FICHA

Título original: Perfect Strangers
Título en España: Primos Lejanos
Temporadas: 8 (150 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 1986-1993
Temática: Comedia de situación.
Subgénero: Familiar.
Resumen: Dos primos lejanos, uno de ellos griego y el otro norteamericano con objetivos muy diferentes en la vida, viven juntos en un apartamento de Chicago, el uno mostrando las dificultades en adaptarse a la civilización americana y el otro intentando enseñarle a comportarse.
Protagonistas: Bronson Pinchot, Mark Linn-Baker, Melanie Wilson, Rebeca Arthur, Belita Moreno, Sam Anderson, Jo Marie Payton, Ernie Sabella, F.J. O’Neil, Lise Cutter, Robert G. Lee, Eugene Roche, Jim Doughal, George Wyner, Candi Milo, John Del Regno, Scott Marlowe, Steve Vinovich, Marte Boyle Slout, Kimmy Robertson, Lorry Goldman, Guy Christopher, Erica Gayle, John Petlock, James Noble, Steven Gilborn, Jessie Jones.
Lo mejor: Los dos protagonistas poníantoda la carne en el asador para extraer sonrisas
Lo peor
: Las situaciones cómicas eran excesivamente repetitivas.
Lo más curioso: La serie Family Matters (Cosas de Familia) es un spin-off de esta serie…
¿Cómo verlo?: Se emitió en Canal+ (1990), La cuatro (2009) y FDF (2011). Hoy puede “bajarse”  mediante programas P2P en versión original. Algunos episodios están presentes en youTube. Está al a venta en DVD.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre PRIMOS LEJANOS

Lo milagroso de esta serie es que pudiera prolongar su vida ocho temporadas y que, hasta hace poco, sea objeto de reposiciones en distintos canales. En realidad, a partir de mediados de la primera temporada, estaba claro que la serie era una colección de situaciones cómicas que se iban repitiendo una y otra vez, con pocas alteraciones y sin innovación. Para ver esta serie, era condición sine qua non ser devoto de los dos protagonistas. Simplemente, debían caerte bien y, a partir de aquí, se trataba de ser benévolo con ellos y asistir semanalmente a las mismas situaciones, prácticamente los mismos chistes y situaciones cómicas que siempre resultaban ser la misma: un primo inadaptado al estilo de vida norteamericano y cuyos esfuerzos se orientan siempre de manera incorrecta y el otro primo lejano que ejerce como anfitrión y que intenta hacer del recién llegado un “buen norteamericano”. Este esquema no queda alterado en ningún episodio: se mantiene desde el piloto hasta la cancelación de la serie ocho años después.

En el fondo, la serie llevaba hasta el absurdo las contradicciones entre la forma de ver las cosas en Europa y en EEUU. Porque el primo lejano recién llegado, “Balki”, era griego y procedía de la isla de Mypos. En esa época, todavía los norteamericanos se creían en condiciones de dar lecciones a Europa, mirarnos por encima del hombro, recordando que ellos habían ganado la Guerra Fría y que si no fuera por ellos, Europa, probablemente, ni existiría. Más aún, la serie trataba de decirnos que el modo de vida americano era incomprensible para los europeos y que era muy difícil que llegaran a poder asimilarlo. Desde luego, para “Balki”, resultaba imposible seguir los consejos que le daba su primo “Larry”. En ocasiones los seguía al pie de la letra, en otras le daba una interpretación libre; en cualquiera de los dos casos, las situaciones terminaban con estropicios y situaciones frustrantes… pero –y tal era el mensaje- todo tiene remedio en los EEUU… a condición de que sepas encontrar el camino que conduce a asimilar los valores y el estilo norteamericano.

La serie aparece en los últimos años de la “era Reagan” y se prolonga durante el mandato del presidente Bush (padre). Son los años del “unilateralismo” norteamericano: victoria en la Guerra Fría y victoria en la Guerra de Kuwait. Los EEUU son indiscutibles: se trata de imitarlos, nada más. Tal es la propuesta.

Dejando aparte el mensaje implícito en el argumento y presentado con el formato de comedia de situación, la serie es bastante mediocre desde el punto de vista de la guionización. Extraordinariamente reiterativa en cuanto a las situaciones y que lo fiaba todo al buen hacer de la pareja protagonista: Bronson Pinchot (“Balki Bartokomous”) y Mark Linn-Baker (“Larry Appelton”. Si se hubiera elegido a otros protagonistas, la serie no hubiera superado el piloto. Con ellos y con su titánico esfuerzo, la serie logra avanzar e, incluso, hacerse simpática. Obviamente, la serie terminará bien: “Larry” triunfará como periodista, después de unos comienzos modestos y difíciles, se casará con su novia y se irá a vivir a una especie de mansión e incluso tendrá un hijo. En cuanto a “Balki”, el antiguo pastor de ovejas en su Grecia natal, entrará a trabajar en el mismo diario que “Larry” y triunfará con una tira cómica. Se casará con su novia y tendrá un hijo… En ambos casos, final feliz y “american dream” realizado plenamente (como no podía ser de otra manera a tenor de la trayectoria de la serie y del mensaje que transmitía).

Los dos protagonistas han seguido activos en series televisivas aunque hoy sean completamente irreconocibles y cueste ver en ellos a los protagonistas de esta serie filmada cuando tenían entre 25 y 30 años de edad. Han multiplicado sus apariciones esporádicas en series de televisión, pero nunca han vuelto a protagonizarlas.

Primos lejanos es una de esas series que algunos pueden recordar con simpatía… a condición de no volver a verlas. Si lo hacen, descubrirán lo mucho que han cambiado sus gustos y que aquellos que les entretuvo en sus años jóvenes, ahora les parece, sencillamente, infumable.