FICHA

Título original: Paco y Veva.
Título en España: Paco y Veva.
Temporadas: 8 (147 episodios).
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2003-2008
Temática: Tragicomedia.
Subgénero: Familiar.
Resumen: Un viudo y sus tres hijos, se encuentra con una divorciada con dos hijos que fue su primera novia. Se casan y deben convivir.
Actores principales: Antonio Resines, Belén Rueda, Jesús Bonilla, Fran Perea, Verónica Sánchez, Natalia Sánchez, Víctor Elías, Jorge García, Antonio Molero, Nuria González, Alejo Sauras, Alexandra Jiménez, Jimmy Barnatán, Julia Gutiérrez Caba, Manolo Caro, Andrés de la Cruz, Elsa Pataky, Jaydy Michel, Natalia Verbeke, Alfredo Landa.
Lo mejor: el intento de utilizar las fórmulas propias de las sitcom para garantizar el éxito.
Lo peor
: excesiva rotación de los actores por otros compromisos profesionales.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre LOS SERRANO

La idea de emparejar a un viudo y a una divorciada, cada uno de ellos con hijos de distintas edades, era tan buena como cualquier otra para hacer una comedia de situación. Pero eso solamente no garantizaba el éxito. Ciertamente, estaba el elemento mínimo imprescindible de una comedia de situación (gente diferente y contradictoria conviviendo en un espacio reducido), pero hacía falta algo más. Lo primero de todo, un casting adecuado. Lo segundo, unos diálogos ágiles. Lo tercero, una duración limitada de cada episodio. Hemos repetido siempre que se trata de comedias de situación españolas, que la duración es excesivamente larga y que resulta imposible para cualquier guionista, por bueno que sea, mantener la comicidad durante 70 minutos. Y lo que es peor: si este metraje desmesurado está partido por cortes publicitarios kilométricos, la serie corre el riesgo de hacerse insufrible y, en cualquier caso, está siempre amenazada por el mando a distancia.

El casting no era el más adecuado. Los dos protagonistas indiscutibles, Antonio Resines y Belén Rueda, se interpretaban a sí mismos. Los habíamos visto demasiadas veces en los mismos roles, realizando los mismos gestos, tartamudeando ante las mismas situaciones y poniendo sus mejores gestos paternalistas o de reprimenda. Aquí los volvimos a ver realizando idénticas actuaciones. Dejando aparte los hijos, de los que la interpretación de Fran Perea era la que más frases acaparaba, pero no la más notable, tres actores tendían a “apuntalar” la trama: de un lado, la prestigiosa Julia Gutiérrez-Caba como suegra del protagonista, y de otro Jesús Bonilla como su hermano.

La serie tenía unos denominadores comunes en todos sus episodios: se trataba de fomentar la idea de tolerancia y comprensión, los valores cívicos que en aquel momento estaba difundiendo el zapaterismo (de hecho, la duración de la serie abarca desde el 22 de abril del 2003, coincidiendo prácticamente con la subida al poder de José Luis Rodríguez Zapatero y se prolonga hasta el 17 de julio de 2008, cuando ya estaba claro que la crisis económica que el presidente solamente reconocía in extremis y contra la que reaccionó tarde y torpemente, habían hecho olvidar el buenismo y la ideología soft propias de su primera legislatura). Vista a algo más de una década de distancia, la serie se nos muestra como bastante insufrible. Los problemas de amor, amistad y tolerancia se intentaban encajar con calzador en cada episodio y le otorgaban una tonalidad rosácea, relamida e irreal.

Para colmo, la extensión de los episodios a los que había que sumar los estresantes bloques publicitarios hacían que el público debiera estar atento a la pantalla durante casi dos horas. Excesivo para un producto ligero y sin muchas aspiraciones. Y, sin embargo, la audiencia respondió positivamente a esta propuesta. En 2003 se inició su emisión con un 31,2% de cuota de pantalla que se vio superada en las tres temporadas siguientes, pero a partir de 2006, la serie empezó a declinar para no remontar jamás y terminar con un 21’7% de cuota y 3.360.000 espectadores pendientes. La explotación, por tanto, constituyó un éxito, por mucho que la serie fuera más que mediocre. Se exportó a Europa del Este y algunos países iberoamericanos y otros optaron por realizar una adaptación (Portugal, Serbia, Grecia, Turquá, Eslovenia, Chequia…