FICHA

Título original: Carmina
Título en España: Carmina.
Temporadas: miniserie (2 episodios).
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2015
Temática: Biopic.
Subgénero: Corazón.
Resumen: Vida y muerte de Carmina Ordóñez, protagonista indiscutible de la prensa del corazón desde los años 80 hasta su fallecimiento en 2004.
Actores principales: Patricia Vico, Beatriz Argüello, Mauricio Bautista, Ángel Caballero, Ana Caldas, Yohana Cobo, Cristina de Inza, Miguel Diosdado, Carla Díaz, Miquel Fernández, Iván Hermés, Adrián Lamana, Juanma Lara, Petra Martínez, Santiago Meléndez, Noelia Muñoz, Claudia Traisac, José Ángel Trigo, Belinda Washington.
Lo mejor: El esfuerzo de Patricia Vico por encarnar al personaje
Lo peor
: Transformar una muñeca rota en espectáculo.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 5,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre CARMINA

La Carmina que da nombre a la serie no es otra que Carmen Cayetana Ordóñez González, por cuyas venas corrían la sangre de dos sagas de toreros: Antonio Ordóñez y los Dominguín. Cuando estaba casada con otro torero, Francisco Rivera Paquirri, y aún militaba en Fuerza Nueva, tuvo dos hijos, ambos toreros de profesión. En efecto, esta Carmina no es otra que “Carmina Ordóñez” un personaje de la prensa del corazón que acaparó la atención de la opinión pública durante un largo ciclo de 30 años. Había devotos de la prensa del colorín que conocían con pelos y señales la vida de esta musa. Era natural que pronto mereciera la atención de las televisiones privadas cuando irrumpieron a mediados de los años 80. Gracias a este nuevo medio, todo un país pudo envidiar a Carmina Ordóñez y a sus amores, conmoverse con sus desgracias personales, seguir, entre angustiado y obsceno, sus caídas y recaída en no se sabía muy bien qué problemas de salud o de ánimo y, finalmente, vivir su muerte con la misma intensidad que se vivió la muerte de Michael Jackson el 25 de Junio de 2009. Su vida fue polémica, su muerte más aun y, en la actualidad, más de una década después de su desaparición, esporádicamente todavía aparecen “revelaciones” sobre su vida y su muerte.

Carmina Ordoñez trabajó durante un tiempo en el programa A tu lado de Telecinco. Su última aparición fue el 22 de julio de 2004. Al día siguiente, fallecería. No era raro que esta cadena hiciera todo lo posible por provechar el tirón mediático de la diva. En realidad, hay que reconocerle a Carmina un estilazo y una personalidad que ya quisieran para sí las “reinas del corazón” que la han sucedido desde entonces. Pero, también hay que reconocer, que personajes como Carmina Ordóñez mercadearon con su vida y que buena parte de los problemas y crisis que afrontó fueron el fruto de una inestabilidad permanente que había elegido y de la exposición mediática de la que vivió permanentemente en sus últimos veinte años. Carmina Ordóñez terminó siendo la habitual “muñeca rota”. No sé hasta qué punto puede ser moralmente admisible que uno de los medios que más le atribuyeron ese rol, le dedicara como penúltimo intento de exprimir su tirón mediático esta serie.

Seamos claros: una serie sobre un personaje “del corazón” no puede aportar gran cosa. En realidad, la fotografía es modesta, el guion casi una parodia, la historia, en realidad, intrascendente salvo para la interesada y su entorno. La serie se salva por la calidad y el esfuerzo de la actriz que encarna el papel protagonista, Patricia Vico, a quien conocimos en La Casa de los líos, en el personaje de “Fifa” y  la que más tardíamente volvíamos a ver en Las aventuras del capitán Alatriste. La Vico logra captar el fondo del personaje que representa: sus luces y sus sombras y su actuación supone lo mejor de la serie.

Ésta, por lo demás, no debería de haberse rodado. Ya es triste que alguien comercie con su vida. Pero más triste aún es que otros comercien también con su muerte. Las “muñecas rotas” siempre generan cierta admiración y ternura. Pero no estamos muy seguros de que no merezcan un respetuoso silencio una vez han muerto. Por agitada que sea la vida de alguien, por frívola y oportunista, los muertos merecen un respeto. No es que esta serie sea irrespetuosa –que no lo es, se limita a contar lo que los seguidores del colorín ya conocían; bastaba con enganchar los artículos publicados sobre la protagonista para que el guión saliera solo- es que es una serie superflua por mucho que la pobre Carmina fuera llamada “la divina” y proclamada como tal, cuando en realidad era un triste símbolo de la vacuidad de una época.