FICHA

Título original: Operación Malaya
Título en España: Operación Malaya
Temporadas: miniserie (2 entregas)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2011
Temática: Corrupción.
Subgénero: Política.
Resumen: Crónica de la operación contra la corrupción urbanística en Marbella durante el período de Julián Muñoz al frente de la alcaldía, desde el punto de vista del juez instructor
Protagonistas: Javier Rey, Javier Mora, Manu Fullola, Toni Martínez, Sara Nieto, Fernando Albizu, Juanjo Cucalón, Carmen Sánchez, Mar Saura, Belén Cuesta, Frncesc Albiol,  Lolo Herrero, Mariola Ruiz, Carlos Olalla, Andrés Cavallín, Reg Wilson, Manuel Dueso, Carlos Viaga, Yaiza Guimaré, Anna Cortés, Aina Lanaspa, Alicia Pére, José Sais, Oscar Foronda, Said Mouden, Alejandro Ferrer, Oriol Ruiz, Carlos Fabregas, Montse Miralles, Carles Arquimbau, Pep Payo, Josep Sabat.
Lo mejor: que sólo fueron dos entregas.
Lo peor
: algunos actores tenían dificultades para modular el lenguaje y hacerse entender.
Lo curioso: miniserie desaparecida, sobre la que cuesta encontrar datos o volverá verla
¿Cómo verlo?: Se emitió por TVE. Puede conseguirse a través de eMule.

Puntuación: 5

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Lo mínimo que puede decirse sobre OPERACIÓN MALAYA

No fue una serie muy lograda. Fue modesta en su concepción, limitada en su presupuesto, sin excesivas ambiciones, con intérpretes poco fogueados en su mayoría y con unos resultados discretos de audiencia. Si de lo que se trataba era de convencernos de que el “Caso Malaya” fue una merienda urbanística en Marbella, ya lo sabíamos. El público termina mareado con tanto dialogo sobre tema urbanístico. La serie, por lo demás, llegó tarde: el Caso Malaya había estallado en 2005, en 2007 se produjeron las sonadas detenciones de personajillos de la vida marbellí y la serie apareció poco antes de que se abriera el juicio contra los 52 procesados. Claro está que cuando esta miniserie se emitió, había otros casos que restaban importancia e interés –como algo que perteneciera al pasado- al Caso Malaya: el Caso Noos, también llamado Caso Urdangarín, estaba en la cresta de la ola. De hecho, 2011 fue el año en el que el juez José Castro empapeló definitivamente a la Generalitat Valenciana y al gobierno autónomo mallorquín en el Caso Noos. Podría malpensarse que la emisión de esta miniserie por TVE serviría para tapar el Caso Noos en el que la Infanta Cristiana se estaba viendo implicada a marchas forzadas. De hecho, en aquel momento, varias series sobre corrupción, se emitieron en un sospechoso capote lanzado a la monarquía juancarlista: Sofía (2011), Alfonso, el príncipe maldito (2010), El Rey (2014), Una bala para el Rey (2009), 23-F, el día difícil del Rey (2009), Adolfo Suárez, el presidente (2011). Otras series como ésta, descongestionaron el tema de la corrupción hacia otros frentes distintos del Caso Noos (recuérdese Mario Conde, los días de gloria, emitida en 2013). Demasiadas miniseries concentradas en cinco años críticos para la Corona parecen excesivas, especialmente si todas trataban de apuntalarla desde distintos puntos de vista.

La miniserie sigue la vida del juez instructor del caso, Miguel Antes Torres y de los policías implicados en la investigación. Por la otra parte, se centra en la figura de Juan Antonio Roca, el cerebro de la trama mafiosa marbellí. Es de agradecer que el papel del cutrerío marbellí que acompañaba a Roca no tuviera demasiada relevancia en la miniserie.

La serie se inicia con un partida de cartas en la que uno de los desplumados se siente estafado y se pone en contacto con la unidad la UDYCO. A partir de aquí irá cobrando forma el Caso Malaya. La primera parte termina con los primeros imputados desfilando camino de la cárcel y la segunda con el traslado del juez instructor a otra demarcación. Unas tramas complementarias sobre las vidas personales de los investigadores, contribuyen a descongestionar el núcleo central de la trama. Pero se nota todo demasiado improvisado como para poder interesar. La serie puede considerarse en grandísima medida como frustrada. Por otra parte, el guión da la sensación de que no ha terminado de entender muy bien lo que ha ocurrido en Marbella y nos presenta solamente una realidad hecha a base de brochazos rápidos. La cosa, como se sabe, se remontaba a los tiempos de Gil y Gil al que se le dedica muy poco espacio. No puede extrañar que, a ratos, la trama resulte poco comprensible y menos convincente. Como máximo, uno se entera de que el gobierno municipal en Marbella estuvo en aquellos años de la mano de una banda de patanes de los que roca era “el enterao”. Poco más.

Para colmo, la serie recogía varios gazapos: tiroteos que nunca existieron, inexplicablemente algunos nombres estaban cambiados, otros eran reales, los abogados de Roca (que aparecía como una especie de alter ego de Gil y Gil), situaciones que jamás se produjeron… en fin, que desde el punto de vista “documental”, la serie tenía, también, muy poco valor.

La serie se quedó con un escuálido 12,4% de audiencia en su primera entrega, y algo menos en la segunda, aventajada por el Sálvame de Luxe de Telecinco que entrevistó a Mercedes Milá y a Víctor Janeiro, quedándose a dos puntos por delante de la corrupción marbellí. Puede decirse que la serie pasó completamente desapercibida y que, a diferencia de otras series, ésta, significativamente, ni siquiera ha merecido estar presente en la sección de Televisión a la Carta.