FICHA

Título original: Criminal Minds
Título en España: Mentes criminales
Temporadas: 13 (277 episodios).
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2005-hoy.
Temática: Investigación.
Subgénero: crimen.
Resumen: La Unidad de Análisis de Conducta del FBI, establece perfiles de asesinos en serie en apoyo de policías locales.
Protagonistas: Mandy Patinkin, Shemar Moore, Matthew Gray Gubler, Thomas Gibson, Kirsten Vangsness, A.J. Cook, Joe Mantegna, Paget Brewster, Jon Barton, Lola Glaudini, Jeanne Tripplehorn, Jennifer Love Hewitt, Jayne Atkinson.
Lo mejor: pildorillas sobre psicología criminal.
Lo peor
: algunos perfiles están cogidos por los pelos.
Lo curioso: Thomas Gibson, el actor que interpreta al jefe de la unidad, fue despedido de la serie en 2017 por protagonizar distintos altercados con membros del equipo y por problemas con el alcohol.
¿Cómo verlo?: Se ha emitido por La Quatro, AXN, Telecinco. Puede verse en el enlace indicado, mediante programas P2P o comprando directamente los packs por temporadas.

Puntuación: 7

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CABECERA

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Lo mínimo que puede decirse sobre MENTES CRIMINALES

De las tres series policíacas norteamericanas de carácter “comercial” y de mayor éxito, Mentes criminales es, sin duda, la que nos permite conocer mejor lo que pasa por el cerebro de los asesinos en serie (las otras dos son, obviamente, CSI, en sus distintas versiones, y Sin rastro; podríamos añadir también Caso abierto) . Es normal que un problema de este tipo interese especialmente en los EEUU país que alberga la mayor cantidad de este tipo de criminales. De hecho, si bien es cierto que se han producido asesinatos en serie en la antigua URSS (Chikatilov), en Francia (Landrú), en Pakistán o en Perú, incluso en España hemos tenido al nuestro (“El Arropiero”), en EEUU forman parte del paisaje criminal de aquel país y se van –sin exagerar- a cientos. Los protagonistas de esta serie pertenecen a la Unidad de Análisis de Conducta del FBI con sede en Quántico. Su especialidad es establecer “perfiles” sobre los asesinos en serie.

Parece algo exagerado el que se comporten casi como ejecutivos, desplazándose en jet privado de un sitio a otro del país, pero lo cierto es que una unidad análoga de la que se han tomado algunos elementos para construir la trama, existe en los EEUU y ha facilitado pistas para la detención de peligrosos asesinos en serie… pero, en otro casos, han fracasado absolutamente y han servido perfiles que no tenían nada que ver con los asesinos reales que resultaron detenidos, o, simplemente, no contribuyeron a localizar a asesinos que todavía siguen impunes. Obviamente, la serie no trata de esto, sino de casos cerrados de manera espectacular y positiva.

Los comienzos de la serie en EEUU fueron muy discutidos. Las críticas distaron mucho de ser unánimes. Las críticas derivaban en dos direcciones: podía admitirse que Sherlock Holmes dedujera el pasado de una persona a la vista de su reloj de bolsillo en una novela victoriana del siglo XIX, pero si se aludía a investigadores reales, aquí y ahora, las habilidades de los miembros de la Unidad de Análisis de Conducta, parecían sobrenaturales y más propias de las primeras temporadas de Expedientes X. La otra crítica tenía que ver con la crudeza de los casos tratados. El propio Mandy Patinkin, protagonista de la serie en la primera temporada, la abandonó por no poder resistir lo truculento y sádico del contenido. Ambas críticas parecen fundadas, pero a partir de la segunda temporada, la serie se convirtió en un gran éxito de la CBS. Los EEUU reconocían así su aspecto más problemático. El despegue definitivo de la serie coincidió con el inicio de la crisis de 2007, como si el término del período de “vacas gordas” especulativas y de beneficios bursátiles fáciles, hubiera permitido ver los aspectos más problemáticos de aquel país.

A lo largo de las temporadas, la serie ha cambiado a sus personajes. Unos porque no convencían, otros porque sus intérpretes exigían unas condiciones económicas desmesuradas y, algunos, simplemente por resultar despedidos después de conductas improcedentes. Con el tiempo,  fueron desapareciendo la mayor parte del elenco inicial. De hecho, en la actualidad, solamente se mantienen Matthew Gray Gubler (“Reid”, el cerebrito), A.J. Cook (“la agente Jareau”) y Kirsten Vansness (“García”, la informática). Personajes que fueron centrales en temporadas anteriores como Mandy Patinkin (“Gideon”), Lola Glaudini y su sustituta Paget Brewster (“Emily Prentiss”, que se “disuelve” misterosamente en París), Shemar Moore (“Derek”, el cachas negro) e incluso el jefe del equipo “Aaron Hitchner” (Thomas Gibson) despedido después de dar una patada a un guionista, insolentarse con un ayudante de dirección y ser detenido por conducir borracho… Los altibajos de la serie han derivado precisamente de que el público suele ser conservador y tarda en empatizar con los nuevos protagonistas.

El éxito de la serie, generó dos spin-off que resultaron canceladas al poco de lanzarse: Criminal Minds Suspect Behavior (2011) que registra la presencia de “Penélope García” como nexo de unión, y Criminal Minds: Beyond Borders (2015-2016), que internacionalizaba la serie, mostrafndo a un equipo del FBI que ayudaba a ciudadanos norteamericanos con problemas en el extranjero. Ésta última estaba producida y protagonizada por Gary Sinisse después de que terminara CSI-Nueva York (2004-2013). El episodio que transcurre en los sanfermines pamplonicas es antológico por lo desajustado de la ambientación y de todo lo relativo a España (presentada como tierra de cáctus). Ambas series se extinguieron sin pena ni gloria.