FICHA

Título original: Gourmet Samurai
Título en España: Gourmet Samurai
Temporadas: 1 (12 episodios)
Duración episodio: 25 minutos.
Año: 2017
Temática: Comedia.
Subgénero: Gastrnomía.
Resumen: Un jubilado, bruscamente se da cuenta de que ya no tiene responsabilidades y trata de revivir su juventud  través de los platos y sabores que conoció entonces y que ahora puede de nuevo degustar. Cada plato le parece una aventura propia del samurái que lleva dentro.
Protagonistas: Naoto Takenaka, Honami Suzuki, Tetsuji Tamayama.
Lo mejor: Es una pequeña maravilla realizada con finura y estilo propio de las mejores producciones japonesas.
Lo peor
: Algo forzada la transición del jubilado al saurai.
Lo más curioso: Antes de ser serie de televisión fue manga.
¿Cómo verlo?: Emitida por Netflix.

Puntuación: 8

PROMO – 1

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Lo mínimo que puede decirse sobre GOURMET SAMURAI

Hay miniseries que calan hondo en el espectador que se atreve a verlas: ésta es una de ellas. Nos cuenta la historia de un jubilado que desde su juventud ha sido un probo empleado de una empresa y que, bruscamente, se encuentra con que dispone de su tiempo con entera libertad. Las décadas de de trabajo le han separado de todo lo que fue en su juventud. Bruscamente, un día, dando un paseo tiene una iluminación: volverá a conquistar el tiempo perdido con el ardor y la valentía de los viejos samuráis. Él mismo se imagina reencarnado como samurái. Su memoria es extremadamente sensual y tiene que ver con los sabores que degustó en su juventud: está dispuesto a volver a ellos y para conseguirlo recorre locales tradicionales pidiendo platos que degustó entonces. Eso es todo.

Como puede verse, el argumento es bastante banal, completamente ingenuo e incluso parece más propio de una serie infantil y juvenil. No se engañen. Es una serie entrañable que exige del espectador solamente atención durante veinticinco minutos (si usted ve la televisión generalista, piense que ese es el tiempo de publicidad que habitualmente le impide degustar su serie favorita). La serie nos recuerda lo que es la vida: un círculo cerrado en el que el nacimiento y la muerte distan unos años pero no están tan alejados uno del otro. A fin de cuentas, el nacimiento supone despertar al mundo y la muerte sobreviene (si se ha llegado a la ancianidad) cuando hemos descubierto que la mejor forma de vivir hubiera sido seguir siendo niños toda la vida. Los sabios saben que, al llegar la ancianidad es preciso volver a ser niños y recuperar la ingenuidad de aquellos años primigenios… eso sí, con la experiencia de toda una vida. Tal es el camino que ha elegido “Takeshi Kasumi”, el Gourmet Samurai.

La diferencia entre la infancia y la senectud radica en que en la primera vivimos las experiencias de manera inconsciente (tenemos toda la vida por delante, así que ¿para qué preocuparse?), mientras que en la segunda esas mismas experiencias pueden convertirse en una fuente de placer extremo y aventura (es probable que no las volvamos a experimentar jamás, así que hay que vivirlas intensamente). Como un sushi cocinado de una manera particular en los años de la infancia es una sensación inolvidable, pero que el ritmo de vida adulto quizás no nos permita disfrutar luego; llegada la jubilación, nos aferraremos a aquellos sabores y texturas, para disfrutarlos como hicimos al principio de nuestra vida, más aún si cabe, porque seremos conscientes de que esa puede ser la última vez que lo hagamos. Tal es la moral del samurái: aprovecha la vida, aprovecha el instante, porque la espada del enemigo puede hacer que ese sea tu último día.

A partir de este planteamiento de fondo, vemos al protagonista frecuentar lo cales y pedir menús que describe con singular precisión y que le remiten a los años de su juventud. Tal es el desafío: la conquista del pasado con el valor y la destreza del samurái. No se trata solamente de que la serie está interpretada por un actor que transmite sensaciones extraordinariamente vivas, sino de que cualquier descripción o escena se convierte en una miniatura de la perfección.

La serie tiene como trasfondo la gastronomía, pero nos equivocaríamos si la viéramos como un producto oportunista que intenta insertarse en el mercado occidental aprovechando el tirón de Masterchef o de Crónicas carnívoras… La distancia que va entre estos productos y Gourmet Samurai es la que va de un cómic de Stan Lee a un cuadro de Van Gogh. Obviamente, es una serie que no gustará a todos: va de gastronomía, pero nos remite a un mundo y a unas experiencias situadas mucho más allá de la gastronomía; va de un jubilado, pero nos lleva a una concepción del mundo y de la vida. La serie gustará, sobre todo, a los que se sintieron cautivados por Midnight Diner o estén deleitándose con Japanese Style Originator, pequeñas maravillas sobre el arte del saber vivir llegados de los mismos horizontes culturales que el Gourmet Samurai.