FICHA

Título original: Aquí paz y después gloria.
Título en España: Aquí paz y después gloria.
Temporadas: 1 (8 episodios).
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2015
Temática: Comedia.
Subgénero: Enredo.
Resumen: Dos hermanos idénticos en el físico pero completamente diferentes en sus oficios (sacerdote uno y estafador el otro), se encuentran y uno sustituye al otro caído en coma.
Actores principales: Antonio Resines, Mónica Estarreado, Antonio Molero, César Sarachu, César Camino, Nazaret Jiménez, Malena Gutiérrez, Lucía de la Fuente, Belén Cuesta, José Manuel Ponga, Juan Antonio Lumbreras, María Hervás, Cristian Valencia.
Lo mejor: César Sarachu como “Obispo Marciano Martínez”.
Lo peor
: la incomprensible falta de respeto de la cadena con el público.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 5,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre AQUÍ PAZ Y DESPUÉS GLORIA

Se cambió tantas veces el horario de emisión de esta serie que resulta imposible establecer si su fracaso y la caída en picado de las audiencias se debió a la falta de calidad o al despiste que sufrieron los espectadores que intentaban verla. La serie no fe, desde luego, ninguna maravilla pero, era una serie de esas que si no se veía el primer episodio costaba luego “engancharse” al resto. Apenas soportó ocho episodios servidos a trompicones y luego se refugió en la sección de televisión a la carta de Telecinco. Fue un producto efímero e irrelevante casi surrealista, pero eso sí, sin complicaciones.

Aquí paz y después gloria se trata de una clásica serie de humor basada en equívocos. El principal y del que derivan todos los demás es cuando “Paco” (Antonio Resines) intenta huir de unos mafiosos y acude con nocturnidad y alevosía a la rectoría de su hermano gemelo “Ángel” (de nuevo Antonio Resines) para robarle el pasaporte. Descubierto por éste no puede cumplir su plan y, lo que es peor, los mafiosos los secuestran a los dos. Pero el vehículo que los lleva sufre un accidente y “Ángel” queda en coma, asumiendo su rol “Paco” hasta que pueda huir al extranjero. A partir de aquí se producen todos los equívocos y sorpresas que pueda imaginarse.

El arranque de la serie fue difícil: una vez rodado el primer episodio, la cadena no se sintió satisfecha y lo cambió prácticamente todo: guionistas, actores (prácticamente todos, salvo Resines) e incluso los nombres de los protagonistas y, por supuesto, el título de la serie (que debería haberse llamado He visto un ángel). Todo esto tenía lugar en 2013. La serie, finalmente, se estrenó en 2015. El calvario no terminó allí: a los cuatro episodios desapareció de la parrilla (el cuarto se emitió, por cierto, un miércoles en lugar de los martes como se había hecho con los tres anteriores). Y, los cuatro siguientes, debieron esperar hasta el verano para emitirse… un lunes. Hubiera resultado milagroso que con todos estos cambios algún devoto hubiera podido seguir esta serie esquiva…

El estreno de la serie fue todo un éxito: un 20’7% de la audiencia (3.681.000 espectadores) siguieron el primer episodio, sin embargo, el octavo, emitido a mediados de agosto de 2015, apenas recogió un 6% de hare (429.000 espectadores). ¿Qué había ocurrido? La interrupción que sufrió la serie de tres meses, relegó los últimos cuatro episodios a los meses de verano en los que la audiencia cae masivamente. Los cambios continuos en la programación actuaron negativamente, pero también es cierto que la serie funcionaba a medio gas y que los destellos de comicidad no eran excesivos.

En su concepción la serie era extremadamente simple: basado en la “madre de todos los equívocos” (un gemelo sustituye a otro del que ignora cualquier cosa que tenga que ver con su vida o con su trabajo), dando lugar a más y más equívocos de naturaleza menor: al oficiar la misa, el falso sacerdote en lugar del “podéis ir en paz” dice aquello otro de “que la fuerza os acompañe”. Nadie pretendía, verosímilmente, realizar una obra maestra del humor, ni siquiera una serie que perdurase. Ni, por lo demás, podía prolongarse durante más tiempo. Las interpretaciones eran aceptables, algo desiguales, pero, en su conjunto, aceptables y la serie era de presupuesto ajustado. Por ahí siguen on line los episodios para quien quiera comprobar lo que decimos.