FICHA

Título original: Law & Order
Título en España: Ley y Orden
Temporadas: 20 (456 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1990-2010
Temática: Drama.
Subgénero: Policíaca.
Resumen: Matriz originaria de la franquicia dedicada a la policía neoyorkina y a su lucha contra el crimen, en la que encontramos a los personajes y a las temáticas originarias que luego se diversificaron en cada uno de los productos de la franquicia.
Protagonistas: Jerry Orbach, Paul Sorvino, Dennis Farina, S. Epatha Merkerson, Benjamin Bratt, George Dzundza, Chris Noth, Jesse L. Martin, Dann Florek, Sam Waterston ,Fred Dalton Thompson, Michael Moriarty, Dianne Wiest, Steven Hill, Elisabeth Röhm, Angie Harmon, John Fiore, Alana De La Garza, Leslie Hendrix, Andrea Navedo, Jill Hennessy, Carolyn McCormick, J.K. Simmons, Milena Govich, Jeremy Sisto, Annie Parisse, Anthony Anderson.
Lo mejor: es considerada como una de las mejores series dramáticas de los años 90.
Lo peor
: todo lo que queda fuera de la “ley” y del “orden” no parece tener acomodo en la serie.
Alguna curiosidad: el nombre respondía perfectamente a la duplicidad de la serie, “ley” por la referencia a la parte procesal, “orden” por la acción policial en sí misma.
¿Cómo verlo?: puede “bajarse”  mediante programas P2P en versión original. Algunos episodios están presentes en youTube. No ha sido emitido en España.

Puntuación: 7,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre LEY Y ORDEN

Se entiende perfectamente el por qué esta serie tuvo un formidable éxito y fue el inicio de una franquicia que probablemente alcance los treinta años de antigüedad. La matriz era, sencillamente, genial. Al hablar de ella se suele recordar que, compite con La ley del revólver y con Los Simpons (1989-hoy) en permanencia en pantalla. Claro está que aquí hay una pequeña trampa: nos referimos a la franquicia, no a la serie en sí, titulada Ley y Orden, matriz de todas las demás que nacieron arropadas en su sombra (ocho más) que fue emitido por primera vez en la NBC el 13 de septiembre de 1990 y que concluyó el 24 de mayo de 2010, con un total de 20 temporadas y 456 episodios. La Ley del Revólver va por encima con 635 episodios y Los Simpson le siguen con 28 temporadas y 618 episodios…

La idea de la serie (y de cada producto de la franquicia) se debió a Dick Wolf, entre cuyos éxitos se cuenta el haber sido productor ejecutivo de Miami Vice, pero tocó con esta serie el cielo de la fama. Wolf situó a una pareja de detectives formada por el “sargento Max Greevey” y el “detective Mike Llogan” (Georges Dzundza y Chris Noth, respectivamente) en un piloto que abriría la primera temporada. Dzunza no repitió en la segunda y Noth se mantuvo hasta la quinta. El primero fue sustituido –ventajosamente, en nuestra opinión- por Jerry Orbach que se convirtió en uno de los activos más fuertes de la serie. La aparición del “sargento Phil Carrera” (Paul Sorvino), prestigió igualmente a la serie. De hecho, sería muy difícil recordar a todos los actores que participaron en esta serie y que fueron variando en buena medida a lo largo de las temporadas. El detective Cyrus Lupo” (Jeremy Ssito), se mantuvo durante 18 de las 2º temporadas y otro tanto hizo el “detective AKevin Barnard” (Anthony Anderson). El asistente ejecutivo del fiscal, Michael Cutter” (Linus Roache) aguanto desde la primera hasta la 18. Y la psiquiatra forense “Elisabeth Oliver” (Carolyn McCormick) estuvo presente en todas las temporadas a partir de segunda, pero como personaje recurrente. Jill Hennesy (que luego alcanzaría la fama en su propia serie, Crossing Jordan, 2001-2007) actuaba también como asistenta del fiscal “Claire Kincaid” y, finalmente, otro rostro suficientemente conocido en el mundillo de las series, Sam Waterston, fue igualmente “asistente del fiscal Jack McCoy”

La serie es extremadamente pulcra en cuanto a su ejecución y factura gráfica. La serie fue rodada íntegramente en Nueva York. Este factor quedó reforzado en las dos últimas temporadas cuando el que fuera entonces alcalde de la ciudad, Rudolf Giuliani y, posteriormente Michael Bloomberg, así como el congresista José Serrano, realizaron cameos.

La idea de la serie fue original de Wolf, pero él mismo reconoció que la inspiración le vino al haber recordado una serie que apenas duró una temporada y que se llamó Arresto y juicio (1963) que protagonizaran Ben Gazzara y Chuck Connors. En efecto, ambas series tienen la misma concepción: visto el crimen, la serie abarca desde la persecución del delincuente, hasta su enjuiciamiento y condena. La serie que se proyectó en España a poco de estrenarse en los EEUU gustó más aquí que en su país natal y no tuvo una segunda temporada. Era demasiado larga para los estándares televisivos de la época (90 minutos) y de ella apenas se filmaron 3º episodios. Aquella serie era extremadamente rígida en su concepción: Gazarra ejercía de policía y realizaba el arresto y Connors era el abogado defensor. A diferencia de otras series como Perry Mason en la que el sujeto defendido por el protagonista siempre resultaba ser inocente, en esta serie se alternaban: no siempre, el detenido era culpable. Pero esta concesión al realismo no gustó al público norteamericano. Wolf, un cuarto de siglo después, recordó esta serie para reconstruir una situación similar: como su nombre indica, la serie Ley y Orden trata de dos elementos completamente diferentes, por una parte el enjuiciamiento del criminal y por otra la búsqueda del culpable. No siempre los dos elementos van en la misma dirección, ni tienen porqué coincidir. Frecuentemente, se producen diversos puntos de vista, se arresta a culpables, pero la fiscalía no logra reunir las pruebas suficientes para condenarlos. En efecto, no siempre triunfa la verdad y la justicia.

Quizás fuera este planteamiento el que caló mas hondo en los espectadores norteamericanos de los años 90. Muchos de ellos habían sufrido injusticias, demandas injustificadas por asuntos intrascendentes y se habían visto perjudicados por la justicia. Otros no habían conseguido que se detuviera y encarcelara a autores de delitos de los que ellos habían sido víctimas. Por tanto, una serie que se aproximara lo más posible a la verosimilitud, tal como había determinado Wolf, sería my bien acogida por el público. Lo que el creador se preocupaba mucho es de no cuestionar la eficiencia global del sistema.

La serie empezó con 12 millones de espectadores en 1991 y rozaba los 20 millones diez años después. Sin embargo, en 2006 se inició el declive, bajando a 9,4 millones, y, finalmente, quedándose en 7,2… lo que no estaba nada mal, pero que era casi la tercera parte de la cota máxima que había obtenido no mucho antes. Durante todo su ciclo de vida, Ley y Orden estuvo presente en los premios más importantes de la televisión norteamericana, obteniendo innumerables galardones. Hoy, es considerada como una de las 50 mejores series de todos los tiempos y es frecuentemente objeto de reposiciones dentro y fuera de los EEUU.