FICHA

Título original: Ray Donovan (4ª y 5ª Temporada).
Título en España: Ray Donovan (4ª y 5ª Temporada).
Temporadas: 12 episodios).
Duración episodio: 43 minutos.
Año: 2016
Temática: Thriller.
Subgénero: Accion.
Resumen: Ray Donovan el “solucionador” de problemas de los famosos se enfrente a una mafia rusa y solicita ayuda a su familia.
Nuevos personajes: Lisa Bonet, Gabriel Mann, Ted Levine, Ismael Cruz Córdova, Dominique Columbs, Raymond J. Barry, Embeth Davidtz
Lo mejor: está al nivel de las tres temporadas anteriores.
Lo peor
: una salida demasiado fácil.
¿Cómo verlo?: Fue emitida por Canal Plus Series Xtra. Pueden bajarse los episodios mediante programas P2P.

Puntuación: 7,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre RAY DONOVAN (4ª TEMPORADA)

Sabemos cuál es la tarea de “Ray Donovan”: solucionar problemas de los famosos. Es como una especie de “señor Lobo” (el personaje de Tarantino en Pulp Fiction, representado por Harvey Keitel). Conocemos los antecedentes del personaje: Ray Donovan. Es, pues, un viejo conocido y sabemos por dónde nos va a llevar en esta cuarta temporada: lo que vamos a ver son doce entregas de un thriller de tensión continua con pocos momentos para respirar. La cuarta temporada no decepciona a los que han visto las tres anteriores y desean que la quinta, ya filmada, llegue a España lo antes posible.

Parece difícil que una serie que tuvo tres temporadas con un nivel bastante alto y supo mantener el interés para la audiencia, siga en las mismas posiciones sin descender lo más mínimo: las circunstancias del personaje no cambian (sigue siendo un “solucionador”), lo que cambian son las circunstancias externas e incluso el entorno familiar. A diferencia de en las tres primeras temporadas, las relaciones entre el protagonista (Liev Schreiber) y su padre (John Voight) son algo mejores y sus hermanos le crean menos problemas. Sin embargo, los nuevos elementos que aparecen en la trama ensombrecen su vida cotidiana: un familiar próximo tiene un cáncer de mama, uno de sus clientes –un boxeador hispano- se convierte en una fuente innumerable de problemas a causa de las relaciones con su propia hermana, una toxicómana obsesiva, su hermano “Bunchy” tiene un hijo, pero su mujer será internada en una institución psiquiátrica a causa de una depresión post-parto y, finalmente, unos mafiosos rusos quieren vengar el asesinato de los ocho armenios con los que concluyó la temporada anterior. Se trata de una red que utiliza una galería de arte como tapadera y que está dirigida por una mujer que también ha sufrido cáncer de mama.

Todos estos elementos –y algunos más- reunidos en los doce episodios y bien enlazados con las temporadas anteriores (reaparece el deslumbrante personaje del antiguo directivo del FBI “Ed Cochran”, metido a rockero, interpretado por Hank Azaria) componen esta cuarta temporada, un todo con las anteriores. También en esta temporada, los guionistas han sabido reunir a todos los elementos presentes que, inicialmente aparecían dispersos, en una única trama a la que han terminado confluyendo las secundarias desarrolladas en los primeros episodios.

Como suele ocurrir en las series norteamericanas de este género, el casting no ofrece puntos débiles: absolutamente todos los personajes están encarnados por actores que se adaptan perfectamente: sería difícil encontrar a una actriz como Lisa Bonet que pudiera dar un aspecto más riguroso de la politoxicómana hermana del boxeador, o un Ted Levine (al que conocíamos en su papel de “capitán Stottlemeyer” en la serie Monk (2002-2009) convertido aquí en un atrabiliario tejano propietario de un casino, o a Embeth Davidtz propietario de una galería de arte y sobrina de un mafioso ruso encargada de “resolver” la cuestión del asesinato de los armenios miembros de su red…

La temporada está bien atada y todos los elementos presentes en las tramas secundarias se desarrollan de manera fluida. Obviamente, algunas de estas tramas tienen más fuerza narrativa que otras. El tema del cáncer de mama, por ejemplo, hubiera podido obviarse y la serie no habría perdido interés. Pero era necesario que una de las habituales protagonistas tuviera un espacio concreto en el que moverse. Así mismo, la afición del hijo del protagonista por las armas es un elemento muy secundario y los problemas de la esposa de “Bunchy” también tienen el mismo rango. Hay elementos, por tanto, que hubieran sido prescindibles y que aportan poco a la trama central… pero, sin embargo, la ligereza y fluidez del argumento hace que no pasen completamente desapercibidos y que tengan importancia e interés por sí mismos.

Igualmente, el papel de “Micky”, el padre del protagonista, sigue siendo el elemento más excéntrico de toda la trama, lo que le ocurre a él o se desata a través suyo es uno de los elementos centrales; el otro son las peripecias de “Ray Donovan” al servicio de sus clientes o su particular forma de resolver las situaciones en las que se encuentra él mismo o alguno de los miembros de su familia. Ambos hilos constituyen ya la doble hélice espiral de la temporada, el ADN de la misma. Liev Schreiber en esta temporada aparece como más atormentado interiormente que en las anteriores, da la sensación en algunos momentos de estar al borde del hundimiento interior: los mafiosos rusos han amenazado a lo único que hace de él un personaje humano, su familia.

Cabe decir que la cuarta temporada está muy bien concebida y atada. Es cierto que muchos de los elementos que aparecen son de realismo discutible. Pero es ficción: es indudable que las cosas no son ni pueden ser exactamente como nos la pinta la serie: ni resulta tan fácil asaltar un casino, ni es tan sencillo sacar a un preso acusado de ocho asesinatos de prisión, ni resolver un enfrentamiento con una poderosa mafia rusa tal como se realiza en las últimas escenas. Cuando decidimos ver un thriller sabemos que lo que vamos a ver y la realidad tienen sólo aspectos coincidentes: no es la descripción de hechos reales a lo que vamos a asistir. La cuestión es si la intensidad del relato es suficiente como para hacernos olvidar, en caliente, lo inverosímil de algunas situaciones. Y Ray Donovan lo ha logrado en esta cuarta temporada.

La temporada tiene, además, tres elementos destacables: el primer de todos es que, a diferencia de otras series norteamericanas que ponen un especial cuidado en la cabecera de la serie (véase por ejemplo, las cabeceras que vimos en True Detective o en Carnivàle) una característica de Ray Donovan es su completa ausencia: ésta se limita a una pantalla en negro con el nombre de la serie en blanco. Otro rasgo característico (y lo que lo diferencia de otras series similares) es que, desde la primera temporada, ninguno de los miembros de la familia ha muerto o desaparecido: los protagonistas de la primera temporada, seguirán siendo los que veremos en la quinta, sin mermas, sin ausencias. ¿Motivo? Que en esta serie las descripciones y contornos de los personajes son muy nítidas y concretas: la serie no puede prescindir de uno sin verse desequilibrada: lo que dice mucho sobre el trabajo de creación previa de los guionistas.

Finalmente, esta temporada tiene un mensaje que está ausente de las anteriores (o al menos que no resulta tan explícito): la familia unida vence cualquier peligro. A pesar de las diferencias entre el protagonista y su padre, a pesar de los conflictos entre padres e hijos, a pesar de los celos y los problemas en el interior del matrimonio, a pesar de las diferencias de criterio entre los hermanos del protagonista y él mismo… a pesar de los pesares, si la situación dramática en la que se encuentra la familia puede remontarse es precisamente gracias a la cohesión vincular entre sus miembros.

La cuarta temporada es de visionado imprescindible para todos los que se han sentido a gusto viendo las tres temporadas previas. Pero también, quien no las conozca se sentirá atraído por este personaje y su entorno familiar y profesional, sabrá apreciar el interés y la tensión de esta temporada y le animará a conocer las anteriores. Y si lo suyo son los thrillers, esta temporada es una suma de todos los elementos propios del género.

5ª Temporada (episodios 1º – 3º)

La nueva temporada de Ray Donovan contiene algunas novedades imprevistas. La esposa de “Ray” sigue estando presente, pero de otra forma… En efecto, en las primeras escenas vemos que circula con su esposa en una noche cerrada cuando la presencia de una chica corriendo en la carretera, hace que el coche se desvíe de su rumbo y sufra un accidente, aparentemente poco violento, pero tendrá gravísimas e imprevistas secuelas para “Abby”. Esto cambia completamente la vida de “Ray” y de su familia. Además, su hermano “Terry” ha contraído matrimonio con una policía. Lo que, aparentemente, iba a ser una feliz relación, se tuerce desde el momento mismo del convite nupcial cuando el hermano de la novia pronuncia unas palabras ofensivas para la familia Donovan y terminan, como podía esperarse, a puñetazos. “Terry”, a todo esto, ha podido detener su Parkinson con una intervención quirúrgica y la implantación de un chip en su cerebro. “Bunchy” sigue felizmente casado. Incluso el padre de la saga, “Mickey”, parece haberse reformado y ya no piensa en formas de enriquecimiento tan fáciles como problemáticas. De hecho, en los primeros episodios empieza a escribir un guión cinematográfico con una vieja máquina de escribir. “Ray” sigue sacando a famosos y famosas de problemas y lo hace con su estilo particular, siempre efectivo. Sin embargo no parece tener -al menos hasta el tercer episodio de la temporada- un gran interés por las mujeres hermosas que se cruzan en su camino. Hasta aquí, la serie parece ligeramente más reposada que en las temporada anteriores. Tiene el aliciente de la presencia de Susan Sarandon (“Satamantha Winslow”) como personaje influyente en Hollywood que empieza a relacionarse con “Ray”, requiriendo sus servicios, pero más adelante es seguro que la relación se irá estrechando y/o complicando. A esto hay que unir los problemas familiares de “Ray”, especialmente en las relaciones con sus hijos. La chica ha ingresado en la Universidad, mientras que el chico empieza a dar problemas… simplemente, quiere ser como su padre y ya se ve en el Cuerpo de Marines de los EEUU, ante el horror de su tío “Terry” que no sabe cómo disuadirle. En lo que se refiere a los dos colaboradores de “Ray”, “Lena” y “Avi”, el segundo vuela por su cuenta, mientras que la primera sigue prestando su colaboración a “Ray”. También vendrán problemas por parte de “Avi”… Estos tres primeros episodios están siendo una “mise en scéne” de lo que ocurrirá en los siete próximos capítulos. Decir que “se masca la tragedia” es poco: los protagonistas, puede intuirse, están instalados en plena tragedia.