FICHA

Título original: Los tres mosqueteros.
Título en España: Los tres mosqueteros.
Temporadas: 1 (20 episodios).
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 1971
Temática: Aventuras.
Subgénero: Novela histórica.
Resumen: La conocida novela de Alejandro Dumas dramatizada por actores españoles y en formato telenovela
Actores principales: Sancho Gracia, Víctor Valverde, Joaquín Cardona, Ernesto Aura, Maite Blasco, Mónica Randall, Elisa Ramírez, Ramón Corroto, Félix Navarro, Francisco Piquer, Alejandro Ulloa.
Lo mejor: TVE en aquella época se atrevía a todo.
Lo peor
: el blanco y negro aumentaba la sensación de cartón piedra.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse comprarse en formato DVD.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre LOS TRES MOSQUETEROS

Desde finales de los 50 hasta principios de los 70, TVE emitía un programa diario: Novela. En algunas temporadas, estas novelas estaban dramatizadas de tal forma que duraban una semana (5 episodios), pero, más adelante, en otras, empezaron a prolongarse durante más entregas. En todos los casos se trataba de adaptaciones de novelas de autores españoles y extranjeros que gozaban de fama o habían tenido notoriedad en su tiempo. No solamente se facilitaba la tarea a los guionistas (que se limitaban a realizar la adaptación) sino que, además, se apostaba sobre seguro. El hecho de que se tratara de obras literarias clásicas o en vías de serlo, hacía que las telenovelas cumplieran su función: aumentar la cultura de los espectadores. Lo que no era poco. A finales de los años 60, una de estas telenovelas, El conde de Montecristo, alcanzó una resonancia especial que animó a los directivos de espacios dramáticos de TVE a seguir en esa dirección y adaptar otro clásico de los Dumas. Fue así como los espectadores pudieron ver Los tres mosqueteros.

Vale la pena recordar que fue en los años del felipismo, cuando José María Calviño era director general de RTVE, cuando se produjo un giro brutal en la programación de la que todavía era la única cadena: con Calviño la partidocracia entró en TVE y, con ella, la degeneración progresiva del “ente”. La cultura quedó aparcada en TV2 y se prescindió del equipo de profesionales que había dirigido y guionizado los espacios dramáticos durante el franquismo y la transición. Empezaron a llegar en cascada los peores culebrones iberoamericanos y la producción nacional en el terreno de las telenovelas se estancó. Programas como la miniserie Los tres mosqueteros fueron considerados como “evasión franquista” y liquidados junto a los Estudio 1. No fue, desde luego, el mejor momento e TVE.

Los tres mosqueteros se había llevado muchas veces al cine (y se llevará muchas más desde entonces, tanto a la pantalla grande como al televisor), pero sólo en esa ocasión interpretado por jóvenes actores españoles. Es importante destacar este hecho: la mayoría de los actores que protagonizaron esta serie tenían la misma edad que los que décadas después, ya en el nuevo milenio estuvieron presentes en serie “de jóvenes” (Al salir de clase, Física o química, Compañeros, etc.). Compárense los niveles de actuación, la expresividad, las dicciones, la gestualidad y se verá con demasiado claridad que, una de dos, o entonces los castings eran mucho más exigentes, o existían mejores actores.

Ni Sancho Gracia, ni Víctor Valverde, eran actores consagrados en 1971. Habían protagonizado algunas telenovelas y estado presente en Estudios 1, pero tenían por delante a dos generaciones de actores que les precedían, curtidos todos en el duro oficio del teatro. Las limitaciones presupuestarias y técnicas que indudablemente existían se compensaban con la calidad en las actuaciones. El resultado eran productos como éste (que hoy puede adquirirse en formato DVD y que, lamentablemente, la web de RTVE no ha puesto todavía en su sección de Televisión a la Carta.

Las nuevas generaciones pensarán que Los tres mosqueteros es una película de Hollywood protagonizada por actores de moda en cada momento. Su éxito se basará en la espectacularidad de los efectos especiales y en la promoción. Pero tendrán poco que ver con la novela original. Pedro Amalio López, artífice de esta miniseries española, en cambio, supo reflejar perfectamente el espíritu de la novela de Dumas. El respeto fue estricto en relación al guión. El cartón piedra que podía adivinarse en algunas escenas y la omnipresencia de tonos grises quedaban compensados por la actuación del reparto que, tanto en este, como en otros productos similares, estuvo a la altura.

Quizás lo más terrible de nuestra época es que la televisión, pudiendo ser un medio de transmisión y preservación de la cultura, ha abdicado de esta tarea para reorientarse como mero espectáculo de masas. La falta de series como esta hace más notable todavía esa orientación.