FICHA

Título original: Cheers España.
Título en España: Cheers España.
Temporadas: 1 (13 episodios).
Duración episodio: 28 minutos.
Año: 2011-2012
Temática: Humor.
Subgénero: Comedia de Situación.
Resumen: Adaptación a España de la famosa serie norteamericana del mismo título: el propietario, y los empleados de un pub inglés interactuando con la clientela.
Actores principales: Alberto San Juan, Antonio Resines, Alexandra Jiménez, Pepón Nieto, Chiqui Fernández, Joan Pera, Adam Jezierski, Luis Bermejo.
Lo mejor: la idea de realizar una adaptación de la famosa serie a España.
Lo peor
: nunca una adaptación estuvo tan alejada del original
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, algunos episodios pueden verse en el enlace indicado.

Puntuación: 5

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Lo mínimo que puede decirse sobre CHEERS ESPAÑA

El intentar la adaptación de la que fue, sin duda, la serie más popular de los ochenta, Cheers, era una propuesta arriesgada: si la serie se parecía mucho al original, el riesgo que se corría era no alcanzar la calidad ni los niveles de comicidad de aquel producto; por otra parte, habían pasado treinta años desde que la serie norteamericana inició su andadura: demasiado tiempo para que la misma fórmula pudiera tener éxito. Tal como se pudo prever desde el rimer episodio, la serie, simplemente, no funcionó.

“Nico” es Alberto San Juan, propietario del bar Cheers. Si el propietario original, “Sam Malone”, Ted Danson, había sido jugador de rugby, “Nico” había llevado los colores del Cádiz Fútbol Club. Era un conquistador bastante tonto por lo demás. Los clientes eran exactamente los mismos que en el Cheers original: un psiquiatra conductista (Antonio Resines), un cartero, un contable permanentemente apoyado en la barra, interpretados aquí por Pepón Nieto y Luis Bermejo; y otro tanto ocurría con el personal del bar: una chica mona  y culta, Alexandra Jiménez, una camarera cacarrabias, Chiqui Fernández, un camarero a punto de jubilarse, Joan Pera… Es decir, el esquema de personajes era exactamente el mismo, sin una sola alteración. Y, sin embargo, había diferencias. Y notables.

Los personajes de la serie española estaban malísimamente construidos. No fueron fáciles de interpretar por parte de los actores: simplemente no encajaban con sus perfiles. Los diálogos, a fuerza de querer adaptarlos al lenguaje castizo y español y a los problemas de la época, era facilón, con escaso ingenio y demasiados tópicos. Y, para colmo, había algo que no se tenía en cuenta: a fuerza de ver el original de Cheers, se perdió de vista que las comedias de situación que le siguieron, eran diferentes: mucho más trepidantes, como si a los guionistas se les rompiera el freno del humor y cada frase generar, necesariamente, un estallido de carcajadas. Ver hoy el Cheers original, junto a episodios de Becker, Frasier, Dos Hombres y Medio, Scrubs, o The Big Bang Theory, supone advertir inmediatamente estas diferencias: es un simple problema de velocidad en la narrativa y de intensidad en la carga cómica. Los años no pasan en balde para ninguna serie y Cheers, por mucho que nos cautivara cuando se estrenó, no podía ser una excepción.

En el fondo, la serie se parecía poco al original, salvo por la ambientación y por la naturaleza de los personajes. Pero el público tenía la sensación de que ya la había visto: era una mixtura de Los ladrones van a la oficina (por el bar) y de Los Serrano (por la presencia de Resines). Pero le faltaba la categoría del reparto de la primera y la coherencia de la segunda. Los actores no están en absoluto sembrados y la sensación que despiden es que se están dando cuenta de que sus personajes no funcionan.

Estaba previsto que la serie tuviera 26 capítulos en su primera temporada, pero apenas se filmaron trece, emitiéndose sólo nueve. La cadena advirtió inmediatamente que la serie estaba abocada al fracaso e introdujo como aliciente los habituales cameos. Por allí desfilaron Ana Belén, Pepe Coronado, Carolina Bang, Lis Varela, Jaime Blanch, Xavier Deltell, Carlos Areces e incluso Sara Carbonero. No hubo nada que hacer: la serie cruzó fugazmente las pantallas iniciando su andadura con un 15’6% de audiencia (2.584.000 espectadores), descendiendo a un irrelevante 6,1% y apenas a 185.000 espectadores en su episodio final. Telecinco alegó que la cancelación momentánea de la serie se debía a que se intentaba reforzar el equipo de guionización. Era una forma de encubrir el problema real: la serie había fracasado.