FICHA

Título original: El hombre de tu vida.
Título en España: El hombre de tu vida.
Temporadas: 1 (8 episodios).
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2016
Temática: Humor.
Subgénero: Romántica.
Resumen: Un viudo con hijo en paro ejerce de gancho para mujeres en una agencia de contactos. Su misión consiste en enamorarlas y luego romper con ellas.
Actores principales: José Mota, Malena Alterio, Norma Ruiz, Paco Tous, Iñigo Navares, Luis Bermejo, Juanjo Artero, Antoni Garrido, Marta Nieto, Almudena Cid, Joaquin Reyes,Carolina Cerezuela, NuriaRoca, Santiago Segura, Eva Isanta, Penélope Velasco, Macarena Gómez, Kira Miró, Chiqui Fernandez, Verónica Forqué, Fran Perea, Jorge Sanz, Carlos Areces, María Adánez.
Lo mejor: ver un repertorio de “señoras estupendas” desfilando por cada episodio.
Lo peor
: serie con recorrido argumental limitado.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 5

PROMO

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Lo mínimo que puede decirse sobre EL HOMBRE DE TU VIDA

Los dos protagonistas de esta serie, José Mota y Malena Alterio, habían conseguido buenos resultados en anteriores experiencias televisivas. Ambos son consumados actores, tienen una elevada vis cómica y podía pensarse que la traslación a España de la serie que, con este mismo título, había constituido un éxito en Argentina, se vería coronada también por el éxito. Luego resultó que no fue así y que, la serie, desde el primer capítulo se demostró inviable.

El protagonista masculino “Hugo Bermúdez” (José Mota) es un viudo con un hijo quinceañero. Está aquejado por el paro y no sabe qué hacer con su vida. Para colmo, está en es que se llama “la crisis de los cuarenta”. Será su cuñada la que le meterá en una loca aventura: conquistar a las clientes que pasan por una agencia de contactos, enamorarlas, crearlas falsas esperanzas de que han encontrado al hombre de su vida. Para ello deberá disfrazarse y adoptar ante cada cliente la personalidad que mejor se adapta a las características de lo que pide. Obviamente, José Mota que ya había demostrado su capacidad camaleónica en varios programas anteriores, era el actor cómico más adecuado para encarnar este rol. Y otro tanto podía decirse de Malena Alterio. Si a esto sumamos que las mujeres que pasaban por la agencia estaban interpretadas por actrices de rompe y rasga, consideradas como verdaderos sex-symbols y que la serie registraba la presencia en papeles secundarios de lo más granado del registro cómico español (Jorge Sanz, Santiago Segura…), se entenderá que todos estuviéramos pendientes del estreno de una serie de la que cabía decir que había “nacido para triunfar”.

Pero, desde el primer capítulo –y mucho más desde el segundo- se vio que aquello no funcionaba.  La serie contenía defectos de planteamiento y de guionización. A estas alturas, en 2016, las agencias de contactos han quedado relegadas –si es que existe alguna- a una posición muy retrasada en relación a Internet. El mundo de los contactos ha sido uno de esos sectores en los que la comunicación digital se ha demostrado mucho más eficiente que la convencional a partir de principios del milenio. Presentar una serie en la que el elemento central sea este, hubiera sido oportuno en los años 70 y 80, menos en los 90, pero no, desde luego, a partir de la generalización del uso de Internet.

Y, por otra parte, pronto se vio que el concepto podía entrar, comprimido y con otro formato, dentro de un programa de esqueches, pero no tenía suficiente recorrido para ocupar casi una hora semanal sin estar apuntalada por otros esqueches. El fracaso era inevitable, máxime cuando la serie, para poder ser viable, debía de contener, capítulo tras capítulo, el mismo esquema: chica aparece en la agencia – Malena Alterio entrega a José Mota los nuevos rasgos de su personaje – Éste, después de manifestar su escepticismo, resistirse a encarnar el fraude, finalmente, accede a hacerlo – Logra ligarse a la protagonista – Se desengancha como puede de la protagonista. Y vuelta a empezar a la semana siguiente. Los distintos rostros de actrices de buen hacer y mejor ver, no bastaba como aliciente para enganchar a la audiencia.

Entre el primer programa y el último se perdieron 1.600.000 espectadores y la audiencia cayó del 12,1% al 8%, teniendo una media de 9’6% de cuota y algo menos de millón y medio de espectadores. Insuficiente para justificar su prolongación en una segunda temporada.