FICHA

Título original: Un paso adelante.
Título en España: Un paso adelante.
Temporadas: 6 (84 episodios).
Duración episodio: 80 minutos.
Año: 2002-2005
Temática: Escuela.
Subgénero: Música.
Resumen: La vida cotidiana de un grupo de estudiantes de una escuela de arte e interpretación, con especial atención a las coreografías y al método de aprendizaje.
Actores principales: Beatriz Luengo, Miguel Ángel Muñoz, Erika Sanz, José Manuel Villalba, Alfonso Lara, Silvia Marty, Mónica Cruz, Lola Herrera, Arantxa Valdivia, Pablo Puyol, Patricia Arizmendi, Pedro Peña, Dafne Fernández, Víctor Mosqueira, Sira Cuenca, Paula Delgado, Beatriz Rico, Fanny Gautier, Toni Acosta, Raúl Peña,Natalia Millán, Gregory Campillo, Marga Vivianne, Rubén Nsue, Álex Santaló, Mario Martín, Fabián Mazzei, Chiqui Fernández, Jaime Blanch, Junior Míguez, Alberto Arcos, Omar Muñoz, Isaak Gracia, Esther Arroyo, Marta Ribera, Ricardo Amador, Amaranta Ausin Lominchar, Juan Echanove, Yotuel Romero, Adrian Gas, Satur Barrios, William Miller, Asier Etxeandia, Rocío Calvo,,Javier Yang, Alfonso Bassave, Edu del Prado.
Lo mejor: por fin una escuela exigente con sus alumnos.
Lo peor
: demsiado repetitiva.
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace indicado.

Puntuación: 7,5

PROMO

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Lo mínimo que puede decirse sobre UN PASO ADELANTE

De entre todas las series que se han emitido en lo que llevamos de milenio y que tienen por escenario una escuela, un instituto o un internado, ésta es, desde luego, la que tienen un mayor nivel y un argumento más cuidado. Era banal, desde luego, pero había algo que estaba completamente ausente en otras series: se exigía a los alumnos del centro, esforzarse. Si no se esforzaban, perdían. No estaba demás que la existencia de realitys a lo Gran Hermano, en el que lo esencial era –y sigue siendo- ver haraganear a una serie de merluzos con ambiciones de integrarse en la telebasura, series como ésta y realitys como Operación Triunfo, sugirieran a las claras que prepararse para el bussines show es algo duro: hay que valer, pero también hay que prepararse. El escritor francés Drieu La Rochelle decía que “nada se consigue sino con sangre”. Y el esfuerzo es la sangre que deben emplear los  estudiantes de algo tan problemático como es la actuación.

Esta serie tenía una doble virtud: de un lado, lo esencial de la misma no era la convivencia de un grupo de jóvenes, sino que esa convivencia se desarrollaba dentro de una escuela y con un fin determinado: acabar siendo buenos profesionales del espectáculo. Lo segundo, que los actores estaban obligados, no solamente a interpretar, sino a ser buenos en las especialidades que se exigía de ellos: cantar y bailar, especialmente. No todos lo eran, desde luego, pero el nivel medio era aceptable. Así, los alumnos de la “Escuela de Artes Escénicas Carmen Arranz”, convertían su aprendizaje en espectáculo.

Desde luego, la idea no era original: la habíamos visto en la película Fama (1980) y en la serie el mismo nombre (1982-1987). De hecho, no había más diferencias entre estos productos y la serie española que cierta espectacularidad en las coreografías de Fama y el hecho de que el largometraje fuera sencillamente magistral en su música y en s ejecución. Por lo demás, las dos series eran homologables y la española no quedó particularmente atrás.

En un producto de este tipo, el guión es bastante secundario. Lo que cuentan son los números musicales y las actuaciones. Pero si de lo que se trata es de aludir al guión, cabe decir que era puramente circunstancial: jóvenes que interactúan, se enamoran, se desenamoran, con problemas con sus familias, con unos profesores que también aportan sus características personales y sus interacciones, así como con una dirección de la escuela empeñada en llevar adelante un exigente programa didáctico.

Los actores podrían dividirse en tres fracciones: los consagrados (Lola Herrera, Jaime Blanch, Natalia Millán), los jóvenes talentos y los encajados por su físico o por su apellido más que por sus cualidades. De todo había y al público le cuesta poco identificar a qué grupo pertenece cada uno de ellos. Pero, hay que reconocer que el conjunto es aceptable y el resultado entretenido. Donde la serie se volvió más discutible fue cundo intentaron aumentar los beneficios organizando giras veraniegas y bolos con el nombre de UPA-Dance.

La serie puede verse, e incluso saltar muchos tramos argumentales solamente para ver las coreografías y el desarrollo de las clases. La conclusión a la que se llega es que “el que algo quiere, algo le cuesta”. El edredoning no basta para aprender el camino el éxito en el mundo del espectáculo.