ser aprovechable, pero si lo que se quiere es pasar un rato de entretenimiento, disfrute desmadrado y comicidad hilarante, esta serie no es, desde luego, la mejor opción.

 

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