FICHA

Título original: Star Trek: Deep Space Nine
Título en España: Star Trek: Espacio profundo nueve
Temporadas: 7 (176 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 1993-1999
Temática: Ciencia Ficción.
Subgénero: Aventuras.
Resumen: Una estación especial avanzada de la Federación de Planetas Unidos es atacada frecuentemente por razas hostiles procedentes de mundos desconocidos.
Protagonistas: Avery Brooks, Rene Auberjonois, Cirroc Lofton, Jake Sisko, Alexander Siddig, Colm Meaney, Armin Shimerman, Nana Visitor, Terry Farrell.
Lo mejor: seguía en los parámetros de las dos series precedentes de la misma saga.
Lo peor
: fue inferior a La Nueva Generación aunque técnicamente superior a la original.
Lo más curioso: Se inició cuando se predecesora –La nueva Generación- se emitía todavía…
¿Cómo verlo?: puede “bajarse”  mediante programas P2P en versión original. Algunos episodios están presentes en youTube. Está al a venta en DVD.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre STAR TREK: ESPACIO PROFUNDO NUEVE

Quedaba poco por aportar a la saga Star Trek, salvo tratar de estrujar hasta su agotamiento completo la temática originaria. Esto fue lo que se intentó en Star Trek: espacio profundo nueve. En este proyecto ya no pudo estar presente Gene Roddenberry, padre de la serie que falleció poco antes; Rick Berman y Michael Piler tomaron el relevo y concibieron este producto que la CBS se encargó de difundir inicialmente. El resultado no fue malo… pero tampoco fue concluyente, ni superó a la serie precedente, La Nueva Generación que todavía sigue siendo considerada hoy como el “techo” de calidad de la saga. Había, claro está, algunas novedades, pero pocas: en lugar de una nave espacial, lo protagonistas residían en un estación espacial. El motivo era banal: cuando se inició la emisión de Espacio profundo nueve, todavía se estaba emitiendo La Nueva Generación y no se trataba de que dos naves espaciales surcaran el espacio con misiones similares. Luego, obviamente, hubo que rectificar ligeramente la temática y adaptarla a la nueva situación: los protagonistas no iban a los peligros, sino que los peligros llegaban hasta ellos. Los temas de viajes por el espacio estuvieron casi completamente ausentes de la trama, sin embargo, la serie aludía constantemente al riesgo de guerra. Era, como siempre, un signo de los tiempos: la serie se había estrenado cuando el “enemigo” de los EEUU había cambiado. Ya no era la URSS, ni mucho menos la Federación Rusa que le había seguido y que estaba al mando de un borrachín de pocas luces. Ahora el riesgo de guerra se centraba en Oriente Medio y no era “fría”, sino muy “caliente” tal como demostró la Guerra de Irak y la irrupción del fanatismo religioso. El público norteamericano “necesitaba” ver una serie menos filosófica que La nueva Generacion y en donde el riesgo de guerra y la sensación de estar bajo el fuego enemigo estuviera más presente. Por eso y para eso nació Espacio Profundo Nueve.

Pero había otro cambio notable: los efectos especiales en 3D había experimentado desde principios de los años 90 un desarrollo espectacular. La serie los incorporó dejando de lado los modelos a escala reducida que solamente se siguieron utilizando para mostrar a la estación espacial. El segundo elemento fue la introducción de algunas innovaciones aportadas por la física teórica (como el tema de los agujeros de gusano), pero lo que resultaba evidente, sobre todo, era que se pretendía realizar una serie para personas maduras que ya conocían los dos productos anteriores de la marca y que habían crecido y madurado. El cálculo pareció acertado porque los sondeos revelaron que el principal contingente de espectadores de esta serie procedía de quienes ya estaban familiarizados con las anteriores variaciones de la misma saga. No se conquistaban apenas espectadores nuevos, la serie se contentaba con mantener fieles a “los de siempre”.

También es cierto que en la última década del milenio, los gustos estaban cambiando y que la ciencia ficción disminuía su impacto entre la población. Habían aparecido series de “fantasía heroica” que todavía hoy mantienen cierta iniciativa. Eran los tiempos de Hércules: sus viajes legendarios (1995-1999) y de Xena, la princesa guerrera que parecían atraer mucho más a los espectadores jóvenes. Por lo demás, el riesgo de series como Star Trek radica en que los espectadores se terminen familiarizando con unos personajes de la saga y cuando son sustituidos por otros no terminan de empatizar con ellos. En parte, esto fue lo que ocurrió con Espacio Profundo Nueve: de todos los productos de la saga, éste es sin duda, el que registra unos protagonistas más grises.

“El comandante Sisko” demostraba que el “negro de la película” podía llegar a dirigir la nave. Su intérprete, Avery Brooks, gozó de una efímera fama mientras duró la serie y luego ha realizado poco cine y menos televisión. Su contrapartida era el “jefe de seguridad” de la Estación Espacial (René Auberjonois) al que antes había visto como sacerdote en la película MASH (1970) y al que luego hemos visto en otras muchas películas como secundario de lujo, a pesar de que se ocupación habitual es la de actor teatral. Repetía “Worf” (Michael Dorn) en su papel de klingon.

La serie, vista con casi veinte años de antigüedad, satisface cada vez menos a los que han permanecido alejados de Star Trek y no han sentido el menor interés por la serie. Espacio Profundo Nueve les dejará completamente indiferentes e incluso les aburrirá. Para los habituales de la saga, en cambio, será un producto complementario, no el mejor, desde luego, pero sí un producto para seguir pendientes de la trama y con las referencias propias que estaban presentes desde la primera entrega de La conquista del Espacio.