FICHA

Título original: Life’s Too Short
Título en España: La vida es muy corta
Temporadas: 1 (7 episodios).
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2011
Temática: Comedia negra.
Subgénero: Fake.
Resumen: El protagonista de la película Willow que obtuvo un momentáneo éxito en los años 80 representando a un enano, con el paso del tiempo, ha ido sobreviviendo de aquellas rentas. Pero se enfrenta a problemas de trabajo y su empresa de contratación de enanos no termina de ir bien
Protagonistas: Warwick Davis, Ricky Gervais, Stephen Merchant, Rosamund Hanson, Steve Brody, Jo Enright, Matthew Holness, Kiruna Stamell, Les Dennis, Johnny Depp, Liam Neeson, Helena Bonham Carter, Steve Carell, Sting, Cat Deeley, Sophie Ellis-Bextor, Shaun Williamson.
Lo mejor: el humor negro “gervasiano” que destila la serie en cada toma.
Lo peor
: en algunos momentos el humor es demasiado facilón.
Lo curioso: Warwick Davis, el protagonista, contrariamente a lo que se sugiere en esta serie ha seguido trabajando regularmente en el cine y apareciendo en grandes éxitos.
¿Cómo verlo?: Lo ha emitido Paramount Comedy. Actualmente puede verse en Netflix.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre LA VIDA ES MUY CORTA

Los cultivadores de lo “políticamente correcto” pueden rasgarse las vestiduras a gusto con Ricky Gervais. Pero es en esta serie en donde llega más lejos que en cualquier otra que haya hecho el creador de The Office, Extras o An idiot abroad… Después de ver los siete episodios de esta miniserie, la moraleja que se puede deducir es que un enano, por el mero hecho de serlo, no está eximido de ser y/o parecer un gilipollas. Hemos empleado deliberadamente la palabra “gilipollas” que en lengua castellana y según el diccionario, quiere decir “persona que se hace daño a sí misma”. Esa persona es “Willow”, es decir, Warwick Davis, sin duda el enano más famoso del Reino Unido.

La miniserie está presentada como un “fake” (un falso documental) en el que un actor que tuvo una fama efímera protagonizando una película en los años 80 (“Willow”), intenta sobrevivir en el mundo del cine británico. Busca un papel que relance su carrera y, mientras, para salir adelante ejerce como representante de artistas enanos como él para bolos y espectáculos muy distintos. El tono de la serie es humorístico, con un trasfondo amargo: Warwick se siente limitado por su físico (como pudiera estarlo una rubia que solamente consigue papeles de tonta o un actor de más de 2 metros predestinado a aparecer sempiternamente jugador de baloncesto), pero no sale indemne de la crítica. A esas limitaciones se une un comportamiento, en ocasiones irracional, en otras rapaz intentando explotar a los de su misma estatura, exceso de ambición, falta de realismo. El mensaje que nos transmite la delirante pareja creadora de la serie (Ricky Gervais y Stephen Merchant) es que todos podemos ser unos perfectos gilipollas y hacernos daño con nuestro comportamiento a nosotros mismos. Ni siquiera una minusvalía nos impide serlo.

Si se acepta esta premisa, la serie resulta divertida, brillante y sorprendentemente original. Uno de los valores añadidos es la presencia de actores invitados: Lian Neeson, Johny Deep, Sting, Steve Carell, Helena Bonham Carter… que se representan a sí mismos logrando, por mucho que no sean actores cómicos, un efecto hilarante inmediato. En realidad, los cameos son el truco al que han recurrido Gervais y Merchant para hacer más digerible su incorrección política.

Vale la pena decir algo sobre el protagonista Warwick Davis. Contrariamente a la situación que se presenta en la serie, su carrera dista mucho de estar acabada. En 2015 participó en Star Wars: El despertar de la fuerza y el año anterior tuvo un papel protagonista en Get Santa, ha estado presente en la serie Harry Potter (2011, 2009 y 2007), Las crónicas de Narnia (2008) y otras muchas películas desde que apareciera a 1983 en El retorno del Jedi. Así pues, su carrera dista mucho de estar acabada, e incluso cabría decir que está en su mejor momento.

Hay que advertir que el humor de Gervais y Merchant es muy particular. Para los que hayan visto Extras (2005), esta serie contiene una repetición de las situaciones tragicómicas con un poso de amargura no desdeñable. Ambos suelen aprovechar los momentos más incómodos en los que se ve envuelto el protagonista (pero también las estrellas invitadas) para generar carcajadas. No es un humor gratuito: tiene como contrapartida la situación angustiosa y en esto tiene mucho de Larry David y de su genial serie Courb your enthusiasm de las que los propios artífices de La vida es muy corta reconocen su inspiración.

Una serie, en definitiva, para ver por la originalidad del tratamiento del tema, los cameos de grandes estrellas y por ser, en última instancia una travesura más de Garvais-Merchant. Si no sintonizan con este tipo de humor, mejor absténgase.