FICHA

Título original: The Pacific.
Título en España: The Pacific.
Temporadas: 1 (10 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2010
Temática: Bélica.
Subgénero: Segunda Guerra Mundial.
Resumen: Serie basada en hechos reales que retrata las aventuras de tres marines de los EEUU que participaron en las batallas contra los japoneses en el Pacífico.
Protagonistas: James Badge Dale, Joseph Mazzello, Jon Seda, William Sadler, Rami Malek, Ashton Holmes, Brendan Fletcher, Nathan Corddry, Isabel Lucas, James Gould, Jon Bernthal, Josh Helman, Ben Chisholm, Chris Milligan, Byron J. Brochmann, Martin McCann, Keith Nobbs, Toby Leonard Moore, David Ludlow, Jacob Pitts, Tom Budge, Dylan Young, Conor O’Farrell, Joshua Biton, Linda Cropper, Leon Ford, Scott Gibson, Liam McIntyre, Annie Parisse, Gary Sweet, Matt Craven.
Lo mejor: Un buen nivel de realismo en las escenas de lucha.
Lo peor
: Descenso progresivo en el interés de la trama a partir del tercer episodio.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre THE PACIFIC

A nadie se le escapa que The Pacific es hija directa de Band of Brothers, y que ésta última no es más que la derivación de Salvad al Soldado Ryan (1998). Los efectos especiales, los filtros y la técnica de filmación de los combates es idéntica y resulta diáfano que los dos productos televisivos (que tienen a Tom Hanks y a Spielberg como promotores indiscutibles), simplemente han buscado rentabilizar la inversión y los conocimientos técnicos aquilatados durante la filmación de la película oscarizada. La trama nos sitúa en la Segunda Guerra Mundial, en el frente indicado por el título: The Pacific.

A través de diez entregas, el espectador irá poniéndose en la piel de tres marines de los EEUU que han estado bajo el fuego enemigo en las batallas más importantes de aquel conflicto. Empiezan como soldados bisoños en las arenas de Guadalcanal y, tras pasar por las playas de Iwo Jima y Okinawa, regresan a casa. Desde el punto de vista histórico, la serie aporta un cierto conocimiento sobre la última fase de la Segunda Guerra Mundial en el frente del Pacífico. La serie se basa en los relatos escritos por dos de los marines protagonistas pertenecientes a la Primera División, recuperados por el mismo guionista que participó en la elaboración de Brand of brothers, con un resultado muy parecido.

Desde el punto de vista de lo que vemos en las escenas no hay nada reprochable: todo ocurrió, más o menos, como se cuenta en la serie: las armas, los uniformes, los escenarios, son similares e incluso en la reproducción de las escenas de lucha existe un tratamiento realista de las situaciones. La escuela de “el soldado Ryan” se basa, precisamente, en romper con los tópicos de las películas bélicas existentes hasta ese momento y buscar, por encima de todo, el verismo, incluso en los ruidos más secundarios. Nos podemos hacer, pues, una idea muy clara de cómo fue la guerra en aquel frente. Quedaría por ver la visión japonesa: unos soldados dando la vida en el frente, sabiendo que la aviación norteamericana estaba bombardeando a gran altura a sus familias en el Japón. Pero esta, naturalmente, es otra historia a la que Spielberg ha preferido no aproximarse ni siquiera cuando rodó Menphis Belle (1990). Sí, porque la eufemísticamente llamada “aviación estratégica” es un invento anglosajón cuyo fin no es destrozar a las tropas combatientes (para ello existe la “aviación táctica” que era la desarrollada por Alemania y el Japón durante la última guerra mundial), sino anular la moral de la retaguardia mediante bombardeos masivos e indiscriminados sobre la población civil. Y en tanto que Spielberg es un enamorado de la estética de la Segunda Guerra Mundial, se pusiera en algunas de sus producciones en la piel de los ciudadanos que recibían aquellos mantos criminales de bombas incendiarias. Hiroshima y Nagasaki o Dresde y Colonia esperan que Spielberg se acuerde de ellas…

Los méritos de The Pacific concluyen aquí: en la estética de la violencia en un momento dado de la historia. A medida que va avanzando la serie se percibe una caída progresiva del intento de profundizar en la psicología de los protagonistas y se convierte en una película “de guerra”, similar a cualquier otra de las producidas en serie en los años 50-70, sólo que con una estética más cuidada y unos medios técnicos muy superiores. Nada más.

Gustará a los habituales del cine bélico. Por supuesto, si Band of brothers o Salvad al soldado Ryan encajó con sus gustos, esta serie está en la misma línea, así que, probablemente, le guste. Finalmente, los pacifistas con vocación masoquista que quieran conocer los destrozos de la guerra (las escenas de la serie no exageran respecto al panorama de cadáveres japoneses tendidos en las playas) verán confirmada su tesis de que la guerra moderna es una masacre sin sentido.