FICHA

Título original: Falcon Crest
Título en España: Falcon Crest
Temporadas: 9 (227 episodios).
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 1981-1990
Temática: Drama.
Subgénero: Saga familiar.
Resumen: Los Channing son una familia cuya fortuna procede del vino,  dirigida por una matriarca de proverbial habilidad para los negocios y para hacer la vida imposible a los que tiene cerca. La serie nos cuenta las luchas de poder, los celos y las pasiones íntima de la familia.
Protagonistas: Jane Wyman, Robert Foxworth, Susan Sullivan, Lorenzo Lamas, David Selby, Ana Alicia, William R. Moses, Abby Dalton, Jamie Rose, Margaret Ladd, Laura Johnson, Chao-Li Chi, Mel Ferrer, Cliff Robertson, Simon MacCorkindale, Sarah Douglas, Paul Freeman, Morgan Fairchild, Cesar Romero, Ken Olin, John Callahan, Dana Sparks, Brett Cullen, David Beecroft, Kristian Alfonso, Gregory Harrison, Wendy Phillips, Andrea Thompson, Rod Taylor, Assumpta Serna, Lana Turner, Gina Lollobrigida, Robert Stack, Celeste Holm, Kim Novak.
Lo mejor: de todos los culebrones ochenteros fue el de guión más afinado.
Lo peor
: la mutación de John Fortythe de bueno-buenísimo en la primera temporada a malo-malísimo en las siguientes.
Lo curioso: a diferencia de las otras dos familias protagonistas de culebrones, Dallas y Dinastía, los Channing tenían escudo heráldico: un halcón sobre cuatro cuarteles, cada uno con diferentes atributos alusivos a la uva y al origen de la familia
¿Cómo verlo?: Algunos episodios pueden verse en youTube y otros obtenerse mediante programas P2P. El producto completo está a la venta en DVD.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre FALCON CREST

Desde el punto de vista temporal, Falcon Crest aparece el mismo año que Dinastía, pero si ésta lo hace a principios de año, la otra aparece 11 meses después y cuando Dallas, anda año y medio visitando semanalmente los hogares de medio mundo. De los tres productos, sin duda, Falcon Crest es el que tuvo mejor guionización, si bien fue Dinastía el que aporta más datos e influyó más en la época y Dallas el ariete que abrió las puertas a un nuevo género que ocupó las televisiones de los años 80, como los westerns había estado presentes en los 60 o los “héroes solitarios” en los 70.

Aquí, la familia protagonista eran “los Channing”. Vivían en la propiedad que daba nombre a la serie, situada en el ficticio Valle de Tuscany que, en realidad, podría ser ubicado en las proximidades de San Franscisco en el valle de Napa, la zona vinícola de los EEUU. La serie es un portento de luchas intrafamiliares (entre “los Channing”) para evitar fragmentar la propiedad y extrafamiliares (con otras familias rivales dedicadas a la explotación de viñas). No hay, por tanto, muchas diferencias entre este planteamiento y los utilizados por las otras dos series coetáneas de Falcon Crest en los años 80: el cambio substancial era que el petróleo se había trocado en vino. Debido a este pequeño factor diferencial, la serie tuvo más aceptación en Europa (en donde buena parte de los países mediterráneos tienen la actividad vinícola como mucho más difundida que en EEUU) que en su tierra natal. Había otro elemento por el que esta serie no era tan considerada por el público norteamericano: sus protagonistas eran ricos, pero no obscenamente ricos como los de las otras dos series. Todo su ámbito de influencia alcanzaba solamente el valle, carecían de relevancia y proyección fuera de su zona de influencia. Y ya se sabe que el espectador norteamericano tiene preferencia por quienes han logrado las mayores acumulaciones de capital. Y “los Chaning” no dejaban de ser burgueses acomodados pero no multimillonarios.

Además de este elemento, otros factores presentes en la serie (el énfasis puesto en el origen europeo de la familia protagonista, la existencia de un escudo heráldico en la propiedad) remitían especialmente al Viejo Continente y tocaban temas que dejan bastante frío al espectador norteamericano. Falcon Crest fue, por tanto, el culebrón “más europeo” de los producidos en EEUU en los 80 y serviría incluso de modelo para “europeizarlo” todavía más con versiones europeas de las que Nisaga de Poder (1996-1998) ambientado en El Penedés, pero también Gran Reserva, fueron ejemplos de esta tendencia.

Como todas las series de este tipo, resulta difícil condensar la trama en apenas unas líneas: un bisabuelo de Ángela Channing trajo de Italia unas cepas después de la Guerra de Secesión norteamericana. Poco a poco, la propiedad fue prosperando y finalmente sus herederos llegaron a disponer de 200 hectáreas de viñedos en una finca llamada “Falcon Crest” por el número de halcones que la sobrevuelan (y obviamente como alusión al papel carroñero y oportunista de esta ave). La familia conserva algunos rasgos europeos (el mayorazgo o la institución del “hereu”, para impedir que las fincas se fragmenten en sucesivas herencias). La abuela Channing (una mala bestia, en realidad, que ha encarnado el espíritu de las bandadas de halcones que sobrevuelan su propiedad) ambiciona incorporar la finca vecina propiedad de una vieja familia rival (“los Agretti”). Pronto, lo que debía ser una serie sobre las luchas de una familia dedicada a la actividad vinícola, se convierte en escenario de tramas que tienen poco que ver con la uva. Neonazis, magnates de la comunicación, diarios, caballos, aparecen entremezclados inextricablemente con las cepas de vid.

Desde el punto estético ésta es, sin duda, un producto más cuidado que sus otros dos competidores. Si se observan bien las escenas se verá que parte de las filmaciones se han realizado en escenarios reales y se podrán contemplar las diferencias con el estilo de cultivo europeo de la vid. Aquello parece un jardín: pero es así como se cultiva en los EEUU, donde cada fila de vides tiene, antes y después, un frondoso rosal. No es por estética, ni para dar sensación de cuidado: el rosal es extremadamente sensible a las plagas, en caso de que éste se vea afectado por alguna, lo hará mucho antes de que afecte a la vid, por tanto será posible prever la defensa y proceder al sulfatado.

Los papeles protagonistas correspondían a Jane Wyman (“Angela Channing”), oscarizada en 1948 por su intervención en Belinda y –valor añadido- primera esposa de Ronald Reagan. Su carrera se había apagado hasta que resucitó con esta serie convirtiéndose en la malvada por excelencia de los 80. Su antítesis es su propio sobrino “Chase Gioberti” (Robert Foxworth), un buenazo acrisolado e inexperto en vinos. El guaperas es Roberto Lamas, nietísimo, al que su malvada abuela pretende hacer un clon de sí misma; tiene menos escrúpulos que una rata de cloaca y su personalidad, especialmente en las primeras temporadas revela rasgos psicóticos. “Maggi”, la sufrida esposa de “Chase” (Susan Sullivan, que actualmente ejerce de madre del protagonista de la serie Castle, 2009-2016), siempre dispuesta a unir a la familia sin importar la gravedad de las pendencias internas… Y, por supuesto, estaban presentes sufridoras (casi todos los personajes femeninos, salvo la abuela), las guapas (“Melissa”, interpretada por Ana Alicia) y una serie de petardas y petardillas ocasionales.

La serie recurrió como “valor añadido” a la presencia de actores y actrices consagrados (Robert Stack, Lana Turner, Kim Novak, Rod Taylor, Morgan Fairchild, Gina Lollobrigida, César Romero, etc.) y a actrices europeas que intentaban abrirse paso en Hollywood (Assumpa Serna).

De los tres grandes culebrones de los 80, éste es, sin duda, el que se muestra más adaptado para los estándares europeos. Pero los años no pasan en balde y este tipo de productos pertenecen a otra época y hoy se presentarían como indigestos a ambos lados del Atlántico.