FICHA

Título original: Películas para no dormir.
Título en España: Películas para no dormir.
Temporadas: 1 (6 episodios).
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2005-2006
Temática: Terror.
Subgénero: Psicológico.
Resumen: En 2005, Telecinco pidió a Chicho Ibáñez Serrador que uniera su nombre a una serie de mediometrajes de terror que, inevitablemente remitían a su mítica serie Historias para no dormir. Se rodaron seis de estos relatos dirigidos por directores conocidos con experiencia en el género.
Protagonistas: Javier Gutiérrez, Leonor Watling, Sancho Gracia, María Asquerino, Antonio Dechent, Manuel Tallafé, Terele Pávez, Asunción Balaguer, Eulalia Ramon, Gracia Olayo, Antonio de la Torre, Macarena Gómez, Adrià Collado, Núria González, Ruth Díaz, David Saldaña, Roberto Romero, Maru Valdivielso, Christian Casas, Roger Babia, Pau Poch, Daniel Casadellà, Ivana Baquero, Elsa Pataky, José Torija, José María Sanz “Loquillo”, Saurí, Nacho Moliné, Antonio Duque, Natalia Millán, Juan José Ballesta, Jordi Dauder, Victoria Mora, David Arnaiz, Adrián Marín, José Ángel Egido, Miguel Rellán, Goya Toledo, Nerea Inchausti, Eduard Farelo, Josep Maria Pou, Aitor Mazo, Nieve de Medina, Montse Mostaza, Alejandra Lorenzo, Mariana Cordero, Asunción Díaz,
Lo mejor: se reune a seis directores considerados como especialistas del género de terror.
Lo peor
: que Chicho Ibáñez Serrador se viera embarcado en el proyecto.
Lo curioso: fue el último trabajo de Chicho para una cadena generalista.
¿Cómo verlo?: Está a la venta en DVD y puede conseguirse a través de programas P2P. En youTube también se puede ver la mayoría de los episodios

Puntuación: 6,5

PROMO

CABECERA

MUSICA

VER SERIE

WEB NO OFICIAL

Comprar DVD en Amazon

Lo mínimo que puede decirse sobre PELÍCULAS PARA NO DORMIR

Cuando Chicho Ibáñez Serrador ya era un jubilado de 70 años, trataba por todos los medios de seguir en activo y su mente seguía lúcida creando nuevos proyectos. Tres años antes, TVE había ofrecido una nueva temporada de Un, dos, tres… a leer esta vez, con el mismo formato que el histórico programa de los años 70 Un dos tres… responda otra vez. Pero los tiempos habían cambiado y los gustos también.  Era loable –e incluso necesario- el dar un giro al concurso para promover la lectura e incluso Luis Roderas estuvo sembrado en su presentación, pero, a pesar de un estreno prometedor, su audiencia no permitió una segunda temporada. Tres años después, con su prestigio incólume como realizador televisivo, esta vez fue Telecinco la que recurrió a él como “coordinador editorial” de una serie de seis mediometrajes dirigidos cada uno por un director distinto y que remitían directamente a las famosas Historias para no dormir.

No quedaba clara cuál era la función específica de Ibáñez Serrador en este producto, al parece era él quien seleccionaba los guiones. Solamente uno de los episodios fue dirigido por él (La Culpa) y no fue el que recibió más elogios, precisamente. De hecho, más que una película de terror se trataba de un film psicológico y en este terreno es correcto. Los otros episodios están dirigidos por Alex de la Iglesia (La habitación del niño), Jaume Balagueró (Para entrar a vivir), Paco Plaza (Cuento de Navidad), Mateo Gil (Regreso a Moria) y Enrique Urbizu (Adivina quién soy). Son de calidad variable y si se trata de realizar un promedio de puntuaciones, estaría en torno al 6,5. En nuestra opinión, la dirigida por Mateo Gil es la más interesante.

Si la serie ha sido criticada especialmente por algunos que consideraban que no daba suficiente terror, sino que en algunos casos, los guiones eran intimistas o, como en el caso de la muestra dirigida por Chicho Ibáñez, se trataba de una película as psicológica que terrorífica. En general, se considera que un producto pertenece al género del terror cuando aporta sorpresas inesperadas que causan miedo y no son explicables racionalmente. No hace falta ni que hayan excesivos higadillos (cine gore), ni que aparezcan monstruos clásicos (terror gótico), ni monstruos futuristas (ciencia ficción). Ciertamente, las fronteras entre les géneros no son completamente impermeables e inducen a confusión a espectadores que no tienen claros los contornos de cada especialidad. Y esto es lo que ocurre con esta serie: en los años 60 parecían estar más claras las fronteras éntrelos géneros. De ahí el éxito de Historias para no dormir. Sin embargo, cuarenta años después, el público de Telecinco se mostraba mucho más acrítico y tenía otra idea de lo que era el terror. Se quejaban de que los sobresaltos no sobresaltaban o de que los episodios no generaban suficiente sensación de terror (de hecho, si vamos a ver, el más extremo en esa dirección, el dirigido por Alex de la Iglesia, distaba mucho de ser el mejor).

Quizás, el problema es que el producto no se adaptaba a la audiencia del canal. De hecho, la serie tardó inexplicablemente en emitirse y solamente se hizo dos años después de encargarse. Inicialmente, los dos primeros episodios se proyectaron en Telecinco, pero la cadena decidió relegarlos a los canales secundarios del grupo. Inexplicablemente, las películas se difundieron antes en un pack de DVD.