FICHA

Título original: Law & Order: Criminal Intent
Título en España: Ley y Orden: Acción Criminal
Temporadas: 10 (195 episodios)
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2001-2011
Temática: Drama.
Subgénero: Policíaca.
Resumen: Secuela de Ley y Orden, ubicada en el Escuadrón de Casos Mayores de la policía de Nueva York, dedicado a la persecución de crímenes de alto perfil que afectan a gente, por algún motivo, famosa.
Protagonistas: Vincent D’Onofrio, Kathryn Erbe, Chris Noth, Julianne Nicholson, Leslie Hendrix, Jeff Goldblum, Eric Bogosian, Jamey Sheridan, Courtney B. Vance, Annabella Sciorra, Olivia d’Abo, Saffron Burrows, Mary Elizabeth Mastrantonio, Alicia Witt.
Lo mejor: el personaje del “detective Goren”, excéntrico, alucinado, minucioso, gesticulante.
Lo peor
: algunos episodios tienen relativo interés.
Alguna curiosidad: el protagonista se estrenó en el cine como “recluta patoso” en La chaqueta Metálica
¿Cómo verlo?: puede comprare en DVD o “bajarse”  mediante programas P2P. Algunos episodios están presentes en youTube. Lo emitió TVE2 y más recientemente, Calle13.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre LEY Y ORDEN, ACCIÓN CRIMINAL

Este spin-off de Ley y Orden no sitúa en la ciudad de Nueva York en una unidad policial de élite realmente existente, el Major Cases Squad (Escuadrón de Casos Mayores) que sistematiza las investigaciones sobre crímenes en los que aparecen relacionados de alguna manera personalidades relevantes de la política, la cultural, la empresa o la sociedad norteamericana.

Los guionistas dieron máxima relevancia a la orientación psicológica de los criminales y, para ello, hacía falta, un policía excéntrico con conocimientos de psicología, intuitivo, capaz él miso de establecer perfiles como todo el equipo del FBI  protagonista de Mentes Criminales. Además, tiene algo de histrión, le encanta adoptar posturas originales en las escenas del crimen, gesticular con los brazos y atinar a descubrir los componentes de un explosivo, o los antecedentes literarios de un crimen. Junto a un tipo así, solamente una detective discreta, retraída, algo tímida, callada y reconcentrada, podría ser la compañera ideal del “detective Goren”. Se trata de la “detective Alexandra Eanes”. Ambos destacan por delante de cualquier otro protagonista y “Goren” destaca, a su vez, por encima de “Alexandra”.

Encarnan ambos papeles, Vincent D’Onofrio y Kathlyn Erbe. Al primero dejó en nosotros un vivo recuerdo en su papel de “repluta patoso” en La Chaqueta Metálica (1987) de Kubrick, paa encarnar luego a Orson Wellles en Ed Wood (1994) de Tim Burton. Desde entonces ha aparecido en innumerables pelíulass  recientemente lo hemos visto como “Wilson Fisk” en Daredevil. El historial de su compañera de reparto en esta serie es mucho más discreto; ha desempeñado algunos papeles de reparto en películas e segunda fila y al acabar esta serie, se integró en 2012-2013 en el reparto del otro producto de la franquicia: Ley y Orden, Unidad de Víctimas Especiales.

Esta pareja de eficientes detectives se alterna con otra de similares características en las que encontraos al “detective Zach Nichols”, interpretado por Jeff Goldblum (temporadas 8 y 9) y  la “detective Serena Stevens” (Saffron Burrows) que aparece en la temporada 9. Annabella Sciorra aparece en la quinta temporada como “detective Carolyn Brek”. La pareja Goldblum-Burrows no llegó a cuajar y los productores terminaron elimiándola

A diferencia del resto de los productos de la misma franquicia, que podían especial +énfasis, no solamente en la identificación y detención del asesino, sino también en el proceso que le sigue, en ésta se procura, por todos los medios, que el espectador se ponga en la mentalidad del asesino, que “comprenda” sus motivaciones y se elimina todo lo relativo a su enjuiciamiento. La parte psicológica es esencial y es lo que permite, habitualmente, identificar al asesino y conocer los motivos por los que actúa así y no de otra forma. Así mismo –y tabién a diferencia de otros productos de la marca Law & Order, se nos muestran flash-baks en donde los sospechosos actúan antes de la comisión del crimen.

El otro factor diferencial es la naturaleza de los crímenes y el grupo social que aparece mezclados: estaos lejos de los turbulentos barrios bajos de la ciudad, no aparecen tampoco individuos sombríos con chubasquero raído de solapas elevada, ni marginales con chándal o sudadera. Los crímenes de producen en la “alta sociedad” neoyorkina o remiten, de alguna manera a ella: los protagonistas deben, pues, andar con pies de plomo. En cada investigación se están jugando su prestigio y su futuro. Sin embargo, los papeles protagonistas masculinos (D’Onofrio y Goldblum, especialmente) parecen muy distanciados de cualquier consideración social: simplemente actúan tal como son, les importa, literalmente, un higo, el que sus preguntas o sus investigaciones molesten a tal o cual potentado.

La fórmula resultó más controvertida que en las demás franquicias de Law & Order: en esta hubo un cierto número de espectadores que no supieron admitirla. Simplemente, estaban habituados a otro tipo de tratamiento del crimen y rechazaron éste. Sin embargo, la serie se mantuvo durante diez temporadas con unos índices aceptables de audiencia (casi doce millones de espectadores en la primera temporada que descendieron a tres y medio en la novena, para luego volver a aumentar en la siguiente. Pero, a lo largo de los casi 200 episodios emitidos, la serie se fue agotando y llegó un momento en el que ya resultaba imposible introducir elementos y situaciones nuevas, incluso por la vía de la extrapolación de nuevos personajes o por el cambio de los que no terminaban de funcionar. El 26 de junio de 2011 se emitió el último episodio.