FICHA

Título original: Berlin Station
Título en España: Berlin Station
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016-2017
Temática: Espionaje.
Subgénero: Intriga.
Resumen: Una serie de filtraciones a la prensa sobre la estructura de la CIA genera problemas en la “Estación de Berlín”. La central de Langley envía a un agente a descubrir de dónde parten las filtraciones .
Protagonistas: Richard Armitage, Richard Dillane, Michelle Forbes, Rhys Ifans, Earl Vincent Sherwood II, Richard Jenkins, Leland Orser, Roger Ringrose, Bernhard Schütz, Tamlyn Tomita, Mina Tander, Alexander Yassin, Briana Alegria, Victoria Mayer, Eugene Peppers III, Caroline Goodall.
Lo mejor: una trama bastante realista que remite a los casos de Julian Asange y Richard Snowden.
Lo peor
: Este realismo hace que los protagonistas tengan dificultades para empatizar con el público.
Lo más curioso: Sin ser un éxito rutilante, la productora ha firmado para una segunda temporada que se emitirá a lo largo de 2017.
¿Cómo verlo?: Emitida por HBO.

Puntuación: 6,5

PROMO 1 (en inglés)

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Lo mínimo que puede decirse sobre BERLIN STATION

Por algún motivo, Berlín es una ciudad que está de moda. Se la considera hoy meca de la innovación artística y cultural, aunque no termine de verse exactamente en qué consiste esa innovación. Quizás sea que la ciudad tiene un poco de tradicional, un mucho de multicultural y distintos barrios en los que circulan públicos muy diferentes. Es la ventaja (¿ventaja?) de estar en el centro de Europa: todos los caminos pasan por Berlín. En los últimos tiempos, allí se han rodado algunas series notables. Cuando la serie Homeland parecía deshinchada tras una tercera temporada floja y una cuarta que volvía a encarrilar su intriga por sendas más intensas en Pakistán, volvió a interesar al público situando en la quinta temporada la trama en Berlín. Ahora, como indica su título, Berlin Station, nos sitúa en parámetros parecidos.

En ambas series, el decorado lo pone la capital alemana. Los protagonistas los aporta la CIA. Al parecer, su “estación de Berlín” es una especie de gruyere que permite más filtraciones que una gasa. La diferencia es que en la quinta temporada de Homeland los personajes (la “agente Carrie Cathison” y el “agente Peter Quinn”) han llegao a Berlín aureolados de un carisma y de una fuerza de la que carecen –de momento- los protagonistas de Berlín Station. Esta es la gran diferencia entre ambas series. Las dos, por lo demás, están realizadas con criterio de las teleseries de acción e intriga propias de la televisión norteamericana (esta serie fue producida para la cadena norteamericana Epix y producía por la Paramount Television).

¿Qué aporta como novedad Berlín Station? Es una serie bien realizada, casi un catálogo de los barrios berlineses de distintos pelajes, correctamente interpretada, sin estridencias, incluso con actores conocidos por los aficionados a las teleseries, la fotografía es buena y, en algunos momentos, genial, los movimientos de cámara y el montaje absolutamente profesionales, pero a la serie le cuesta dar los primeros pasos, el espectador se va impacientando porque la trama avanza, sí, pero lentamente e, incluso, en ocasiones, cree que está asistiendo a un dejá vu. No basta con situar a unos cuantos agentes homosexuales como “novedad” en relación a Homeland. De hecho, el mundo gay rondaba ya a los Espías de Cambridge y, si se nos apura, incluso estaba presente en algún episodio de Superagente 86.

El protagonista indiscutible de la serie es Richard Armitage, actor británco al que ahora descubrimos despojado del maquillaje como “enano Thorin” de la saga de El Hobbit. En los últimos tiempos Armitage se ha dejado ver con mucha frecuencia en televisión: apareció en Hannibal, fue el “sir Guy de Gisborne” en Robin Hood (2006-2009) o el “oficial Lucas North” en Spooks (2008-2010). Se trata un actor austero y serio pero al que en esta serie le falta “algo”, posiblemente, una dimensión interior que los guionistas no han sabido atribuirle. El veterano Richard Jenkins aparece como el “jefe de la estación” de Berlín, un veterano de la CIA que lleva una vida completamente burguesa. Más interesante es el papel de Rhys Ifans, “oficial de la estación”, un actor que recientemente dejó una excelente impresión como “Mycroft”, el hermano de Sherlock Holes, en Elementary y que aquí es clave para la comprensión de la trama. Justamente, Ifans, había trabajado anteriormente a Berlin Station en la película Snowden (2016) de Oliver Stone que, indudablemente, tiene muchos parecidos temáticos con esta serie. Michelle Forbes, un rostro habitual de las series desde los años 80 (la vimos entonces en algún episodio de Seinfeld y era la timonel del USS Enterprise en Star Trek: la nueva generación). Finalmente, Leland Orser es otro rostro extremadamente conocido en televisión al que volvemos a ver aquí cuando todavía no nos habíamos recuperado de su extraordinaria intervención en Ray Donovan y en Magic City(2012-2013) y que, como todos los anteriores, tiene la sobriedad, el trabajo bien hecho y la credibilidad como rasgos de su actividad ante las cámaras.

Así pues todos los actores componen un cuadro que debería tener un resultado mucho más brillante que el que finalmente aparece en pantalla. ¿Qué ha fallado? A la serie le falta intensidad dramática por mucho que todos los actores den lo mejor de sí mismos. Hay, por tanto, errores en la guionización y falta de originalidad en el tema. Por otra parte, la temática sexual, gay y/o hétero, puede estar presente en algunos episodios del espionaje, pero en esta serie tiende a estar demasiado presente, incluso cuando no tiene ningún interés para el desarrollo central de la trama. Y, por supuesto, los casos de Richard Snowden o Julien Asange pueden explicarse en clase sexual. El introducir, a base de vaselina, esta temática ha restado intensidad a la serie y ha convertido un caso de filtración de secretos de Estado en mero edredoning.

De todas formas, a pesar de las críticas que puedan formularse, la serie se deja ver. No cautivará, no encantará, no tendrá fans dispuestos a partirse el pecho por ella, pero, al menos, podremos conocer Berlín –todo Berlín, el agradable y el rastrero, el del lujo y el de la miseria- y ver a unos actores que hemos podido admirar en otras series, reunidos en la “estación de Berlín”.

Emitido en España por HBO