FICHA

Título original: Castle
Título en España: Castle
Temporadas: 8 (133 episodios).
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2009-2016
Temática: Policiaca.
Subgénero: Humor.
Resumen: Castle es un escritor de éxito de novelas policíacas. Gracias a sus amistades consigue insertarse en el Departamento de Policía de Nueva York y contribuir a la resolución de algunos casos, utilizando su desordante imaginación
Protagonistas: Nathan Fillion, Stana Katic, Susan Sullivan, Jon Huertas, Molly C. Quinn, Tamala Jones, Seamus Dever, Anabelle Acosta, Ruben Santiago-Hudson, Penny Johnson, Victoria Pratt, Mimi Michaels, Jeannette Sousa, Gail O’Grady,Jacqueline MacInnes Wood, Kelly Hu, Michael Dorn, JJ Snyder, Daniella Alonso, Julie Gonzalo, Maya Stojan, Jack Coleman, Azita Ghanizada, Krista Allen, Gina Hiraizumi, Skyler Vallo, Michael Trucco, Lauriane Gilliéron, Candice Patton, Kelly Carlson, Michael Mosley, Parisa Fakhri, Melissa De Sousa, Dan Castellaneta, Abigail Klein, Carly Steel.
Lo mejor: La dicotomía entre seriedad de la protagonista femenina y lo cómico de Castle.
Lo peor
: Serie construida sin ambiciones, minimalista en su concepción.
Lo curioso: Tuvo muy buena aceptación entre el público, sin embargo la crítica la acogió con hostilidad.
¿Cómo verlo?: Fue emitida por La Cuatro, Divinity y AXN. Puede verse mediante programas P2P. Está a la venta en DVD.

Puntuación: 7

PROMO (en inglés, 1ª temporada)

PROMO (en inglés, 8ª temporada)

CABECERA

MÚSICA

VER SERIE

WEB OFICIAL

Comprar DVD en Amazon

Lo mínimo que puede decirse sobre CASTLE

Castle es una serie que no será recordada, precisamente, por las novedades que aporta al género de investigación en televisión. De hecho, no hay nada nuevo en esta serie: el escritor que investiga crímenes es algo que hemos visto demasiadas veces (Se ha escrito un crimen, Los crímenes de Fjällbacka), la figura de una detective eficiente en su trabajo es, así mismo, habitual (Caso abierto, Bron/Bröen, Happy Valley, Dem som draever, El puente, Los misterios de Laura, y, si nos queremos remontar a las profundidades, La Mujer policía o Lacey & Cagney ofrecen precedentes significativos). Así mismo, tampoco, la combinación entre humor e investigación presente en Castle es original. El mismo Colombo, o Magnum y, especialmente, Starshy y Hutch, sin animo de ser exhaustivos, ofrecen este aliciente). Y, sin embargo, a pesar de carecer por completo de elementos originales, la síntesis y la reactualización de todos ellos en Castle, es aceptable y, a ratos, incluso, brillante.

Los episodios autoconcluidos, la tensión erótica entre los dos protagonistas que llega a su clímax cuando ambos se convierten en pareja estable con altibajos, la naturaleza de los dos policías que acompañan permanentemente a la pareja a lo largo de todos los episodios y, en la retaguardia, la familia de Castle, compuesta por su complicada hija adolescente y su madre, actriz de la vieja escuela, componen un conjunto que logra enganchar al espectador. Es una serie, en cualquier caso, amable, fácil de ver, sin pretensiones, pero también sin alardes histriónicos ni efectos especiales despampanantes. Y el público sabe agradecer productos minimalistas, bien realizados, en los que todas las partes –guionistas, realización, actores- cumplen y se ganan su sueldo.

El protagonista es el típico escritor superventas, tontorrón, frecuentemente irresponsable, con rasgos de carácter infantiles y elevado atractivo social. Su contacto con el grupo de policías dirigido por la eficiente “detective Beckett” se inicia a raíz de que un asesino haya plagiado en la realidad asesinatos que Castle ha descrito en sus novelas. La resolución de este primer caso y la autorización del alcalde de Nueva York, amigo de Castle, para que acompañe al equipo de policías en sus investigaciones a fin de recabar datos para sus nuevas novelas, eternizan su participación en los trabajos del grupo. Castle se muestra siempre con una imaginación desbordante que, a menudo, tiene poco éxito en las investigaciones, pero siempre ayuda a que los policías vean el caso con una perspectiva más amplia. Digamos que, su función es ampliar el campo de visión de la policía. Y frecuentemente lo consigue. En las dos primeras temporada es evidente que la aproximación erótica entre ambos protagonistas (Nathan Fillon y Stana Katic) es irreversible y que, antes o después, se constituirán como pareja, lo que da lugar a distintas situaciones cómicas con sus otros dos compañeros los detectives “Expósito” (Jon Huertas) y Ryan (Seamus Dever). La comicidad, de la que hacen gala todos los protagonistas de la serie en mayor o menor medida, es lo que hace más digestiva y agradable esta serie.

Castle es el ejemplo de serie realizada por buenos artesanos que hicieron justo lo que la cadena ABC les pidió: una serie ligera, adaptable para todos los públicos, entretenida y que mantuviera atento al espectador durante los 42-5 minutos que se prolongaba. A veces, uno lo que le pide al monitor no es originalidad, ni series de diseño, ni temáticas de arte y ensayo, ni originalidades experimentales, sino simplemente, productos de entretenimiento. Castle lo es y de los más aceptables.