FICHA

Título original: Fernández Punto y Coma
Título en España: Fernández Punto y Coma
Temporadas: miniserie (2 episodios).
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2011
Temática: Terrorismo.
Subgénero: Política.
Resumen: Reconstrucción pormenorizada del atentado de ETA que costó la vida al presidente del gobierno español, almirante Luis Carrero Blanco.
Protagonistas: Unax Ugalde, José Ángel Egido, Régis Romele, Pedro Casablanc, Enrique Villén,Félix Cubero, Miko Jarry, Gorka Lasaosa, Christophe Miraval, Juanma Navas.
Lo mejor: que se trata de una reconstrucción detallista.
Lo peor
: que si alguien creía que iba a desvelar algún misterio, se ve decepcionado.
Lo curioso: el muy superior a la película Operación Ogro de Gilo Pontecorvo.
¿Cómo verlo?: Emitido por TVE, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 7,5

PROMO

CABECERA

MUSICA

VER SERIE

WEB NO OFICIAL

Comprar DVD en Amazon

Lo mínimo que puede decirse sobre EL ASESINATO DE CARRERO BLANCO

En este tipo de series de trasfondo político es raro que llueva a gusto de todos. En primer lugar, porque los realizadores exponen una tesis que no tiene porqué coincidir exactamente con la idea que se forja el espectador del episodio concreto. En segundo lugar, porque a veces la calidad del guión no está en consonancia con la realización. Y, a veces, incluso, puede ocurrir que en una película que reconstruye un episodio político, el guión no tenga sino una remota relación con lo que ocurrió en realidad. Sin embargo, en esta miniserie compuesta por dos entregas y con un total de 140 minutos de duración, la respuesta del público y de la crítica fue unánime: la serie estaba, desde el punto de vista técnico, muy bien realizada, con una buena dirección y unos actores que convertían en creíbles a los personajes que encarnaban además, con un guión que respondía a lo que ocurrió históricamente. Sí, porque el asesinato de Carrero Blanco, por parte de ETA, forma ya parte de la historia de España.

En efecto, Carrero Blanco era un hombre enérgico, inteligente y experimentado en el ejercicio del poder (llevaba 35 años ostentando cargos de responsabilidad política). Era, sin duda, el cerebro mejor ordenado del tardofranquismo: sabía que a la muerte de Franco, el régimen corría el peligro de desmoronarse, pero sabía también que el proceso de desarrollo económico que se había disparado en la década de los 60 hacía imposible que el régimen subsistiera con la fisonomía que había tenido hasta ese momento. Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar (y que esta miniserie no sugiere) Carrero Blanco fue el primero que diseñó una “transición controlada”. De ahí que el PSOE no fuera molestado mientras fue presidente del gobierno. Su tesis era: hasta los socialistas todo, más allá de los socialistas nada… que era, en el fondo, el mismo principio sobre el que se había levantado la democracia alemana. Si el franquismo hubiera podido sobrevivir era, desde luego, bajo la tutela de Luis Carrero Blanco.

De ahí que su asesinato, espectacular como ningún otro magnicidio político, desatara todo tipo de cábalas: de hecho hay algunos misterios, pero el mayor es cómo unos jóvenes vascos militantes de ETA tuvieron acceso a los movimientos de Carrero. Genoveva Forest Tarrat, autora del libro Operación Ogro, como y por qué matamos a Carrero Blanco, y colaboradora de ETA en el crimen, aseguró que fue ella quien, con mantilla y todo, asistió a misa en la parroquia a la que todos los días iba Carrero y pudo ver que iba con una escolta muy débil. Así, asunto resuelto: no hay misterio por ahí. Más persistente es el misterio de cómo la embajada norteamericana no advirtió que alguien estaba realizando excavaciones a menos 100 metros de su emplazamiento: eran los etarras cavando el túnel, o porqué los vecinos del inmueble, molestos por los ruidos no avisaron a la policía, o porqué los explosivos fueron tan diestramente manejados a pesar de que, a lo que parece, la dinamita ya estaba algo exudada y había perdido buena parte de su poder explosivos…

Si hubo o no conspiración para asesinar a Carrero (a los EEUU, ciertamente, no les interesaban los gobiernos autoritarios del Mediterráneo y en el plazo de tres años cayeron los coroneles griegos, el régimen salazarista en Portugal y el franquista en España) es algo en lo que la serie no entra. Lo que nos cuenta con un detallismo casi obsesivo es cómo se produjo el atentado y cuál era el estado del régimen franquita en aquel momento. Y lo hace, más o menos, bien. Incluso diríamos que es una de las mejores miniseries realizadas en España en los últimos 40 años y, sin duda, la mejor miniserie de trasfondo político.

La serie fue fruto de una colaboración entre TVE y Euskal Telebista. Aparece en un momento en el que ETA se ha asentado sin dejar señas, cuando estaba en marcha el “proceso de paz”. Existía, por tanto, cierta tranquilidad para poder aludir a ella. La serie estuvo dirigida por Miguel Bardem, hijo de Juan Antonio Bardem y que, con posterioridad a esta miniserie, rodó otra sobre un tema similar y con idéntica brillantez: El asesinato de la calle del Turco, sobre el asesinato de Prim. De ambas series puede decirse exactamente lo mismo: son detallistas en lo político, evitan especular y, sobre todo, eluden tentaciones conspiranoicas, pero dejan la puerta abierta para que el espectador intuya que hubo “algo más”…

Merece verse y merece conocerse el episodio por dos motivos: porque cambió la historia de España. Sin el crimen, la transición no se hubiera realizado como se hizo y, sin duda, se hubiera prolongado mucho más. Y, en segundo lugar, porque fue un asesinato político cometido por una organización terrorista. Carrero Blanco y sus dos acompañantes, fueron tres de las casi 900 víctimas de ETA.