FICHA

Título original: Black Sails.
Título en España: Black Sails.
Temporadas: 4 (38 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2014-2017
Temática: Aventuras.
Subgénero: Piratas.
Resumen: Un grupo de piratas van a la caza de un galeón español repleto de oro. Para ello se producen alianzas entre piratas, luchas por el poder, traiciones, líos de faldas y se abordan barcos con la facilidad con la que se asalta una cama.
Protagonistas: Toby Stephens, Luke Arnold, Toby Schmitz, Hannah New, Jessica Parker Kennedy, Clara Paget, Winston Chong, Tom Hopper, Andre Jacobs, Zach McGowan, Lise Slabber, Laudo Liebenberg, Craig Jackson, Hakeem Kae-Kazim, Patrick Lyster, Luke Roberts, Louise Barnes, Zethu Dlomo, Lawrence Joffe, Anna-Louise Plowman, Chris Fisher, David Butler, Andrian Mazive, Dylan Skews, Richard Wright-Firth, Wilson Carpenter, Alistair Moulton Black, Roland Reed, Richard Lukunku, Ray Stevenson, Fiona Ramsay, David Wilmot.
Lo mejor: puede ser considerada una precuela de La Isla del Tesoro de Robert L. Stevenson.
Lo peor
: la tribu de los piratas y su democratismo recuerda extraordinaramente a la bancada parlamentaria de Podemos.
Lo curioso: que la inspiración procede de un documental.
¿Cómo verlo?: En Netflix.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre BLACK SAILS

Películas de piratas hay todas las que se quiera; es, sin duda, uno de los géneros más repetidos en la historia del cine. Incluso, La Isla del Tesoro ha sido llevada en una docena de ocasiones a la pantalla grande. Sin embargo, sólo unas pocas series televisivas se han ocupado del género: Piratas (de Telecinco, 2000, un verdadero desastre), Neverland (2011, basada en personajes tomados prestados de Peeter Pan, que apenas produjo impacto), Once Upon a Time (2011-hoy, que va por su sexta temporada y sigue funcionando), Crossbones (2014, con John Markovich) y, la parienta próxima de ésta última, Black Sailors, sin duda la mejor de todas. Parece evidente que todas estas series son contemporáneas de la saga Piratas del Caribe. El “capitán Sparrow” parece haber reavivado la fortuna del género nuevamente.

Ahora bien, Black Sailor, en realidad, no es hija directa y reconocible de la saga protagonizada por Jhonyy Deep, sino que tiene su inspiración directa en un documental brillantísimo e impactante: Los ángeles negros de la utopía, cuyo visionado recomendamos antes de emprender el recorrido por las 38 entregas de Black Sailors. Todas las tesis que presenta el documental, son recogidas en la serie. En este sentido, la serie tiene algunos elementos ausentes en otras películas sobre piratas y destaca por un mayor rigor, sino histórico, si al menos en lo relativo a las costumbres de la “época dorada” de la piratería en el Caribe.

Luego está, claro, dos añadidos que dan personalidad propia a la serie: el primero es entroncarla casi como una precuela de la novela La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson. De hecho, el co-protagonista de la serie es “John Silver”, el cocinero que luego se transformará en “John Silver el largo”, temible pirata con patapalo y cotorra en el hombro, mientras que el “temible Capitán Flint” o el desgraciado “Ben Gun”, personajes de Stevenson, aparecen también aquí antes de su periplo por la obra del novelista escocés. En este sentido, la serie tiene su interés porque tiende a explicar cómo los personajes han llegado a las situaciones que nos presenta Stevenson.

Ahora bien, hay una concesión poco admisible. Con demasiada frecuencia se diría que estamos asistiendo a una versión porno de La Isla Misteriosa. No es, desde luego, por pacatería ni sexofobia que consideramos que los promotores de esta serie han introducido escenas de sexo que, en realidad, aportan muy poco a la trama central. Por lo demás, si alguien quiere ver en acción a estrellas del porno tiene, a estas alturas un repertorio de especialidades y parafilias, con las que una serie televisiva jamás puede (ni debe) competir. Ver a dos piratillas marcándose un dúo lésbico, pudo ser el no-va-mas en los tiempos en 1934 cuando se filmó la primera adaptación para el cine de la novela y resultaba algo inédito en el cine de piratas. No ahora. Por otra parte, una cosa es sugerir erotismo y otras muy distinta ofrecer sexo explícito e inoportuno.

Los efectos especiales son buenos, las interpretaciones también, las caracterizaciones de los piratas muy logradas y, sobre todo, el guión, especialmente en los primeros capítulos refleja –más o menos- la vida y las costumbres de la piratería, que sorprenderán a quienes son adictos al género pero no han visto el documental en el que se inspira la serie.

La serie puede verse y disfrutarse a condición de que a uno le guste el género de aventuras, tenga interés por una aproximación diferente al género y, especialmente, si ha visto el documental Los Ángeles Negros de la Utopía. Ahora bien, la serie se prolonga por espacio de 38 horas. Si no dispone de ese tiempo, vea el documental en cuestión. Damos por supuesto que en su juventud leyó la novela de Stevenson o que en su dilatada vida como cinéfilo, se habrá hecho con alguna versión cinematográfica de la novela. De lo contrario, irá algo perdido con esta serie.