FICHA

Título original: Paco y Veva.
Título en España: Paco y Veva.
Temporadas: 2 (18 episodios).
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2004
Temática: Comedia musical.
Subgénero: Romántica.
Resumen: Una pareja de distinto origen social experimenta dificultades para que sus amigos y familiares digieran la relación.
Actores principales: Elena Ballesteros, Hugo Silva, Beatriz Carvajal, Miguel Rellán, Paca Gabaldón, Pedro Miguel Martínez, Carmen Rossi, Raquel Meroño, Borja Elgea, Secun de la Rosa, Estíbaliz Gabilondo, Verónica Echegui, Jorge Monge, Kira Miró.
Lo mejor: Kira Miró intentando seducir a protagonista, embutida entre cueros.
Lo peor
: La serie carecía de fuerza y de convicción.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre PACO Y VEVA

Suponiendo que los amores entre una pija y un gualtrapa pudieran tener algo de interés, esta serie los adorna con un mínimo de tres números musicales por episodio, lo que contribuye a hacer de ella algo radicalmente diferente al resto de las series filmadas en el milenio. El problema es que la idea es floja y detrás de ella lo único que hay es una reedición del habitual y consabido “love story” con algo más de música y con algo menos de interés por ser un tema decenas de veces llevado a la pantalla.

Se suele concebir a la audiencia de TVE como adulta y madura. Mal asunto de cara al futuro. Así que los directivos pensaron en que podría ser un buen asunto para la cadena crear una serie juvenil y romántica que interesara tanto a los amantes de todo lo que es emotividad y sentimentalismo, pero también de quienes se sientes arrebatadamente captados por la música y el ritmo. TVE ya había intentado irrumpir en el terreno de la comedia sentimental con Ana y los siete (2002-2005). Cuando esta serie empezaba a darlos primeros síntomas de agotamiento (en 2004) fue el momento elegido para lanzar Paco y Veva.

No es que los dos protagonistas no estuvieran en sus papeles ni que su interpretación o la de algún otro de los actores, flaquearan. El casting era –junto a la inclusión de números musicales- lo mejor que mostraba la serie. El problema es que el sentimentalismo excesivamente edulcorado y blandurrio se había prodigado en cantidades industriales, más aún que en la citada Ana y los siete. El juego de rupturas y reconciliaciones, peleas y reconciliaciones, equívocos y encuentros, se había excesivamente pesado y, a la larga, repelente. ¿Fallaba el guión? No, fallaba el concepto.

La suerte acompañó relativamente a la serie. La primera temporada tuvo un muy honorable 20,5% de share con 3.648.000 espectadores pegados a la pantalla, pero en su segunda temporada la audiencia se desplomó: 1.640.000 espectadores y el 12,9% de cuota. No habría, por supuesto, tercera temporada. Hoy es una serie completamente olvidada que sigue en la panoplia de Television a la Carta por puro compromiso. Esta serie, en sí misma, nos demuestra con que no basta solamente con introducir una innovación para poder ser considerado como “original”. Los números musicales agotaron pronto su interés para la audiencia. Harina de otro costal hubiera sido si en lugar de una “historia de amores y desamores”, se hubiera tratado de un tema más inédito y menos manido.